"Regierung der Dunkelheit"

Por
La Mosca

Capitulo 1
La arena del cielo.

Hace mucho… mucho… tiempo….

 

…La leyenda cuenta que… la tierra estuvo gobernada por seis hombres consumidos por la avaricia, estos hombres no conformes con reinar en sus tierras quisieron apoderarse de todo lo que veían sus ojos, no bastaba con tener cada vida en sus manos, no bastaba con tener toda la riqueza, ellos querían apoderarse del mismo infierno, el cielo no estaba muy por arriba de sus hombros, todo estaba a sus pies… o al menos eso pensaron….

 

Al querer conquistar el averno, se toparon con el infortunio de encontrarse con una mítica criatura a sus puertas, esta tomo las vidas de estos seis hombre y su gran ejercito, sin embargo, al no querer perder sus almas, hicieron un trato con la criatura, prometieron sacarla del mismo infierno, la criatura devoradora de almas no acepto, ella debía permanecer en los dominios del rey de mentira ,sin embargo, un rey, mas joven que todos, discutió con la bestia, la razón por la cual la bestia no podía abandonar el averno era porque no tenia el consentimiento de su amo, de este modo el rey joven le dijo que había violado un mandato importante, todos los hombres que veía ahí le pertenecían, no debió haberlos matado sin el consentimiento del joven, la bestia dudo, aun así, los mortales no podían entrar al averno, por eso los había matado la bestia, el rey joven le dijo que estaban a las puertas del averno, no habían entrado en el aun, por lo tanto la bestia debía enmendar su falta, esta le devolvió su alma y le dio la vida eterna al rey joven, todo su ejercito y los otros reyes querían lo mismo, sin embargo al tener vida eterna el hombre le dijo que devorara por completo a esos hombres, quienes le pertenecían al rey joven, la bestia devoro todo, el joven se despidió, volvió al mundo mortal, sin embargo ahora tenia la eternidad de su lado, no pararía ahí, se prometió a si mismo poseerlo todo, pasaron los siglos, el hombre volvió al averno, la bestia lo reconoció de inmediato, intento bloquearle el paso, sin embargo el joven había aprendido todo tipo de artes, magias y conjuros, la bestia se hizo pedazos, todas las almas que había devorado quedaron al mando de este joven, incluidas las de su antiguo ejercito, se llevo a cabo una feroz batalla en el lago de fuego, inmortalidad contra inmortalidad, el rey joven conquisto el averno, sus deseos se habían apoderado de su razón, intento conquistar el paraíso, sin embargo hasta ahí llego su ambición, al regresar a la tierra, junto con una horda de demonios a su mando, apareció un hombre, quien con una enorme espada destrozo a todos los espíritus, con un simple blandeo de su espada dejo reducido a nada el ejercito del rey joven, nadie sabe quien era ese hombre, pero la leyenda dice que para derrotar al rey joven, sacrifico todo, y lo pudo sellar en el lugar mas profundo de la tierra. Esta historia se cuenta incluso en nuestros tiempos. Y muy probablemente se repe….

 

-¡¡Aburre!!-interrumpió un niño, quien salio de la habitación.

 

-¡¡Hey, Tomas, aun no termino con la historia!!-dijo un sujeto.

 

El día era caluroso y húmedo, ya casi era la hora de la comida, todos los niños salieron rápidamente de su aula, la cual estaba llena de libros y mesa bancos de madera, todos los niños salieron, otros se quedaron jugando o esperando a sus padres fuera del salón, sin embargo una niña se acerco a su maestro.

 

-emm… señor Eduardo, ¿podría terminar de contarme la leyenda?-dijo la niña con una voz tímida.

 

-¿eh?-el sujeto se quedo mirando un poco desconcertado, el joven maestro sonrió y dijo-¡por supuesto!

 

Paso el tiempo, un joven entro al salón de clases, miro a los lados y dijo.

 

-je, hace tiempo que no pasaba por aquí…

 

El maestro Eduardo y la niña lo vieron.

