Por:
Chris
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Capítulo 1: El Legado del Poder
Hubo una vez, hace muchos muchos años en el mundo mamodo, una época en la que existió un ser que poseía la habilidad de controlar el místico reloj de las arenas del tiempo. Este mamodo se llamó Infonen, otorgó al rey de su tiempo innumerables victorias en la guerra, y fue considerado el primero de todos los oráculos.
Infonen tuvo descendencia, y el legado del poder del reloj se fue sucediendo entre los miembros de su familia cada 1000 años. A medida que el tiempo pasaba, el oráculo que custodiaba el poder formaba una fuerte alianza con el rey, y así lo hacía el siguiente oráculo con el siguiente rey. Hasta que este acto voluntario se volvió una tradición obligatoria.
Los oráculos fueron respetados y venerados como la mano derecha de los reyes. Se los valoró por conocer el futuro y se los consideró significado de victoria, prosperidad, conquista y continuidad. Estos mamodos se caracterizaron por ser pasivos y armoniosos, enemigos de la violencia y la guerra. Pero esa virtud les costaría muy caro.
Los milenios pasaron y pasaron, el poder del reloj yacía ahora en las manos del oráculo Gasca y un nuevo reinado daba inicio. Todo era perfecto o parecía serlo hasta mediados del milenio, cuando una nube negra oscureció el cielo mamodo. Una tragedia inesperada sucedió, un acto voluntario de traición de Gasca hacia el rey lo condujo a la muerte.
Gasca le sucedió el poder del reloj a su hija Sayísu antes de ser guillotinado. Ella tuvo que convertirse en oráculo antes de tiempo, pero ya nada sería igual.
- “Tu sangre traicionó al rey, tu sangre pagará. ¡Que se avergüencen los oráculos de su procedencia y que la pena sea un sin fin de sufrimiento!”-
- Deshonra y desgracia para la familia de los oráculos -
- ¡Que los quemen! -
- ¡Mátenlos a todos! –
- ¡Traidores! –
La traición de Gasca manchó el nombre de toda la familia. Al oráculo Sayísu le esperaban horribles maltratos, trabajos forzados, humillaciones, y un terrible dolor espantoso que sería proveído por mamodos salvajes, inmisericordes y crueles.
Cuando el milenio llegó a su fin, Sayísu tuvo que seguir sirviendo durante el
reinado siguiente. Esta vez, la corona fue para el padre de Zatch y Zeno. El oráculo siguió y siguió, hasta que, masacrada, se rindió llegando a un punto en que no lo pudo soportar más.
Poco tiempo faltaba para finalizar el reinado del rey.
- Muy pronto - pensaron.
Pero lo importante ahora, era el nuevo oráculo cuyo nombre fue Akashíco.
- ¡Muy joven! – Se quejaron.
- No importa, traidora igual -
El rey (padre de Zatch y Zeno), como acto de piedad, tal vez, considerando al oráculo muy joven la exilió como protección a un oscuro y aterrador bosque mágico, conocido por todos los mamodos como el paraíso de las flores. El rey no prescindió de los servicios de Akashíco, y a partir de ese entonces la llamó por el nombre de “Una”, por ser el último oráculo que quedaba.
“La compasión es la virtud de los reyes”
William Shakespeare
¿Qué es esto? ¿Una competencia por ver quien mata primero a Akashíco? Ella era muy joven para que le hicieran lo mismo que a Sayísu.
Los mamodos codiciaban el reloj del tiempo, estaban cegados por su poder.
- No tiene la capacidad de controlar a la perfección el gran poder que tiene en sus manos -
¡Mentira!
- ¡¿por qué el rey se apiada de la traidora?! -
Esa era la cuestión, el rey estaba preocupado, había recibido del oráculo Akashíco una premonición caótica que lo había devastado.
“El futuro rey será el último,
todos los mamodos perecerán
bajo una lluvia de relámpagos
que abrirán la tierra.
