"Tattoon Ranma"

Traducido por Miguel Angel Dubón Lanza

: Pensamientos

( ): Letreros de Panda

 

Capítulo 2. La Maldición de Ranma, ¡Y No Es Jusenkyo!

 

Una semana después que Ranma partió de Nerima…

 

¡RANMA, CRETINO!

 

Nabiki suspiró mientras veía a su hermana entrar a la casa. Su pequeña hermana se había enfurecido cada día más desde que su prometido la abandonó a ella y todas sus otras obligaciones. Sin Ranma, no le llevó mucho tiempo a los estudiantes varones de Furinken darse cuenta que Akane estaba disponible nuevamente. Eso significaba que la vieja rutina de vencer a Akane para salir con ella estaba de vuelta a toda vigencia. ¿Y adivinen quién fue el primero en desafiarla otra vez?

 

¡ESTUPIDO KUNO! ¡ESTUPIDOS CHICOS! ¡ESTUPIDOS PERVERTIDOS! ¡TODO ESTO ES CULPA DE ESE IDIOTA!” Gritó Akane mientras tiraba su maletín al piso antes de subir a su habitación.

 

Nabiki suspiró mientras decidió que ahora era el momento de preocuparse. Ella había esperado que Ranma regresara unos días después que se hubiese calmado de ese pequeño incidente, el cual redujo una manzana de ciudad a escombros, pero nadie lo había visto o escuchado de él desde entonces. El nunca había fallado en regresar antes. Después de todo, ¿adónde podría ir? No obstante, él nunca regresó al hogar Tendo, nunca apareció en la escuela y en los últimos días no había sido visto en los sitios que frecuentaba. Ya era tiempo de enfrentar los hechos. Ranma habló en serio cuando le dijo a su padre y a Genma que renunciaba.

 

Esto no era bueno. Nabiki sabía que sus finanzas iban a irse en picada si su principal fuente de ingresos no estaba disponible. Ranma debía ser encontrado y rápidamente. La segunda hija Tendo respiró profundo y decidió  sacar cada pizca de información que ella tenía de Ranma con la esperanza que le proveyeran una pista de su paradero.

 

Mientras se dirigía a su habitación, ella echó un vistazo al patio trasero donde su padre y Genma estaban involucrados en otro juego de Shogi. No obstante, se notaban muy deprimidos ya que no parecían interesados en el juego. Soun se la había pasado lamentándose sin parar desde que Ranma desapareció, lloriqueando y quejándose de cómo las escuelas no serían unidas. Genma había intentado consolar a su amigo, pero sin suerte y a menudo maldecía a los poderes que reinaban, de cómo fue que terminó con un hijo tan ingrato que rehuiría al honor de su familia.

 

Nabiki sabía que debía encontrar a Ranma y hacer que las cosas volvieran a la forma que eran antes, por supuesto con ella en control. Ella no lo iba a dejar irse así nada más. El le debía y Nabiki siempre había visto que él le pagara, con intereses. Después que entró a su habitación, fue directamente a su computadora y la encendió. Luego de ingresar sus contraseñas, a continuación accesó el archivo de Ranma y encontró… nada.

 

¿Eh? ¿Dónde están mis archivos? Nabiki intentó de nuevo acceder la información que tenía de Ranma y terminó con una pantalla en blanco y un pequeño mensaje. ¿Archivo no encontrado? ¿Qué es lo que sucede? Ella hizo unos cuantos intentos más, y luego decidió intentar con un acercamiento diferente. Ella fue hacia un cajón de su escritorio para sacar la información que había guardado en algunos discos. Después de todo, una buena mercenaria como ella siempre conservaba respaldos.

 

Ella sacó un disco y lo insertó en la unidad. Luego abrió el archivo almacenado en el disco y se sorprendió al ver que su pantalla repentinamente mostró estática, después se puso en blanco de nuevo. Un mensaje apareció en su pantalla, diciendo que los archivos no estaban disponibles.

 

¿Qué diablos? Nabiki decidió intentar con otro disco. No obstante, tan pronto como lo ingresó en la unidad, también mostró nada más que una pantalla en blanco. Ella lo intentó de nuevo con un tercer disco, luego un cuarto. Ella buscó en todos los discos concernientes a Ranma, siete en total, y terminó sin nada excepto una pantalla en blanco. Ella no podía entender qué sucedía hasta después de su séptimo intento.

 

Después de insertar el último disco e intentar accesar su contenido, su pantalla de repente brilló y la imagen de una serpiente de caricatura con brazos apareció y comenzó una especie de baile serpenteante. Después le siseó a Nabiki, sacando su lengua y jalando el párpado inferior de su ojo derecho a Nabiki; ¡la Trompetilla Japonesa! Luego habló…

 

“¡Hola! ¡Todos los datos en tu computadora y cualquier disco que hayas insertado han sido devorados por la Cíber-Víbora! ¡De una víbora a otra, que tengas un buen día, Nabiki Tendo!”

 

Nabiki palideció al darse cuenta que alguien había infectado su computadora con un virus, lo que significaba… ella vio los discos y se dio cuenta que sus archivos debieron ser borrados cuando los insertó. Toda la información en ellos y el disco duro ahora estaba borrada. Quien haya creado ese virus debía guardarle rencor para hacer algo tan complejo. Por supuesto, ella no estaba exactamente segura de quién era, considerando cuántos enemigos ella había hecho con sus planes.