 

-Oh, pero si eres tu Daniel, ¿tu estabas es este salón no es así?-le pregunto el maestro.

 

-Asi es, cuando su padre aun impartía clases…. Era un excelente maestro, lamento mucho lo que le sucedió-el joven inclino su rostro.

 

-No tienes que hacer eso, mi padre termino su vida feliz al ver que pudo ayudar a jóvenes como tu, sabia que serias un buen muchacho.

 

-jeje, gracias….-el chico miro a la niña-…Engela, debemos irnos-dijo Daniel.

 

-¡eh! Pero el joven Eduardo me estaba contando una historia muy emocionante…-dijo Engela con una voz triste y mirando al piso.

 

-No, no funcionara esta vez, hay muchos deberes que hacer, además… mañana veras al profesor Eduardo.

 

-tu hermano tiene razón Engela, mañana te seguiré contando esta historia-dijo el profesor con una sonrisa.

 

-..ummm…. bueno…. ¡Ya lo prometió!-Engela se marcho con su hermano.

 

Eduardo miro como pasaron por el patio de la escuela, Engela iba en la espalda de Daniel, los dos iban sonriendo.

 

-Je, me alegra ver que son felices….-el profesor Eduardo comenzó a limpiar el aula.

 

Daniel y Engela se dirigían a su hogar, ellos vivían con el líder de la aldea, ellos eran huérfanos, sus padres habían sido asesinados cuando el pueblo fue atacado por unas bestias demoníacas, Daniel tenia nueve años en ese entonces, Engela apenas tenia cuatro, ella no recordaba mucho de sus padres, Daniel siempre le ha contado historias acerca de ellos, ella siempre lo escucha con mucho entusiasmo, han pasado diez años desde ese día, el líder de la aldea, un anciano llamado Gilberto, les brindo hogar desde aquel día, Daniel le ayuda en todo al anciano, posiblemente el será el próximo líder algún día, ya que el anciano no tenia hijos que pudieran seguir sus pasos.

 

Los dos jóvenes llegaron a la casa del anciano.

 

-Señor, ya llegamos-dijo Engela mientras cruzaba la puerta.

 

-Señor Gilberto, estamos en casa-dijo Daniel quien al pasar cerró la puerta.

 

El anciano salió de su habitación.

 

-Me alegra que hayan regresado, ya es tiempo de hacer la cena. ¿Podrías ayudarme Daniel?-dijo el anciano.

 

-Por supuesto.

 

La tarde paso, los tres estaban sentados a la mesa.

 

-y entonces el maestro Eduardo dijo que al malo lo había derrotado un hombre con una gran espada… ¡y el era muy apuesto!-dijo Engela con entusiasmo.

 

-a mi nunca me habían dicho que el héroe de la leyenda era apuesto…-dijo Daniel con una mirada escéptica-….¿no estas inventando ese detalle?

 

-¡¡¡NOOOO, así fue, me lo dijo el profesor Eduardo!!!

 

-jaja, vamos Daniel, deja que ella cuente la leyenda-dijo el anciano.

 

-mmm, bueno, como sea, de todos modos eso nunca paso….-Daniel comenzó a comer.

 

-No es cierto, si paso, ¿sino porque todos la saben?-dijo la pequeña.

 

-Porque es un cuento, muy popular por cierto, pero sigue siendo un cuento…

 

-¿Porque piensas eso Daniel?-le pregunto el anciano.

 

-Porque no hay pruebas…. Ya se los he dicho…

 

-Que me dices de nuestro tesoro, fue uno de los elementos esenciales en aquella batalla, este pueblo es el encargado de protegerlo…

 

-así es-dijo Engela.

 

-Otra vez con eso….. ya les he dicho que nada puede durar tanto, esa arena quizás sea bendita, pero según la leyenda, esos hechos ocurrieron siglos atrás, entonces….-Daniel tomo aire-…¿Cómo puede seguir así?

 

-Porque es sagrada-dijo el anciano.

