Por:
Kybele
CAPITULO
8:
MALOS ENTENDIDOS Y MILO AL RESCATE
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Advertencia: Sí, bien, ya saben… no son míos.
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Serena estaba en su habitación con Luna y Artemis. El guardián de Mina decidió hacer una visita a la residencia de los Tsukino porque los Aino estaban tan emocionados con el regreso de Milo que olvidaron alimentarlo, así que fue a ver a Luna, y por supuesto, la comida de Luna.
- Oye Artemis, ¿tú sabes quién es este tipo Milo? – preguntó Serena. Su amiga no le había dicho nada y después que se fue todo era muy confuso.
////////////////////////////Flashback////////////////////////
Serena no entendía qué diablos sucedía. Acababa de conocer a dos individuos, ambos muy apuestos por cierto, pero uno parecía el rey de hielo y el otro parecía muy interesado en Mina. Tan pronto como Mina y el apuesto muchacho llamado Milo partieron sin una explicación clara, ella miró a Camus como si buscara una respuesta. El Caballero de Acuario sólo le dirigió una fría mirada que hizo pensar a Serena que no obtendría respuestas de él. Afortunadamente otro hombre apareció. El se veía un poco mayor que Camus y Milo pero siempre parecía tener veinte y tantos años. Tenía largo cabello azul y ojos azules calmados y pacíficos. El la miró con curiosidad y luego miró a Camus.
- Camus, ¿tú conoces a ésta chica? – preguntó Saga.
- Bueno, sé que su nombre es Serena Tsukino, y su amiga aparentemente conoce a Milo de alguna parte.
- ¿Serena? – Saga se dirigió a ella – Yo soy Saga, ¿conoces a Milo?
- No, no lo conozco. Estaba buscando el baño con mi amiga Mina Aino cuando encontramos a Milo y Camus.
- Entonces, ¿estás perdida? – preguntó Saga.
- Sí, vinimos a visitar a Hyoga pero fuimos al baño y terminamos aquí. – contestó ella. “El también es guapo”, pensó Serena, “¡Qué afortunada es esta Princesa Sienna por vivir rodeada por todos estos chicos tan apuestos!”. En ese momento, Hyoga apareció.
- ¡Serena! ¡Con que ahí estás! Estuve buscándote a ti y a Mina. – dijo Hyoga – Por cierto, ¿dónde está ella?
- Bien, aparentemente ella conoce a Milo de alguna parte y salieron a comer un helado. – dijo Camus con su frialdad de siempre.
- Ummm, sabes Hyoga, creo que ya debo irme a casa ahora. Aquí están tus tareas para este día. – dijo Serena entregándole los papeles.
- Por supuesto, déjame acompañarte a tu casa. – dijo Hyoga. Serena percibió que él necesitaba hablar así que aceptó.
- Hasta luego, Camus-san, Saga-san. – dijo Serena haciendo una reverencia.
- Por favor, sólo llámame Saga, no me agradan las formalidades; hasta luego, Serena. – dijo Saga sonriendo.
***
- Serena, necesito hacerte una pregunta. – dijo Hyoga mientras caminaban hacia la casa de ella.
- Claro. Solo pregunta. – dijo Serena.
- Bien, ¿tú sabes cuál es la relación entre Mina y Milo? – preguntó él.
- Eh, bueno, la verdad es que no lo sé. De hecho, nunca escuché que Mina haya mencionado su nombre antes. – respondió Serena. A Hyoga parecía que Mina le gustaba mucho. Si tan solo pudiese ayudarlo, porque ella sabía que a Mina también le gustaba Hyoga.
- Ummm, ¿túcreesqueélseasunoviooalgo? – preguntó rápidamente un sonrojado Hyoga.
- ¿Qué?
- Dije: ¿tú crees que él sea su novio o algo? – preguntó Hyoga más despacio, pero igual de sonrojado.
- No lo creo, lo importante es ¿si tu corazón te dice lo mismo?
- Bueno… - estaba diciendo él cuando llegaron a la casa de Serena.
- ¡Oh, tengo que irme, adiós! – dijo ella - ¡Piensa en lo que te dije! – dijo antes de entrar a su casa.