 

Sin embargo, la segunda hija Tendo no iba a renunciar, ni por mucho. Ella podía no ser capaz de usar su computadora, pero aún tenía copias de sus registros. Se dirigió adonde ella mantenía toda su información más secreta, incluyendo los archivos más privados que tenía de Ranma. No obstante, después que abrió una tablilla cerca de su cama, y extrajo la caja que había adentro, notó que se sentía… más liviana de lo que ella recordaba. Ella comenzó a tener esa sensación de incomodidad mientras la abría. La chica frunció el ceño al ver que el lote de archivos era sin duda menor. Mientras buscaba en los papeles, ella notó que todos los registros concernientes a Ranma habían desaparecido. Ella vio que los registros de sus tratos con el Club de Computación de la escuela también estaban extraviados. Ella comenzó a juntar dos y dos.

 

Rápidamente pasamos al día después que Balla llegó…

 

Balla despertó cuando la salida del sol reflejó sus rayos en la crudamente reparada ventana de su habitación. Ella dejó escapar un gentil bostezo y se estiró. Después rió un poco y decidió ver si Ranma ya había despertado. A medida que se quitaba la camisa prestada de pijama de franela que usó como vestido de noche y empezó a ponerse su vestimenta habitual, sus pensamientos fueron a la noche anterior.

 

Ranma había desplegado una clase de poder que ella nunca había visto antes, y fue capaz de rechazar el ataque que ella había lanzado. Había una clase de… magnetismo animal sobre él que la atraía como una abeja a la miel. Pero no fue su extraordinario poder lo que le agradaba de él. Bajo ese hosco exterior, ella aún podía sentir el alma gentil dentro de él. Eso fue lo que sintió cuando su padre le entregó el contrato místico. Ella sintió su buen espíritu dentro de ese trozo de papel y sabía desde el inicio que Ranma era el indicado para ella. Ella solo necesitaba de algún tiempo para que él la conociera, es todo. Con un nuevo sentimiento de determinación, ella salió a buscarlo. Pronto lo encontró practicando en el patio trasero. Mientras Ranma silenciosamente realizaba sus katas, Balla se encontró a sí misma paralizada por el despliegue de habilidad.

 

Ranma estaba consciente de su presencia pero decidió ignorarla mientras realizaba su rutina vespertina. El pateaba y golpeaba enemigos invisibles. Cada vez que lanzaba un golpe, el veía el rostro de Kuno ser destrozado. Cada bloqueo rechazaba un ataque imaginado de un Chico Perdido y casi podía sentir el estómago de Mousse cuando pateaba con sus pies. Sus movimientos parecían como el de un elegante ballet de combate. El realizó algunos saltos de diez metros en el aire, a menudo desafiando la gravedad por varios segundos mientras demostraba la especialidad de la Escuela Saotome de Estilo de Combate Libre. Después de saltar por todo el patio trasero como un saltamontes que experimentaba un ataque de azúcar, Ranma aterrizó enfrente de un maniquí improvisado de entrenamiento, el cual era un simple poste de madera que estaba cubierto de tela rellena de algodón.

 

¡KATCHU TENSHIN AMAGURIKEN!

 

Balla se quedó sin aliento al ver a su ‘esposo’ lanzar cien golpes en unos cinco segundos. El maniquí fue reducido a astillas y tiras de tela en momentos. Sin embargo, las frustraciones y furia de Ranma acerca de los recientes acontecimientos no habían disminuido y su aura comenzó a aparecer a su alrededor. Brillaba con un rojo intenso y continuaba extendiéndose mientras el artista marcial decidió usar la técnica en la que pasó un mes desarrollando luego de abandonar Nerima. Después de reducir una manzana cuadrada a escombros en Tokio, decidió expandir la nueva técnica de ki con la que inadvertidamente se había encontrado.

 

Inhalando lenta y profundamente, Ranma ahuecó sus manos hacia enfrente y las colocó como si estuviese sujetando un balón. Lentamente las llevó hacia atrás hasta que estaban a la altura de su cintura en su costado derecho. Concentrando su ira en el espacio que hay entre sus palmas, una esfera de ardiente energía roja empezó a formarse.

 

Balla entonces notó algo raro. La marca en la frente de Ranma empezó a brillar y a alterarse en un carácter del lenguaje Tattoon. Ella sabía lo que ocurría y contuvo la respiración mientras su amado se disponía a liberar la energía.

 

¡YAAAAAAAAAAHHHHH!

 

Cuando Ranma impulsó sus manos hacia delante, su aura de batalla se avivó mientras liberaba su ki en una masiva bola de fuego. El proyectil salió disparado hacia adelante, y luego impactó en la pared del patio trasero, explotando en un gran destello. Cuando la onda expansiva se disipó, había un gran boquete en el concreto con bordes derretidos.

 

Ranma dejó escapar un suspiro de cansancio y cayó de rodillas, con su aura de ira desapareciendo. Fue entonces que Balla corrió hacia él y lo abrazó con una fuerza que habría hecho que Shampoo se pusiese verde de la envidia.

 

“¡Cariño! ¿Estás bien?”

 

¡ARRRRGGGGGGHHHHH!” Gritó Ranma. Lo último que necesitaba era a alguna chica abrazándolo. Intentó hacer que Balla lo soltara, pero no tuvo suerte ya que ella continuaba sujetándolo y acariciándolo.

 

Regresamos ahora a Nerima, unos cuantos días después que los archivos en la computadora de Nabiki fueron borrados…

 

“¡Muy bien, Shibana, habla! ¡Sé que tú o alguno de tus amigos fue responsable por el virus que fue introducido en mi computadora!” Acusó Nabiki mientras enfrentaba a la cabeza del Club de Computación de Furinken. Atrás de ella estaban dos de sus seguidoras quienes le ayudaban con sus quinielas de chantaje y apuestas.

 

El tecno-genio se encogió de hombros mientras contestaba. “No tengo idea de lo que hablas.” Vio hacia sus seguidores y se dirigió a ellos. “¡Oigan, chicos! ¿Alguno de ustedes se metió con la computadora personal de la Señorita Tendo?”