 

-….umm, prefiero abandonar el tema…. No se puede argumentar con ustedes…-Daniel tomo un pedazo de pan y comenzó a comerlo.

 

-jeje, Daniel, veras que muchas cosas en este mundo no tienen explicación…-dijo el anciano.

 

-Eso es mentira, todo tiene una explicación lógica y lo que no tenga una, es simplemente un disparate…-el chico abandono la mesa.

 

-….umm… que grosero…-dijo Engela casi susurrando.

 

-No te preocupes, el lo sabe, pero no lo acepta…-el anciano se levanto de la mesa-¿seguirás comiendo Engela?

 

-…¿eh?-la pequeña miro el plato de su hermano, aun tenia comida-….¡¡Sip!!

 

La noche había llegado, todas las personas del pueblo estaban durmiendo, a las afueras del pueblo unos sujetos discutían.

 

-Así que…. ¿Quieren que robemos un polvo?-dijo un sujeto quien era líder de unos bandidos.

 

-So..solo deb..ben-el sujeto, quien vestía ropas de mujer, fue interrumpido por otro.

 

-Mejor yo explicó Augnein-el sujeto, quien tenia cubierto un ojo con una pieza de metal, se dirigió al líder de los bandidos-…. Así es, debes de tomar ese polvo, lo mas seguro es que debe de tenerlo el líder de la aldea… después tráemelo.

 

-¡¿Y porque no van ustedes?!-dijo uno de los bandidos.

 

Un sujeto enorme se levanto.

 

-Porque no queremos causar alboroto…-el sujeto tomo al bandido de la cabeza, con sus propias manos destrozo su cráneo.

 

-¡¿Que?!-dijo el líder de los bandidos, todos los demás estaban asustados.

 

-Imagínense si un gigante como el esta caminando por ahí, seria inevitable que no lo vieran… además… si no lo hacen, los matare a todos ahora mismo-dijo el sujeto con el ojo cubierto.

 

-S..Si..ii-dijo el sujeto vestido de mujer.

 

-….Esta bien… ya nos pagaron…. Lo haremos…-el líder de los bandidos se dirigió a la aldea con sus hombres-…maldición, si tan solo estuvieran aquellos dos… hubiéramos vengado la muerte de Kil…

 

-¡Jefe, hubiéramos matado a esos tipos!-dijo un sujeto.

 

-¡Si, solo eran tres, usted pudo haber matado al grandote!

 

-No sean idiotas, no vieron sus miradas… esos sujetos no eran humanos…-dijo el líder-….¡no me importa, esos aldeanos van a sufrir en todo caso!

 

Los otros tres vieron como se dirigían los bandidos a la aldea.

 

-Bi…ie..ien…. Es…esper…remos…. Que… e… re….suul…-el sujeto vestido de mujer fue interrumpido.

 

-Si, si, esperemos que resulte, ya te entendimos-dijo el sujeto enorme-mejor vete a meter la cabeza en un hoyo, no vaya a ser que vengan por ti de nuevo.

 

-¡¿Qu…uee… a..ahi… vii….een…en?!

 

-Spinne… no asustes a Augnein, si todo sale bien… mañana será un día ocupado….-el sujeto se marcho.

 

-Erz, ¿no vas esperar por esos sujetos?

 

-¿Crees que traigan el polvo?

 

-….. Si, es una simple aldea…. No hay duda de qu…-Spinne fue interrumpido.

 

-¿Crees que si lo hubiera querido…. Hubiera mandado a unos bandidos por ese polvo?

 

-¡¡jee… jee… Ban…ndi..dos… Es…tu…tu..piii..dooosss!!

 

Spinne se quedo pensando.

 

-¿Entonces?

 

-Lo que tienes de grande lo tienes de torpe…. ¡¡Larguémonos de aquí!!-Erz avanzó.

 

-…mmm, no tienes que ser tan cruel Erz…

 

-Jee…jee…. Ll…llo…roon…n.

 

-¡Cállate!