- Do Cvidanja (1). – le dijo a nadie y regresó a la Embajada/Mansión.
/////////////////////Fin del Flashback//////////////////////
- Bueno, él es su hermano. – dijo Artemis.
- ¡¡HERMANO!! – gritaron Serena y Luna por la sorpresa. El pobre Artemis casi se queda sordo.
- Yo también me sorprendí cuando lo supe. Mina tampoco me lo mencionó. Ellos no se han visto en 14 años. – dijo Artemis.
- Con razón estaban tan felices. – dijo Luna.
- Sí, tienes razón. – dijo Serena. Ella deseaba poder llamar a Hyoga para decirle, pero no sabía su número telefónico. – Me alegra que Mina haya encontrado a su hermano. – “¡Y también me alegra saber que aparentemente es soltero!”, pensó Serena.
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Escuela Secundaria Juuban, al día siguiente, 7:59 A.M.
Tres figuras corrían con todos sus corazones para llegar a tiempo a la escuela. Por supuesto, no eran nada menos que las Senshi de la Luna y Venus y el Caballero Pegaso. Justo cuando el timbre iba a sonar, entraron al salón de clases, dejando un rastro de polvo tras ellos.
- Oye, ¿cómo estás? – dijo Mina, recibiendo alegremente a Hyoga.
- Bien. – dijo él tan fríamente como pudo, ya que le resultaba difícil ser frío con ella.
- ¿Estás seguro?
- Da.
Mina estaba preocupada. Hyoga se portaba amable con todos excepto con ella. ¿Qué había hecho? Ella intentó hacerlo decir algo que tuviera más de una sílaba pero falló. El timbre sonó. Ella tenía Arte con Shun ahora. Talvez él sabía qué pasaba con Hyoga.
- Oye Shun, ¿tú sabes qué le pasa a Hyoga? – preguntó Mina mientras pintaba.
- ¿Qué quieres decir?
- Bien, él ha estado muy frío conmigo toda la mañana y no dice más que una palabra.
- Hmmm, qué extraño. Si quieres, le preguntaré en el siguiente período.
- ¡Eso sería grandioso! ¡Muchas gracias!
- Oh, de nada.
- Ya sé. Como una forma de mostrarte mi gratitud, ¡¡te ayudaré con Amy!!
- ¿Qué? – ahora Shun estaba sonrojado.
- Claro. Si no tomas la iniciativa, nada sucederá entre ustedes dos. – dijo ella, emocionado por su nueva misión – Ella irá a la biblioteca esta tarde. ¡Ve allá e invítala a salir!
Shun estaba muy ocupado pareciendo una manzana como para murmurar una respuesta. Mina continuó pintando ahora más feliz. El timbre sonó y Mina fue a Física (mejor conocido como el mal necesario) con Serena y Shun fue a Literatura con Hyoga.
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Serena y Mina
- Mina, acerca de ayer… - Serena le preguntó a Mina antes de caer dormidas.
- ¿Sí?
- ¿Qué pasa entre Milo y tú? Artemis me dijo que es tu hermano…
- Bien, tiene razón. – dijo ella – Hace 14 años fue secuestrado por un hombre extraño y malvado. Pensé que estaba muerto hasta ayer.
- ¿Por qué no nos lo dijiste?
- Bueno, después que me fui de Inglaterra, muchos de mis recuerdos fueron como bloqueados en mi mente; por eso fue que no les dije nada a ustedes. – dijo Mina – Oye, lamento no haberte explicado mejor ayer, pero con la emoción lo olvidé.
- Está bien, probablemente yo habría hecho lo mismo. – dijo Serena – Pero deberías hablar con Hyoga acerca de Milo. El cree que es tu novio.
- ¿En verdad?
- Sí. Después que te fuiste, el habló conmigo y me preguntó si yo sabía cuál era la relación de Milo contigo y si yo creía que él era tu novio o algo así.
- Oh, entonces por eso ha estado tan distante conmigo. – dijo Mina, entendiendo muchas cosas - ¿No le dijiste que Milo era mi novio, o sí?
- ¡Claro que no!