 

Todos los miembros conocían la verdad, pero después de los grandes favores que Ranma hizo por ellos, no iban a traicionar a su líder o a su salvador.

 

“¡No!”

 

“¡Yo nunca la toqué!”

 

“¿Por qué me preguntas?”

“Yo no tuve nada que ver con eso.”

 

Takuya asintió mientras enfrentaba de nuevo a la hermana de Akane. “¿Ya ves? Ahí lo tienes. Ninguno de mis muchachos fue responsable, y yo ciertamente no lo hice.”

 

Durante el curso de su mercenaria carrera, Nabiki había desarrollado ciertas habilidades de observación e intuición. Takuya Shibana y sus compañeros de computación estaban ocultando muy bien sus expresiones, pero ella sabía que mentían. El problema principal era, que ella no tenía pruebas. El virus de la Cíber-Víbora que había destruido sus archivos había sido muy exhaustivo y no dejó rastros o pistas de quién lo creó. Su computadora tendría que ser desechada ya que el virus había devastado su procesador y tarjeta madre.

 

“Ah, y por cierto, Nabiki.” Añadió Takuya. “El Club de Computación ha votado, y fue decidido unánimemente que tú y tus amigas no obtendrán más muestras gratis. Si quieres equipo nuevo y lo último en software, entonces vas a tener que pagarlo, tal y como todos los demás. Tampoco haremos más hackeos para ti.”

 

Nabiki entonces le dio al adolescente su conocida sonrisa maliciosa. “¿Oh, en serio? ¿Y qué crees que dirá la junta de maestros cuando les diga acerca de ese pequeño y feo incidente del mes pasado? ¿Qué crees que va a pasar cuando sepan quién fue el responsable por plantar ese virus en los registros escolares, hmm?”

 

Shibana rió mientras contestaba. “Oh, no lo sé. Quiero decir, nadie admitió el crimen y no hubo evidencia.”

 

La frente de Nabiki se arrugó mientras ella se irritaba más. “Dejemos esta tontería ahora, Shibana. ¡Quiero algunas respuestas! ¡Primero que todo, puedes decirme dónde está Ranma!”

 

“¿Por qué me preguntas? Yo no sé dónde está. Nadie lo ha visto. ¿Cierto, chicos?”

 

“¡Cierto!” Dijeron los otros al mismo tiempo.

 

Nabiki se encogió de hombros mientras controlaba su ira ante su expresión de autosuficiencia. “Muy bien. Puedes divertirte, pero VAS a decirme todo antes que el día termine.”

 

“Lo dudo, ya que los muchachos y yo no sabemos nada.” Dijo Takuya mientras él y el Club de Computación dieron la vuelta y se alejaron.

 

La segunda hija Tendo echó humo mientras los veía alejarse. Marca mis palabras, pronto vas a suplicar para decirme dónde está Ranma.

 

“¡¿Qué?! ¿Qué quieres decir con que desapareció?” Le preguntó Nabiki a Shidori.

 

La secuaz se encogió de hombros mientras contestaba. “Quiero decir, que desapareció. La evidencia contra el Club de Computación, que ocultaste en el gimnasio… desapareció. Aunque encontré esto.”

 

La chica le entregó a su superiora un trozo de papel que tenía un mensaje impreso, que decía:

 

¡LA CIBER-VIBORA HA ATACADO!

 

El mensaje también tenía la imagen en caricatura del virus de computadora dándole una Trompetilla Japonesa. A Nabiki no le pareció divertido. Justo entonces, Sanoko se les acercó.

 

“¿Conseguiste las pruebas que obtuvimos contra Takuya y Daimon?” Preguntó Nabiki. Takuya era la cabeza del club y Daimon era su mano derecha. Ellos eran las personas a quienes seguramente les preguntarían adónde había desaparecido Ranma.

 

Sanoko sacudió su cabeza mientras le entregaba a su jefa otro pedazo de papel el cual decía:

 

¡LA CIBER-VIBORA HA ATACADO DE NUEVO!

 

Nabiki se puso aún más irritada. Aparentemente, las copias de archivos que habían sido robadas de su habitación contenían las localizaciones de dónde ella había ocultado toda la evidencia que ella había reunido del Club de Computación. Sería una pérdida de tiempo revisar los otros lugares, ya que era probable que Shibana y sus amigos ya hubiesen registrado esas áreas.

 

Nabiki sacudió su cabeza. Obligar a esos tecno-genios para obtener información sobre el paradero de Ranma no sería tan fácil como ella creyó. Después de todo, el CI total de ellos era mucho más alto que el de ese bobo de la trenza. No había manera de que Ranma hubiese hecho esto solo.

 

Ahora regresamos con Ranma en el presente…

 

“Así que le dije a ella, vamos a mi casa.” Dijo Brody mientras él, Deiner y Ranma estaban reunidos afuera cerca del costado de un edificio, fumando cigarrillos.

 

“Sí, como sea…” Comentó Ranma mientras le daba una calada al cigarro. Estos tipos no tienen remedio. Apostaría que darían cualquier cosa por estar en la situación en la que estoy. Diablos, apuesto que incluso disfrutarían lo que tuve que soportar en Nerima.

 

Esperando cambiar el tema, Ranma sacó el cigarro de su boca y se dirigió a ellos. “Oigan, chicos… ¿qué les parecería salir con una chica con poderes mágicos?”

 

Los dos adolescentes vieron a su compañero con expresiones de confusión. Ranma les gruñó y luego sujetó a Brody por el frente de su camisa.

 

“¡Estoy intentando arreglarles una cita, idiotas!”