El rey caerá en la guerra de los 1000 años.
El dragón dorado marcará el comienzo de la extinción.”
“Retroceded, camináis hacia el desastre”
Desmond Morris
- ¡La mensajera miente! -
¿Será Zeno el culpable de esta predicción? ¿Zatch protegerá el Bao Zakeruga?
El rey resolvió darle ese poder a su hijo Zatch, pero no fue suficiente, la visión no cambiaba.
- ¡No puede no existir el reino mamodo! -
Todos se cuestionaban la fuente de esta terrible noticia.
- ¿No creerle? -
- ¿Al oráculo? -
- ¿Y si dice la verdad? -
- ¿Y si está mintiendo? -
Los mamodos recuerdan la traición de Gasca, de Sayísu, y finalmente desoyen la advertencia.
El tiempo vuelve a pasar, con fluidez y armonía.
Akashíco: Busca el lugar más bajo, más olvidado del reino mamodo, y ahí estaré, solo yo. Porque también fui olvidada. Soy Akashíco el oráculo.
Una vez, antes de nacer, juré solemne lealtad al mamodo que se convirtiera en rey del siguiente milenio. Así lo dice la antigua alianza, así es mi destino.
El rey elegirá mis batallas y obedeceré a su voluntad. Marcaré el comienzo y el final de su reinado. Lo protegeré haciendo uso de todas mis facultades y preservaré la futura existencia de los mamodos.
Al igual que todos mis antepasados, yo elegí ser débil y no fuerte, huí y no peleé para no lastimar, y sufrí pero no vengué.
Como oráculo no era ni la mitad de lo que Infonen una vez fue. Me estaba marchitando y necesitaba despertar y ver la realidad. Tantos maltratos y castigos me hicieron cambiar, tanto dolor y agonía me hizo enloquecer. Ya no sería como los demás oráculos, nunca más.
Pero hoy no puedo salvar a nadie si nadie confía en mí. El presagio tal vez se cumpla, los mamodos tiene oídos y no oyen. Los acontecimientos de la historia no pueden negarse. Por esto que se viene, espero que todos recuerden que van a morir, así como recuerdan el día en que creyeron verme morir a mí.
Cuando el rey me llame, su reinado habrá terminado. Y entonces, me susurrará al oído su deseo de que también vaya con los otros mamodos al mundo humano. Jamás un oráculo participó de las batallas por la corona, jamás. ¿Para qué hacerlo? ¿Por qué no simplemente me dejó en el olvido?
No quería que sucediera, nada de esto. Ir al mundo humano significa involucrar a ese mundo también. Muchos saldrán lastimados, pero será por el bien supremo.
Ya no tengo miedo, ni dolor. Ya casi no siento nada, así que no importa. Este es mi tiempo, yo seré el último oráculo.
Hubiera preferido solamente cantar, como siempre lo había hecho. Es lo que un oráculo podía elegir, mi canción también era una predicción que solo el futuro rey podría entender. Por eso cantaba todas las noches, entre mariposas de luz, en el claro del bosque. Cantaba para el rey presente y para el futuro, y seguiré haciéndolo hasta que me quede sin voz.
Ahora… debo irme de este lugar, los 1000 años se han cumplido.
“Muchos son los llamados y pocos los elegidos”
San Mateo
Antes, los oráculos eran criaturas fascinantes que podían ver el futuro y conocer lo desconocido e insospechable. Actualmente Akashíco es un ser común, odiada por los mamodos, aislada de todos, pero que aún obedece a su amo.
Akashíco, “Una”, como la nombró el rey, fue uno de los 100 mamodos que viajó al mundo humano. Después de tanto tiempo de estar muerta para todos, volvería a la vida una vez más. Y esta vez, trae consigo una avalancha pasional y locura de la que nadie se puede salvar.
Tempora mutantur, nos et mutamur in illis
Lat. Los tiempos cambian, nosotros también cambiamos con ellos
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