 

Los tres sujetos desaparecieron. En el pueblo, Daniel y Engela estaban durmiendo, de pronto se oyeron unos gritos, estos despertaron a los jóvenes.

 

-¡¿Qué rayos?!-Daniel se levanto rápidamente.

 

-Da…Dani… ¿que esta pasando?-dijo Engela dormitando.

 

-Espera, algo pasa allá afuera-Daniel hecho un vistazo por la ventana, vio como las casas vecinas se estaban quemando.

 

-¡Hermano!-grito Engela afónicamente.

 

-¿Que?-Daniel volteo, uno de los bandidos había entrado a su habitación.

 

-¡Hola niños!-el sujeto tomo a Engela y le puso un cuchillo debajo del cuello-…¿Sabes lo que le pasara si haces algo estupido verdad?

 

-¡He…Hermano!-Engela comenzó a llorar.

 

-¡¡CALLATE!!-el presiono el cuchillo con su cuello.

 

-¡Bien, bien, ya basta! ¿Qué quieres que haga?-le dijo Daniel.

 

-Bueno… mi jefe tiene unas preguntitas….-decía el sujeto mientras tocaba los pechos de Engela.

 

-¡¡…Da..Daniel!!-Engela estaba horrorizada.

 

-….maldito cerdo…-Daniel estaba enfurecido-…¡¡vuelve a tocar a mi hermana y te matare!!-Daniel se lanzo contra el bandido.

 

-¡Daniel basta!

 

-¡¿Quien esta ahí?!-dijo el bandido.

 

-Soy el líder de la aldea, si quieres algo habla conmigo, pero deja a la pequeña…-dijo el anciano.

 

-¿…umm.. el líder eh?-el sujeto soltó a Engela y se dirigió al anciano, la pequeña corrió a los brazos de Daniel.

 

-¡Hermano!-la chiquilla estallo en llanto.

 

-Ya, ya, calma, todo esta bien-Daniel trataba de tranquilizarla.

 

-¡Vamos viejo, mi jefe querrá verte!-el sujeto le hizo una seña a otro bandido-…haya hay otros dos.

 

-Engela no te apartes de mi….-Daniel la tomo de la mano.

 

Todos los habitantes del pueblo habían sido llevados a la plaza del pueblo, había llamas en los hogares, la gente estaba aterrorizada. Los bandidos querían el tesoro de la aldea, la arena de cielo.

 

-Anciano, si nos das el polvo los dejaremos en paz, ¿crees que el polvo vale la vida de estas personas?

 

-…Ese polvo bendito, fue lo que nos salvo hace siglos, nuestro deber es resguardarlo, nuestra vida no es nada comparada con ese tesoro.

 

-¡Anciano imbécil!-el sujeto golpeo al anciano-¡Dinos donde esta!

 

-Jefe, al parecer esta gente no entiende por las buenas....

 

-Así parece, bien anciano, si no hablas, mataremos a todos hasta que no quede nadie, así podremos buscar con total libertad, ¿no lo creen chicos?-los sujetos gritaron afirmando.

 

-Malditos….-Daniel estaba apartado del líder, sin embargo podía escuchar muy bien.

 

-¿Que pasa Daniel?-le pregunto Engela.

 

-Van a comenzar a matar a todos…-le dijo Daniel silenciosamente, no quería causar pánico.

 

-¡¿Qué mataran a todos?!-Engela se sorprendió.

 

-Silencio, no queremos causar muertes innecesarias, espero que eso lo comprenda el anciano-Daniel comenzó a mirar alrededor, planeaba una forma de salir corriendo con su hermana.

 

-No lo haré….-dijo el anciano.

 

-¡¡¿QUE?!!-Daniel se sorprendió en gran manera, todo el pueblo lo hizo.

 

-Bien tu lo quisiste…-Los bandidos tomaron a un hombre y lo degollaron enfrente del pueblo, todas las personas miraron aterrorizados.