 

Brody le mostró una sonrisa nerviosa a Ranma. “Cielos, tranquilízate, viejo.”

 

Deiner sonrió. “Esto me recuerda de la vez que mi madre intentó arreglarme una cita con la hija de su mejor amiga. Ella realmente resultó ser un verdadero caso mental.” Le guiñó el ojo a ambos.

 

Fue en ese momento que una chica con un arco dio vuelta en la esquina.

 

El sol del mediodía resplandeció en sus grandes anteojos de marco de alambre mientras veía a los tres con furia.

 

“Espero no estar interrumpiendo alguna experiencia exclusiva de hombres.” Dijo Lisa con algo de desdén.

 

“Hey, Lisa.” Saludó Deiner.

 

Brody se soltó de la mano de Ranma y le devolvió la mirada a Lisa. Intentó recurrir a su rutina de chico rudo. “¿Por qué no nos dejas en paz y vas a besarle los pies a algún profesor?”

 

La respuesta de Lisa fue corta y al punto… literalmente, mientras levantó su arco y colocó una flecha. “Porque estoy cazando idiotas.”

 

Brody entonces le mostró una sonrisa nerviosa a Lisa y rió mientras agitaba su mano al verse frente a la flecha de Lisa.

 

“Ves, como dije… una verdadero caso mental.” Le susurró Deiner a Ranma.

 

El artista marcial se encogió de hombros mientras se alejaba casualmente y saltaba por encima de los muros de la escuela.

 

La expresión de Lisa se ablandó mientras veía a Ranma partir. Ella bajó su arco y tenía una mirada triste en sus ojos.

 

Eric…

 

Cuando Ranma llegó a su casa, hizo una pausa en la puerta frontal y se preguntó qué iba a hacer con Balla. El no quería tener nada que ver con mujeres y decidió que ella tendría que escuchar a la razón y dejarlo en paz. El se preparó y abrió la puerta…

 

“¡HOLA, CARIÑO!”

 

“¡¿Pero qué…?!”

 

Balla saltó (en más de una manera) hacia Ranma y lo sujetó en un abrazo que casi los derriba sobre el pasamanos de la escalera. Balla suspiró mientras lo acariciaba.

 

Ranma se puso extremadamente nervioso por la comprometedora posición en la que estaban. “¿Qué estás haciendo? ¡Alguien podría vernos!”

 

Balla no respondió inmediatamente y continuó suspirando con satisfacción.

 

“¿Por qué estás TAN feliz?” Ranma preguntó furiosamente mientras intentaba soltarse de ella.

 

La sonrisa de Balla se volvió aún más pronunciada mientras respondía con una voz soñadora. “¡Porque ahora que has regresado, finalmente podemos consumar nuestro matrimonio al unirnos en el acto físico del amor!”

 

“¡AAAAAAAARRRRRRGGGGGGGGHHHHHH!

 

Más tarde…

 

Ranma se rascó la parte posterior de su cabeza mientras estaba alejado de donde Balla estaba arrodillada. El hizo su mejor esfuerzo para pensar alguna forma en que Balla se olvidara de esta tontería del matrimonio y regresara a su casa. Con lo único que empezó fue…

 

“Eh, Balla…”

 

“¡Oh, espera! ¡Dilo otra vez!”

 

“¿Eh?” Ranma vio por encima de su hombro.

 

“¡Dijiste mi nombre por primera vez! ¡Eso quiere decir que SI me amas!” Con eso, la Gran Sacerdotisa de la Tribu Tattoon derribó a Ranma al suelo y lo abrazó con fuerza. “¡Lo sabía! ¡Mi Ranma!”

 

“¡Quieres dejar eso!” El enfadado artista marcial consiguió liberarse de su abrazo y se levantó. “¡Y no me llames Ranma! ¡Hasta donde me importa, Ranma Saotome murió hace meses! ¡El nombre es Eric Kobayashi y tienes al sujeto equivocado!”

 

Balla se arrodilló de nuevo y sacó el contrato. “No lo creo. El contrato confirma que tú eres mi esposo. ¿Ves?” Ella acercó el papel hacia él, el cual luego emitió un brillo blanco. “Este contrato fue firmado por tu padre Genma Saotome y marcado con tus energías espirituales. Eso significa que tú eres…”

 

Furiosamente, Ranma le arrebató la página de su mano y le dio la espalda. Efectivamente, él reconoció la firma de Genma. Luego él caminó hacia el otro lado de la habitación y murmuró para sí mismo. “¡Maldito estúpido papá! ¡Debí haber sabido que me vendería a alguien más aparte de las familias Kuonji y Daijkoku!”

 

“¿Discúlpame?” Balla estaba confundida.

 

Ranma dejó escapar un suspiro de cansancio ya que se dio cuenta que había admitido que era Ranma Saotome. “Muy bien, muy bien… yo ERA antes Ranma Saotome, pero… abandoné a mi familia y cambié mi nombre a Eric Kobayashi…”

 

“¡Lo sabía!” Balla se lanzó nuevamente y lo abrazó felizmente y lo derribó otra vez. “¡Mi querido Ranma, quiero decir Eric!”

 

“¡ARRRRGGGGHHHHH!” Era como ser abrazado por Ukyo, Shampoo y Kodachi al mismo tiempo. “¡Ya deja eso! ¡¿Quítateme de encima, quieres?!”

 

Después de quitarse de encima a la afectuosa sacerdotisa, Ranma se levantó, la encaró y dijo, “Como iba diciendo, este contrato fue hecho cuando yo era demasiado joven para saber nada. Ese estúpido panda que acostumbraba llamar mi padre hizo esto para salvar su propio pellejo. Si hubiese sabido lo que firmaba, no lo habría hecho. Además, no eres mi tipo.”

