Por:
Kybele
CAPITULO
7:
¡REUNION FAMILIAR O ATAQUE DE CELOS!
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Advertencia: No son míos, bla, bla, bla
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- Milo, ¿tú conoces a ésta chica? – preguntó finalmente Camus. Ese nombre pareció registrarse en la mente de Mina.
- Bueno, no estoy seguro, filos (1). – contestó Milo - ¿Cuál es tu nombre?
- Soy Mina Aino y ésta es mi amiga Serena Tsukino. – respondió Mina. ¿Podría ser él?
- ¿Meen? – dijo Milo sin creer lo que escuchó. En todos sus años en el Santuario, él casi los había olvidado, como si todo lo que había vivido antes era solo un sueño placentero. ¡Pero ahora parte de este sueño estaba ante sus ojos!
- ¿Milo-kun? ¿Eres tú? – dijo Mina, con lágrimas de felicidad formándose en sus ojos. De repente, ambos comenzaron a reír y se abrazaron. Milo la hizo girar en el aire.
Tanto Serena como Camus no tenían ni idea de lo que ocurría. Serena no sabía quién era éste Milo, ¿un antiguo novio, talvez? Ella no estaba segura. Camus no sabía nada de la vida de Milo antes del Santuario, y por sus impresiones era claro que esta chica había sido alguien muy cercano a él.
Hyoga había estado buscando a Serena y Mina por diez minutos, cuando escuchó risas de mujer siguió el sonido y encontró a una Mina muy feliz abrazando a un igualmente feliz Milo. Estaba celoso, ¿qué era lo que Escorpión quería con SU Mina? El miró a Camus y Serena. Serena claramente no tenía ni idea de lo que sucedía, y Camus mantenía su máscara de calma.
Atena percibió la felicidad de Milo y mentalmente le dijo que tenía el día libre para pasarlo con su hermana y familia.
- Oye, ¿qué dices si te invito a un helado para que hablemos? – Milo dijo sonriendo – Si aceptan dracmas, claro.
- No te preocupes, yo invito el helado ésta vez. – dijo ella riendo - ¿Pero qué hay de Hyoga? – preguntó algo preocupada.
- Estoy seguro que Camus y Serena le explicarán todo. Ahora vámonos. – contestó Milo.
Hyoga se escondió cuando pasaron cerca de él para no tener que enfrentarlos. Ella parecía muy feliz hablando con Milo. Tal vez ella lo conoció hace algún tiempo y salieron o algo así. O tal vez tenían una relación de larga distancia, después de todo, él nunca le preguntó a ella si tenía un novio o algo.
- ¡No puedo creer lo que veo! Te has convertido en una kyria (2) muy hermosa. – dijo Milo, aún sorprendido.
- Bien, no estoy segura qué diablos es una kyria, ¡pero tú también has crecido! – dijo Mina felizmente.
- Kyria significa señorita en griego, adelfis (3). – dijo Milo riéndose.
- Pero Milo, ¿qué ocurrió aquél día en el parque? – preguntó Mina finalmente.
- Bien, después que el hombre me secuestró, fui llevado a una antigua ciudad donde fui entrenado, y ahora trabajo para la Princesa Sienna. – respondió Milo. A él le hubiese gustado contarle toda su historia a su hermana pero no podía. - ¿Y qué ha sido de tu vida, hermanita?
- Bueno, después de tu desaparición, regresamos a Londres luego de un mes. Por supuesto que las cosas nunca volvieron a ser las mismas nuevamente. – dijo ella un poco triste – Nos mudamos a Tokio cuando cumplí 13 años y hemos vivido aquí desde entonces. Claro que papá continúa viajando mucho a Londres, pero yo prefiero quedarme aquí en Tokio.
- ¿Y nuestros padres, se encuentran en Tokio ahora?
- Sí, si quieres podemos ir a casa ahora para que puedas verlos.
- ¡Me encantaría!
Ambos terminaron sus helados y caminaron a la casa de Mina. Sus padres aún no habían llegado, pero mientras tanto esperaron, Mina le dio a su hermano un paseo alrededor de la casa.
- ¿Vas a la escuela? – le preguntó Milo.
- Sí, estoy en último año de secundaria.
- ¿Y tienes planes después que te gradúes?
- Mi sueño es ser una cantante y actriz.
- Estoy segura que serás la mejor. – dijo Milo, recordando todo el tiempo que la pequeña Mina pasaba cantando enfrente de la televisión.
- Oye, ¿tienes un gato? – dijo Milo, cuando vio a Artemis entrar a la sala.
- Sí, su nombre es Artemis.
- Ehhh, no quiero ser aguafiestas, pero ¿sabías que Artemis es una deidad mujer? – preguntó él mientras acariciaba a Artemis.
- Sí, lo sé, pero ese era su nombre. – dijo Mina y ambos rieron, claro excepto Artemis a quien no le pareció gracioso en absoluto.
Luego de dos horas o más de charla, el Sr. y la Sra. Aino llegaron a casa. Al principio creyeron que Milo era el novio de su hija, pero cuando se dieron cuenta que era realmente su hijo, estaban muy contentos. Mina nunca los había visto tan felices en 14 años. Ellos cenaron y hablaron hasta pasada la medianoche.
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En la Embajada (o Mansión, lo que sea…)
Un muy impaciente Hyoga caminaba de un lado a otro en uno de los balcones de la mansión. Eran las 11:30 P.M. y parecía un gato atrapado.
- ¡No puedo creer que aún no haya llegado! – le dijo a nadie en especial, enojado por la ausencia de Milo.
- Creo que no estás enojado por el hecho que Milo aún no ha llegado, sino por el hecho que aún puede estar con esa chica. – dijo Camus cuando entró al balcón. Como respuesta, el aire se hizo más helado, por la ira y celos de Hyoga. – Hyoga, no puedes dejar que tus sentimientos te afecten tanto, después de todo, ella es sólo una chica.
- No, maestro, ella no es sólo una chica; ella es la chica más amable y hermosa que he conocido jamás.
- Hyoga, debes tener cuidado con tus sentimientos, después de todo, tenemos un nuevo enemigo y si la capturan, ¿a quién elegirías? ¿A ella o a Atena? – dijo Camus y luego se fue.
Las palabras de su maestro lo dejaron pensativo. Miró fijamente las estrellas como si buscara una respuesta. La Constelación Cygnus (Cisne) brillaba esa noche, así como la Estrella de la Noche, el planeta del amor, Venus.
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(1) Filos: Amigo en griego.
(2) Kyria: Señorita en griego.
(3) Adelfis: Hermana en griego.
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