"El Oráculo del Reino Mamodo"

Por:
Chris

Capítulo 5: La Otra Cara de Zeno 

 Indrid y Una siguieron su camino y llegaron a un poblado.

 

Indrid Arkadan: ¿Quién es Brago? Zofis dijo que él te haría pedazos.

Akashíco: Zofis dice muchas cosas. Brago es… un mamodo.

Indrid: Chocolate por la noticia. ¿Pero era tu amigo en el mundo mamodo?

Akashíco: No exactamente.

Indrid: m, bueno, ¿Y qué hay de Baku?

Akashíco: Se quedó con Zofis.

Indrid: Que animal capacitado para ser desleal. Ya perdí mi amistad caracha con él.

 

Mientras caminaban, pasaron por una canchita prefabricada donde unos pequeños niños estaban jugando al fútbol. La pelota salió volando en dirección a Una, pero ella se corrió y la pelota se le encarnó en el rostro a Indrid.

 

-Señor, señor, ¿Podría devolvernos la pelota?-

 

Indrid estaba tirado en el piso medio muerto.

 

Indrid: Claro, claro. Cuando me lo extirpen de la cara se los voy a regresar.

 

Los niños se abalanzaron sobre él y lo arrastraron a la cancha para que jugara con ellos.

 

Indrid: ¡Una, Help! ¡Hay no! ¡De portero no! ¡Haaa!

 

El atardecer había llegado nuevamente y el horizonte estaba rojo. Una esperaba a Indrid sentada a un lado de la calle, y antes de que se diera cuenta, Zeno había aparecido sentado a su lado.

 

Akashíco: Zeno.

Zeno: Akashíco.

 

Zeno estaba tranquilo y calmado. No actuaba normal, faltaba esa sonrisa macabra que siempre solía tener. Su paz contrastaba con la de Una.

 

Zeno: ¿Qué haces en este mundo Akashíco?

Akashíco: No lo se.

Zeno:…ya veo…

Akashíco: Y tu… ¿Ya quemaste el libro de Gash Bell?

Zeno: A su tiempo, primero dejaré que sufra para que pague.

Akashíco: Es un error Zeno.

Zeno: Tal vez. (Sonrió)

Akashíco: La premonición… no ha cambiado.

Zeno: Ya cambiará, yo seré el rey Akashíco, y tú, serás mi oráculo.

Akashíco: … ¿Y como está tu flor?

 

Zeno se sonrojó de pronto.

 

Zeno: ¿Pero porqué me preguntas eso?

 

Una sonrió.

 

Akashíco: Solo quería saber si ya tiene color.

Zeno: ¿Y crees que te lo diré?

Akashíco: Eso quiere decir que si.

Zeno: De todas maneras, no importa. Mi flor no…

 

Indrid salió de la cancha todo sucio y se encorvaba del cansancio. Arrastraba su humanidad con agonía por todos los pelotazos que había recibido. Dio unos cuantos pasos y cayó rendido en el pasto.

 

Zeno: U

Akashíco: U

 

A lo lejos apareció Dufort y Zeno estaba a punto de irse con él.

 

Akashíco: Zeno, ve hacia Japón. Algo sucederá ahí, pero todavía no se que.

 

Después de oír eso, Zeno se dio media vuelta y se marchó con Dufort. Una se acercó a Indrid y se quedó a su lado.

 

Indrid: Ya son dos… (Murmuró) dos mamodos que se dirigen hacia Japón.

Akashíco: Zofis y Zeno son mamodos muy poderosos.

Indrid: Haaayyyy (se quejaba) me duele todo. ¿Falta mucho para llegar?

Akashíco: Descuida, ya casi llegamos.

Indrid: Sabes, yo nací en Japón, tal vez sea ahí donde muera también.

Akashíco: Tal vez.

Indrid: Una, ¿Siempre tienes que ser tan sincera?

Akashíco: Lo lamento Arkadan.

Indrid: Naaaa, ya no importa. Ahora (bostezó) voy a dormir un poco, estoy cansado. Soñaré esta noche con mi hermosa esposa y mi pequeña Yoyo.

Akashíco: Descansa Indrid, pero nunca olvides que tienes que despertar mañana.

 

Finalmente, Indrid se durmió profundamente. 

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