 

“¡¿No soy tu tipo?!” Balla dijo con furia mientras se levantaba para encararlo. “¿Entonces cuál es tu tipo de chica? ¿O prefieres hombres?”

 

Ranma entonces se sonrojó por la acusación. “¡O-O-Oye! ¡No soy raro!”

 

“¿Entonces porqué no te enamoras de mí?”

 

“¡PORQUE NO TE CONOZCO!” Gritó Ranma.

 

“¡AMAME!” Gritó Balla mientras sujetaba que aún estaba en la mano de Ranma.

 

“¡ALEJATE!”

 

“¡AMAME!”

 

¡RIIIIIPPPPP!

 

El contrato se dividió en dos pedazos, mientras Balla caía de rodillas, sujetando su mitad, la que empezó a brillar con una extraña luz. Ranma se quedó sin habla cuando vio lágrimas comenzando a formarse en los ojos de ella. Sus dedos quedaron inmóviles y el trozo de papel cayó al suelo. Sin embargo, no cayó en las colchonetas del tatami ya que brilló con la misma luz blanca, y voló hacia el trozo que estaba en las manos de Balla. En menos de un instante, las dos mitades del contrato se fusionaron en una sola hoja de nuevo, como si el contrato nunca hubiese sido roto. Fue en ese momento que las lágrimas de Balla comenzaron a caer.

 

“Desde el primer momento en que se me dio el contrato… te amé. Aún cuando solo eras una huella de mano en un trozo de papel. Pude sentir el alma gentil dentro de ti y cuando nos conocimos… sabía que tú tenías lo que yo quería en un esposo. Si… me hubieses rechazado esa primera vez… me habría marchado. Pero fuiste tan amable y me ayudaste a recuperar la salud. Supe desde ese momento que mi amor por ti nunca moriría.”

 

Cuando Balla vio arriba hacia él con esos conmovedores ojos, Ranma retrocedió cuando sintió ese viejo y familiar sentimiento en el que no podía soportar ver llorar a una chica. El suspiró y dijo, “Mira, realmente no sé qué decir, pero no soy el tipo que buscas.”

 

“¡Sí lo eres!” Insistió Balla al ponerse de pie, sujetando el contrato contra su pecho.

 

“¡No lo soy!” Dijo Ranma firmemente.

 

“¡Tus sentimientos pueden cambiar!” Continuó insistiendo Balla.

 

“¿Y qué si no quiero cambiar?” Preguntó Ranma mientras caminaba hacia la mesa del comedor. “Además…” Su mirada entonces se dirigió a un vaso con agua helada. “Hay algo sobre mí que probablemente te haga repensar sobre esta idea tuya del matrimonio.”

 

“¿A qué te refieres?” Preguntó Balla.

 

Ranma suspiró larga y pesadamente y después levantó el vaso. “Supongo que es mejor que te lo muestre. Talvez esto te convencerá de que no soy material para esposo.” De inmediato, vació el contenido del vaso sobre su cabeza y se dio la vuelta para encararla. “¿Ves?”

 

“¿Ver qué?”

 

En ese momento, Ranma se vio a sí mismo y no vio ningún bulto adicional en su pecho. El usó sus manos para buscar senos, pero no encontró nada.

 

“¿Qué sucede? ¿Por qué no ocurre?”

 

“¿Qué se supone que ocurra?” Preguntó Balla. “¿Por qué derramaste agua en tu cabeza? ¿Y por qué tocas tu pecho?”

 

Ranma no contestó ya que corrió al baño y abrió la llave de agua helada. Repetidamente se echó agua en la cara y veía su reflejo en el espejo. Su cabello no cambiaba a su color rojo de siempre, ni reducía en estatura. Cuando vio abajo a sus pantalones y confirmó que cierta parte de su anatomía aún estaba presente, volvió a ver su reflejo con ojos muy abiertos por la sorpresa. Fue entonces que miró fijamente la marca en forma de X en su frente y recordó la extraña sensación que tuvo cuando Balla lo arañó. Volvió corriendo a la sala y apuntó a la marca mientras le hablaba a Balla.

 

“¿Tú hiciste esto?”

 

“¿Qué quieres decir?” Preguntó Balla inocentemente.

 

“¿Eliminaste mi maldición de Jusenkyo cuando me arañaste?”

 

“¿Jusenkyo? ¿Estuviste en Jusenkyo? ¿Por qué fuiste a un lugar tan terrible?” Balla estaba aún más confundida.

 

“¿Tú… sabes de Jusenkyo?” Preguntó Ranma.

 

Balla asintió. “Como parte de mi entrenamiento para ser la Gran Sacerdotisa de la Tribu Tattoon, visité Jusenkyo.” Ella se puso de pie y levantó una palma enfrente de Ranma y enfocó su energía. El símbolo del tatuaje que estaba generalmente oculto de la vista apareció en el dorso de su mano mientras ella examinaba místicamente a su esposo. Entonces ella se sorprendió. “¡Oh! Sí recibiste una maldición de Jusenkyo, pero… ahora solo puedo percibir residuos de esa maldición y aún esos están desapareciendo.”

 

“¿Quieres decir… que estoy curado?” Ranma se quedó sin habla. Después de todos los problemas que la maldición había causado tanto con chicos y chicas, ahora había desaparecido. La chica con quien no quería tener nada que ver lo había liberado de la causa de tantos de sus problemas en Nerima.

 

Balla examinó a Ranma un poco más antes de bajar su mano y hacer desaparecer el tatuaje. “Ya veo. Cuando te di la Marca del Compromiso, debe haber… interactuado con tu maldición de Jusenkyo y la canceló.”