- Bien. Hablaré con él lo más pronto posible. – dijo Mina. Después de su conversación, ambas chicas se quedaron dormidas por el resto de la clase de Física.
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Shun y Hyoga
- Oye Hyoga, ¿te encuentras bien?
- Realmente no, tovarish.
- ¿Por qué?
- Bueno, aparentemente Milo es el novio de Mina.
- ¿Qué? – Shun estaba algo sorprendido por las noticias.
- Sí, bueno, ayer cuando llegaron a la mansión, ellas se perdieron y se encontraron con Camus y Milo. Cuando las encontré, ella y Milo se estaban abrazando y salieron por un helado y recuerda que Milo regresó cerca de las 2 de la mañana.
- ¿Cómo sabes que regresó tan tarde?
- Porque esperé, Shun.
- ¿Pero se besaron en los labios o algo así?
- Ehh, bueno, no…
- ¿Le preguntaste a Serena sobre eso?
- Sí, y ella dice que no sabe nada sobre Milo.
- ¿Entonces de qué te quejas? – preguntó Shun – Hoy en la mañana escuché algo que Milo dijo sobre encontrar a su adelfis y al resto de su familia. ¿No crees que Mina es su hermana?
- ¡¡Tienes razón, Shun!! ¡Gracias!
- Sabes, Mina estaba algo preocupada por tu actitud de hoy hacia ella.
- Tan pronto como la vea, me disculparé. – dijo Hyoga ahora mucho más aliviado – Gracias, tovarish.
- De nada.
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Hora del almuerzo
- Hyoga, necesito hablar contigo. – dijo Mina – Lamento haberme ido ayer sin una explicación clara. Verás, hace 14 años mi familia y yo viajamos a Grecia, mi hermano y yo estábamos jugando en un parque siendo vigilados por nuestra niñera y de repente un hombre apareció y se llevó a mi hermano tan rápido como llegó. Creímos que estaba muerto hasta ayer, cuando ví a Milo en tu casa.
- Oye mina, lamento haberme portado como un idiota en la mañana.
- Oye, está bien, mientras no sigas actuando como uno ahora. – dijo ella sonriendo.
- Bueno, sabes, quería decirte una cosa más… ¿Te gustaría salir conmigo el Sábado?
- ¡¡Me encantaría!! – dijo ella felizmente. Hyoga sonrió. Sus rostros se estaban acercando, cuando de repente se escucharon tres golpes. Ellos voltearon para ver quién era, cuando vieron a Seiya, Lita y Serena riendo nerviosamente.
- ¿Acaso no saben que la curiosidad cocinó a la rata? – dijo Mina muy enojada. A Hyoga, Seiya, Lita y Serena les salió una gota de sudor. Ahora Hyoga podía ver claramente que ella y Milo eran familia.
- ¡Bien, en realidad es “la curiosidad mató al gaaaaaaaaaatooooooooo”! – dijo Lita, mientras ella, Serena y Seiya empezaron a correr por sus vidas.
- ¡¡¡VUELVAN ACA!!! – gritaron Mina y Hyoga cuando la persecución inició. Cuando desaparecieron de la vista, Amy, Shun, Ikki y Shiryu salieron de unos arbustos.
- Bueno, les dijimos que no era una buena idea esconderse arriba en el árbol. – dijo Shun al salir.
- Puede ser, pero entonces no hubiese sido tan divertido, hermano. – dijo Ikki, esperando que Lita regresara en una pieza.
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Serena caminaba hacia su casa después de clases. Lita había ido con Ikki a buscar un lugar donde Ikki pudiese entrenar; Shiryu fue al templo de Rei a meditar (claro que todos sabían que esto no era del todo cierto), Seiya fue a la mansión para estar con Sienna, Amy fue a la biblioteca con Shun y Hyoga acompañó a Mina a su casa. De repente, Darien apareció. Serena intentó alejarse de él, pero de todos modos él fue a hablar con ella.
- Serena, amor, hace mucho que no escucho nada de ti; ¿POR QUE? – preguntó Darien sujetando a Serena por el brazo. La calle estaba desierta por lo cual ella no podía pedirle ayuda a nadie.
- Darien, por favor, ya basta. Me lastimas. – dijo Serena, intentando librarse de su apretón.