 

-¡Maldición….!-Daniel abrazo a Engela-…(si tan solo no estuvieran armados… si todos los aldeanos los atacamos al mismo tiempo….)-Daniel miro a la gente, estaban aterrorizados-(maldición, están tan asustados que ni podrían escapar en toda la confusión… ¡maldición, porque esto! ¡¡¿Porque de nuevo?!!)

 

-¿Y que dices ahora viejo?

 

-Ya les dije…. Nuestras vidas no son importantes….

 

-Bien, y este es el líder ¿eh?-el sujeto miro a los lados, tomo a una jovencita-Muy bien chiquilla, agrádesele a tu líder en el otro mundo, claro, si los maldecidos no devoran tu alma antes de llegar allá.

 

-¡No por favor, no lo haga!-gritaban los padres de la joven.

 

-….Clara… no… ¡¡¡no puedo permitirlo!!!-Daniel se lanzo contra el líder, sin embargo sus secuaces lo detuvieron.

 

-jeje, vaya, un valiente… o un estupido debería de decir-dijo el líder de los bandidos-…Acaso esta chica… ¿significa algo para ti?

 

-…..Ella… es mi amiga… ¡y no dejare que la lastimes!

 

-Vaya, vaya… si que te quieren chiquilla…-el líder la tiro al suelo-… pero al parecer dejo olvidado algo…

 

-…Mald….-Daniel volteo, un bandido traía a Engela.

 

-Vaya, vaya, una pequeñita muy linda, cambien de opinión, mejor será ella…

 

-¡¿Que?! ¡¡Para maldito…!!-un sujeto golpeo a Daniel-..¡¡ughh!!

 

-Jaja, vamos valiente, ¿ahora vez lo que causa tu valentía?-dijo el líder mientras movía su cuchillo de un lado a otro.

 

Los sujetos llevaron a Engela delante del líder.

 

-Hermano….-Engela estaba llorando.

 

-¡No te atrevas! ¡¡Si quieres matar a alguien mátame a mí!!

 

-Buena oferta pero no me interesa-el sujeto levanto su arma y la clavo varias veces en el abdomen de Engela, la acuchillo brutalmente.

 

-¡¡NO!!-grito Daniel hasta mas no poder, se quito de encima a los sujeto que lo habían agarrado y se tiro al suelo para levantar a Engela, aun respiraba, sin embargo la hemorragia era demasiada.

 

-Da… Dani…..-Engela tenía la mirada perdida.

 

-No, hermanita, no me dejes…-Daniel estaba llorando.

 

-jum, no te preocupes, tu eres el siguiente… aunque eso depende del anciano-el líder miro al viejo, tal como si le estuviera pidiendo consentimiento.

 

-……..-El anciano bajo la mirada-….¿que?-miro como un pequeño rió de sangre avanzaba en una dirección, el anciano vio a donde se dirigía, por la trayectoria pudo saber que se dirigía al lugar en el cual estaba la arena del cielo, rápidamente comenzó a buscar su procedencia, era la sangre de Engela-…No puede ser…. Es ella…

 

El líder noto como el anciano miraba a Engela, quien yacía moribunda, también noto como miraba el rastro de sangre, el líder comenzó a seguirlo.

 

-¡No, espera!-grito el anciano, quien siguió al líder.

 

-¡¡Ustedes quédense aquí, quien quiera escapar, pártanlo en dos!!-le dijo a sus secuaces mientras seguía el rastro.

 

El pequeño rió de sangre llegaba hasta una habitación abierta, donde había toda clase de prendas y telas, parecía un cuarto de costura. Al entrar el líder quedo atónito.

 

-¡No, no entres ahí!-el anciano entro, se sorprendió con lo que vieron sus ojos.

 

Daniel tenia a Engela en sus brazos, aun respiraba, sin embargo le quedaban unos cuantos minutos de vida, Daniel no quería darse por vencido, en su habitación tenia medicamentos y plantas curativas, si llegaba talvez podría ayudar en algo.