 

“Yo… no sé qué decir… Yo… no puedo creer que estoy libre de ella.” Ranma no pudo pensar en algo más que decir excepto “Gracias.”

 

“¡De nada, cariño!” Balla lo abrazó una vez más.

 

El odio de Ranma hacia las mujeres surgió de pronto mientras la empujaba. “¡Mira, Balla, aunque estoy agradecido que estoy curado y todo, eso aún no cambia el hecho que no estoy de acuerdo con este asunto del matrimonio! ¡Ya tuve suficiente de esa basura en Nerima, y ciertamente no quiero empezar con eso otra vez! ¡Lo siento, pero vas a tener que olvidarte de esto!”

 

“Pero el contrato…”

 

“¡Al diablo con ese maldito contrato! ¡YO NUNCA ME ENAMORARE!” Replicó Ranma mientras se alejaba de ella y se dirigió hacia la puerta. “¡Si tú no te marchas, entonces creo que yo lo haré!” El cerró la puerta con fuerza detrás de él, dejando sola a Balla con sus pensamientos.

 

Más tarde, en horas de la noche…

 

Deiner escuchó un golpe en la ventana de su habitación y vio a Ranma colgando a un lado y haciéndole gestos para que abriera la ventana.

 

“¿Qué estás haciendo, viejo?” Preguntó Deiner cuando abrió la ventana y vio que Ranma apenas se mantenía parado sobre una estrecha saliente.

 

“Oye, ¿puedo pasar la noche aquí en tu casa?”

 

“¡Eres demasiado!”

 

De regreso en Nerima, hace unos cuantos meses…

 

La familia Tendo había comenzado a darse cuenta de lo importante que era la presencia de Ranma para mantener la paz en Nerima. Para empezar, sin Ranma, no había nada que mantuviera a Happosai en línea…

 

“¡YAHOO! ¡QUE BOTIN! ¡QUE BOTIN!”

 

Soun estaba al borde de otro colapso nervioso cuando su pervertido maestro entró con más del doble de la cantidad de ropa íntima de mujer que la noche anterior. Generalmente, Ranma estaba ahí para evitar que Happosai se pasara de la raya, pero sin él, las prendas íntimas de cada mujer en Tokio estaban a merced del mal más grande de todo Japón.

 

“¡OH, QUE HORROR!” Lloró el patriarca Tendo, puesto que sabía que si alguien se enteraba que el Temible Ladrón de Pantimedias residía en su casa, ¡entonces la dignidad y prestigio del Dojo Tendo estaría arruinada! No es como si tuviera una reputación para empezar, pero…

 

Soun se dirigió a su amigo mientras lloraba. “¡Oh, Saotome! ¿Qué sucederá con nuestro  sueño de unir a las escuelas? ¡¿Dónde está su HIJO?!”

 

“Vamos, vamos, Tendo, estoy seguro que Ranma aparecerá pronto.” Aseguró Genma sin convicción.

 

“¡Eso es lo que usted dijo hace un MES!”

 

En ese momento, Happosai fue saltando hacia la puerta de enfrente. “¡Bien, los veré luego, chicos! ¡Voy a trabajar!”

 

“¡P-P-Pero… M-M-Maestro! ¡Usted acaba de regresar!”

 

“¡Acabo de tener mi segundo aire! ¡Intento superar mi marca personal! ¡Adiós!”

 

Soun comenzó a llorar nuevamente mientras Genma solo podía sacudir su cabeza. ¡Diablos! ¡¿Dónde está ese MUCHACHO?! El maldijo nuevamente a los poderes que le dieron un hijo tan indigno. Un hijo que pondría en riesgo el honor de su familia y el bien merecido y lujoso retiro temprano de su padre.

 

¿Y Nodoka? ¿Qué pensaría su esposa cuando ella supiese que su único hijo había desaparecido? El artista marcial de la maldición comenzó a frotar inconscientemente su cuello con su mano cuando pensó acerca de las consecuencias sobre cierto contrato que él había firmado cuando se llevó a Ranma en ese viaje de entrenamiento de diez años.

 

Luego, él empezó a pensar sobre otro contrato que firmó hace años. El suspiró aliviado. Al menos no tenía que preocuparse de ESA promesa.

 

De vuelta en Hiroshima, tiempo presente…

 

De regreso en el apartamento de Ranma, Balla continuaba observando el contrato y empezó a pensar sobre la última charla con su padre, unas cuantas semanas antes que ella partiera a buscar a su prometido.

 

Flashback…

 

“¿Así que éste Ranma es mi esposo?” Balla preguntó cuando su padre le entregó el contrato.

 

“Sí, pequeña. Ustedes dos fueron comprometidos hace dieciséis años y ahora es tiempo que vayas a reclamarlo.”

 

“¿Es él una buena persona?”

 

Shiror respiró profundo antes de decir, “Bueno, no estoy seguro en vista que él no tenía más de un año de edad cuando lo ví por última vez. Sin embargo, percibí gran potencial y un buen corazón, a diferencia de su padre.”

 

Balla sonrió cuando percibió lo mismo de las impresiones espirituales en el contrato. “El será un buen hombre. ¡Lo tomaré!”

 

El padre de Balla asintió mientras dijo, “No lo habría comprometido contigo si no hubiese estado seguro que sería un buen esposo. Ahora, imagino que se opondrá a esto, pero no te desesperes. Estoy seguro que cambiará de parecer si eres paciente.”