- Sé lo que intentas hacer, maldita, pero no funcionará; recuerda que DEBEMOS ESTAR JUNTOS. – dijo él, aplicando más presión a su brazo.
- ¡Darien, déjame ir! – gritó Serena, pero sus gritos pronto se convirtieron en un alarido de dolor.
Milo estaba pasando por ahí cuando vio a la hermosa amiga de su hermana, Serena, ser maltratada por un hombre. Milo, por supuesto, estaba furioso porque no era correcto tratar así a una chica.
- Oye, idiota, déjala ir ahora. – dijo Milo mientras se aproximaba a Darien y Serena.
- Ocúpate de tus propios asuntos. – dijo Darien mientras continuaba lastimando el brazo de Serena.
- Dije DEJALA EN PAZ. Créeme, no querrás hacerme enojar. – dijo Milo seriamente.
- ¿Ah, sí y por qué?
- Bien, podría empezar con esto, – dijo Milo mientras sujetaba la muñeca de Darien y le rompía los huesos, obligando a que Darien soltara a Serena – y podría terminar con esto. – dijo él mientras golpeaba el estómago de Darien haciéndolo volar unos cuantos metros y caer inconsciente.
- ¿Estás bien, Serena? – preguntó Milo. Como respuesta, Serena se lanzó a sus brazos y empezó a llorar.
- Shhh, linda, está bien. Mientras esté contigo, ese bastardo no te molestará de nuevo. – dijo él, mientras la sujetaba y acariciaba su suave cabellera. Lo hacía enfadar el pensar que alguien quisiese lastimar a este ángel.
- ¿Hay alguien en tu casa? – preguntó él. Ella negó con su cabeza.
- ¿Quieres que te lleve a casa de Mina? – ella asintió. Milo sintió que Serena estaba cansada, así que la cargó en sus brazos y caminó hasta la casa de Mina, la cual estaba a unas cuantas cuadras. Serena sintió que estaba tan segura y calmada en los brazos del Caballero Escorpión que se quedó dormida. Cuando llegaron a casa de Mina, Milo tocó el timbre con Serena aún en sus brazos (tocó el timbre con la nariz ^-^*) - ¿Qué diablos sucedió, Milo? – preguntó Mina muy preocupada una vez que llevaron a Serena a la habitación de Mina donde ella aún estaba durmiendo.
- Bueno, venía a visitarte cuando ví a Serena discutir con un idiota que estaba lastimando su brazo.
- ¿Sabes de quién se trataba? – Mina lo interrumpió.
- Escuché que Serena lo llamó “Darien”. – contestó él – Como sea, le dije al sujeto que la dejara en paz, pero ya que no me obedeció, lo dejé inconsciente y traje a Serena aquí porque ella me dijo que no había nadie en su casa.
- Gracias por protegerla, Milo; ella es mi mejor amiga. Iré a decirle a la doncella que traiga leche y galletas. – dijo ella y salió de la habitación. Milo se arrodilló a la par de la cama para poder ver dormir al ángel.
- Ohhh, ¿dónde estoy? – preguntó Serena mientras despertaba viendo a Milo y sus alrededores.
- Estás en casa de Mina. ¿Me recuerdas, verdad?
- Por supuesto, Milo, tú me salvaste de mi ex – novio. – dijo ella y le sonrió. Milo pudo sentir cómo su corazón saltaba cuando ella le sonrió – No sé cómo agradecerte.
- Bien, ¿qué dices si me permites ser tu guardián éste sábado?
- C…Claro. Eso sería genial. – dijo ella ruborizándose. ¡¡¡¡ELLA TENIA UNA CITA!!!!
- ¡Oye, Sere, qué bueno que despiertas! – dijo Mina al entrar a la habitación con té y galletas - ¿Tienes hambre?
- ¡Sí! – dijo ella. A Mina le salió una gota.
- Serena, déjame ver tu mano. – dijo Milo tomando su mano para examinarla – Es sólo un moretón. – dijo él mientras la vendaba – Te sentirás mejor en unos días. – dijo sonriéndole.
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(1) Do Cvidanja: Adiós en ruso.
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