 

-Engela aguanta un poco, iremos a nuestra habitación, haré que te pongas bien, solo aguanta…-Daniel, miro a los lados, Los bandidos estaban distraídos, en eso, el aprovecho para correr, sin embargo uno los noto, era el sujeto que había entrado en su cuarto anteriormente, Daniel no había notado que fue visto, sin embargo al querer alejarse se topo con el sujeto.

 

-vaya, vaya, tu de nuevo, ¡parece que llevas la estupidez por dentro chico!-el sujeto lo ataco con su cuchillo.

 

-Maldición-Daniel abrazo a su hermana.

 

Su atacante se parto en pedazos, Daniel abrió los ojos, vio como un sujeto encapuchado paso por encima de el, Daniel sintió como Engela se movía.

 

-¿Que?-Daniel comenzó a revisar sus heridas, estaban cerradas.

 

-…uh… Her… hermano… ¿que me paso?

 

-¿Qué paso?-Daniel no podía explicarse que había sucedido.

 

El sujeto encapuchado llego a la plaza del pueblo donde estaban todos los rehenes. Extendió su mano y la metió a través de la capucha, justo en su rostro, el sujeto saco su mano, tal como si tuviera algo en ella y la clavo en el piso.

 

-Hey, ¡miren a ese sujeto!-los bandidos vieron al individuo, rápidamente tomaron rehenes-…¡¡Tu, quédate donde estas!!

 

De la tierra salieron varias figuras humanas, una tenia la aparecía de Daniel, era idéntica, estas figuras atacaron por sorpresa a los bandidos, los mataron a todos.

 

-Esa, cosa…. Se parece a mi…-Daniel observo la batalla.

 

Cuando acabaron con todos los bandidos las figuras se hicieron polvo, el sujeto se hinco y extendió su mano en la tierra, tal como si recogiera algo, metió su mano en la capucha de nuevo, en el agujero de su rostro. El sujeto extendió sus manos de ella salio la sombra de una criatura larga y extraña, sin embargo no se podía apreciar bien que era. Se escucharon gritos, los de un anciano, seguido de los de un hombre.

 

El recién llegado corrió hacia donde se encontraba el anciano. Vio como yacía moribundo, se acerco a el, el viejo le dijo.

 

-..oh, eres tu… cogh… sabia que… era…. E…er….-el anciano murió, tenia una cortada en el pecho.

 

El sujeto miro el rastro de sangre, el cuan pertenecía a Engela, entro a la habitación, se sorprendió al ver que la arena del cielo, ese artículo tan sagrado se había solidificado, se había hecho una gema roja. El sujeto salio rápidamente, miro a los lados, se percato del rastro de sangre de Engela, comenzó a seguirlo, las personas de la aldea estaban ayudándose unas o otras, el sujeto miro a los lados, sus ojos cambiaron por completo al ver a Daniel, tal como si algo malo estuviera a punto de suceder.

 

-Engela, ¿no te sientes mal ni nada?-le pregunto Daniel.

 

-No, para nada, que raro, pensé que moriría…-la pequeña comenzó a reír.

 

-Oye, muestra mas respeto, algunas personas no tuvieron la misma suerte que tu…-le dijo su hermano un poco molesto.

 

-…uh… lo siento, tienes razón, que tonta soy….

 

Daniel notó como alguien se acercaba, era el sujeto que salvo a los aldeanos.

 

-Oye, gracias por la ayuda, de no ser por ti, no se que hubiera pasado, gracias…-Daniel hizo una pequeña reverencia.

 

-No tienes nada de que agradecerme, Daniel Himmel, ese era mi destino…-dijo el sujeto mientras se quitaba la capucha que cubría su rostro.

 

-¿Qué, como sabes mi nombre?-Daniel vio las ropas del sujeto, eran como las que usaban los príncipes en los palacios-… al parecer no eres un simple forastero…

 

-Daniel Himmel, mi nombre es Anima Liebe, tengo algo que decirte…..

 

Después de una noche aterradora un sujeto desconocido se pone delante de un joven, el cual no sabe lo que le acontecerá en los días venideros.

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