 

Fin del Flashback…

 

Balla sonrió por el recuerdo de las palabras de su padre. Ella decidió redoblar sus esfuerzos y pasar el mayor tiempo posible con Ranma. Eso significaba ir con él a la escuela. Luego, ella fue hacia el armario y gavetas de Ranma para que ella usara algo de ropa. Ella encontró un viejo uniforme de escuela que su antiguamente maldecido esposo había usado cuando estaba en su otra forma. Ella se preguntó por qué Ranma tendría tal cosa, pero después no le dio importancia. Viendo que el uniforme era un tanto pequeño para ella, decidió hacerle algunas alteraciones. Afortunadamente, ella era una adepta modista.

 

A la mañana siguiente, Ranma y sus amigos casualmente estaban caminando por el patio frontal de la escuela. Brody y Deiner caminaban atrás de un cansado y muy deprimido artista marcial y se preguntaban por qué les daba el tratamiento silencioso.

 

“Alguien se levantó por el lado equivocado de la cama ésta mañana.” Comentó Deiner.

 

“Oye, viejo, ¿necesitas ayuda?” Preguntó Brody.

 

Ranma pinchó el tabique de su nariz y suspiró. Sí, lástima que no sepan nada de chicas. “¡Solo déjenme en paz!” Durante la noche, él se sintió culpable por dejar sola a Balla de la forma en que lo hizo y se preguntaba si debía regresar a casa para disculparse con ella. El cambió de dirección y empezó a alejarse del patio de la escuela.

 

“Es un poco temprano para irte de la escuela, ¿no crees, Eric?”

 

Ranma frunció el ceño cuando vio que Lisa lo veía con furia. El luego se encogió de hombros cuando la pasó de lado y siguió caminando. “Bueno, supongo que no me conoces muy bien.”

 

“He escuchado los rumores… ¡ENEMIGO DE MUJERES!

 

Fue en ese momento que Ranma escuchó una voz con chispa y familiar del segundo piso.

 

“¡Hola, Eric!”

 

“¿Eh?” El miró hacia arriba y vio a Balla saludar desde una ventana, una gran gota de sudor apareció en la parte de atrás de su cabeza y sus ojos se abrieron por la sorpresa. “¿Qué diablos…?” El vio a la sacerdotisa inclinarse hacia delante y prepararse para saltar por la ventana. “¡NO! ¡Aquí no!”

 

“¡AAAAAAAAAHHHHHHHH!”

 

El artista marcial corrió rápidamente y saltó alto para interceptar a Balla mientras ella caía. Cuando aterrizaron con Balla en sus brazos, Ranma apretó los dientes y contuvo su furia.

 

“¿Qué DIABLOS haces aquí?”

 

Balla se encogió de hombros mientras decía, “Quise estar aquí para asegurarme que te presentarías.”

 

“¿Por qué no puedo entender nada de lo que dices?” Comentó Ranma mientras la bajaba, luego señaló lo que ella tenía puesto. “¡¿Pero qué?! ¡¿De dónde sacaste ese uniforme?!” Se veía terriblemente familiar.

 

Balla recogió la falda, mostrando sus fabulosas piernas y dijo, “Lo encontré en una de tus gavetas. Era algo pequeño, así que lo alteré y…”

 

Ranma no escuchaba mientras se dio un manotazo en la frente y murmuró, “¿Por qué a mí? ¡Debería buscar terapia!”

 

“Alguien ha estado guardando secretos.” Dijo Brody mientras empujaba a Lisa a un lado.

 

“Preséntanos con tu chica, viejo.” Dijo Deiner mientras empujaba bruscamente a Lisa al otro lado.

 

“Amoroso.” Bromearon los dos mientras se acercaban a ellos, pero Ranma respondió con dos codazos a sus estómagos seguidos por dos puñetazos con el dorso de los puños a sus rostros. “¡OW!”

 

Lisa pasó al frente muy molesta y se paró desafiante enfrente de los dos. “¿Alguien podría explicarme que está pasando? No me digas que ésta chica ha cometido el error de enamorarse de ti, Eric.”

 

Animadamente, Balla saludó a Lisa y dijo, “¡HOLA! Yo soy Balla y Eric y yo nos casamos y… ¡mmpf!” Rápidamente fue silenciada cuando Ranma cubrió su boca.

 

Salón de clases…

 

“¡¡¡AAAAAAAAAAAGGGGGGGGHHHHH!!!” Exclamaron Brody y Deiner cuando les contaron sobre la bomba.

 

“No puedo creer que hayas ido, y te hayas casado por completo, amigo.” Comentó Deiner con sorpresa.

 

“Creo que no debí haber creído todas esas locas historias que circulaban acerca de que eras raro.” Dijo Brody con una tímida sonrisa.

 

“Acabas de recordarme algo, Brody. Gané la apuesta y tú me debes 5,000 yen.”

 

“¡Quieren dejarse de tonterías!” Gruñó Ranma mientras Balla seguía colgada de él y suspirando alegremente.

 

“¿No es un sueño?” Dijo Balla.

 

“Je, ¿puedo salir con tu esposa?” Preguntó Deiner.

 

“¡Oye, yo primero!” Dijo Brody.

 

“No puedo creer que esto esté pasando.” Dijo Lisa mientras se acercaba a Ranma y Balla. “¿Qué clase de idiota se enamoraría de un idiota como él? ¿Cómo puedes llamarte siquiera una mujer? ¡Traidora!”

 

“¡Ya basta, psicópata!” Dijo Ranma mientras se tensaba cuando Lisa comenzó a apuntar su arco hacia él.

 

“¡Le estaría haciendo un favor a ella… Eric!” Respondió Lisa mientras comenzaba a apuntar.

 

Esto hizo que todos los estudiantes se pusieran nerviosos, ya que una situación potencial estaba a punto de explotar. Ranma comenzó a pensar en la mejor forma de desarmarla, cuando de pronto Balla se colocó frente a él y se puso en guardia. “¡No digas tales cosas de mi Eric! ¡Si te metes con él, te metes conmigo!”

 

“¡No serías rival para mí!” Respondió Lisa.

 

Ranma se quejó. Esto sucedía al igual que en Nerima y lo que lo llevó a tener una actitud de odiar chicas. Una vez más, no se le permitía decir nada sobre el asunto y dos chicas estaban peleando por él como una especie de premio. Luego palideció cuando vio que los tatuajes en la mano de Balla comenzaban a aparecer y un repentino viento soplaba en el salón de clases. Ranma entonces hizo la decisión de neutralizar la situación y con rapidez tomó a Balla por la cintura y salió de la sala en una enorme nube de polvo.

 

“¡No puedes escapar!” Gritó Lisa mientras intentó seguirlos, pero para entonces, Ranma y Balla ya se habían ido.

 

En la azotea…

 

“Mira, no quiero que busques pelea con esa chica, ¿entiendes?” Dijo Ranma.

 

Balla no estaba convencida. “Ella parece ser tu enemiga. ¡El enemigo de mi esposo es también mi enemigo!”

 

“¡No es así, de acuerdo!” Dijo Ranma bruscamente, luego se calmó. “Lisa es solo una chica muy… solitaria, eso es todo. Realmente no creo que ella lastimaría a alguien, ¿entiendes lo que digo?”

 

La expresión de Balla se suavizó mientras le sonreía a su amado. “¿Sabes una cosa? Bajo ese agresivo exterior hay una persona amable y dulce, tal y como sabía que lo había.”

 

Ranma se puso muy agitado mientras intentaba negarlo. “Si soy tan dulce y amable, ¿entonces cómo es que todos me tratan como alguna clase de proscrito amargado? ¡Porque eso es lo que soy, demonios!”

 

“¡Oh, yo no lo creo!” Rió Balla mientras lo abrazaba y se acurrucaba muy cerca.

 

“¡AAAAAAARRRRRRRRGGGGGGHHHHH!”

 

Mientras Ranma intentaba quitársela de encima, un pensamiento cualquiera llegó a su cabeza. ¡No sé por qué las chicas siguen persiguiéndome! ¡Es una maldición! ¡UNA ENDEMONIADA MALDICION!

 

Nerima, dos meses después de la deserción de Ranma…

 

“¡Quisiera que estos estúpidos idiotas me dejaran en paz!” Dijo Akane mientras terminaba con el último de la multitud de la mañana. Después que Ranma partió, ahora Akane estaba luchando constantemente con hordas de chicos que deseaban salir con ella. Tampoco se limitaba solo a las mañanas. Ahora la atacaban a cada oportunidad. Naturalmente, ella culpaba de todo a Ranma y desquitaba sus frustraciones en las hordas de pervertidos. Kuno era el peor del lote mientras redoblaba sus esfuerzos para obtener a su hermosa tigresa y lamentaba cómo la ‘hermosa pelirroja’ aún estaba en las garras de Saotome.

 

Como si Kuno y las multitudes mañaneras no fuesen bastante malas, Shampoo, Ukyo y Kodachi la habían colocado al inicio de sus listas de víctimas en vista que la culpaban a ella por hacer que Ranma las abandonara. Ser atacada constantemente por una Amazona furiosa, una iracunda chef de pizzas y una gimnasta psicópata había hecho su vida totalmente insoportable. Una o las otras la atacaban varias veces al día y por supuesto, ella también culpaba de esto a Ranma.

 

El Dojo Tendo también había pasado tiempos muy difíciles. Sin Ranma, la mayor fuente de ingresos de Nabiki también había desaparecido. Sin fotos de la ‘chica de la trenza’, los resultados de apuestas en peleas u otros planes de chantaje en proceso, el flujo de ingresos se había ido a pique. El apetito de Genma aumentaba la cuenta de la comida de los Tendo. No había ayuda ni de él ni de Soun ya que ambos se quejarían de cómo las escuelas nunca serían unidas. Ahora Happosai estaba imparable en sus robos de pantimedias. Akane culpaba a Ranma de todo esto.

 

Ryoga había estado de un humor vengativo ya que culpaba a Ranma de todos los problemas que Akane estaba experimentando. Por supuesto, Akane aún no sabía acerca de P-Chan y pensó que lo que fuese que Ryoga sentía actualmente también era culpa de Ranma. Siempre lo era, ¿no es así?

 

Mientras Nerima continuaba yendo en picada, en su habitación, Nabiki asentía mientras revisaba algunos cuantos registros. En vista que interrogar e intentar chantajear al Club de Computación de Furinken había sido un fracaso total, la mercenaria hermana de Akane y Kasumi tuvo que recurrir a otras fuentes de información. Ella había interrogado a los otros estudiantes de la secundaria y solo fue capaz de juntar una breve hipótesis de lo que pudo haberle sucedido a Ranma y dónde estaba ahora. Era obvio que ya no estaba en Tokio. Después de todo, sus hazañas habían hecho de él una leyenda local en los círculos de artes marciales y era muy fácil de reconocer. Sin embargo, mientras la búsqueda por él se expandía, Nabiki apenas había empezado a encontrara unas pistas muy escasas acerca de su paradero. Ella había seguido MUCHAS pistas falsas y otras antes de finalmente encontrar a unos cuantos individuos quienes habían visto a Ranma subir a bordo de un tren bala con dirección a Kyoto. No obstante, el rastro se había enfriado, ya que él pudo haber ido a cualquier lugar después de bajarse del tren, incluso fuera del mismo Japón.

 

Nabiki no se iba a dar por vencida. Ella sabía que Ranma estaba ahí afuera, en alguna parte, y ella lo encontraría. Ella había invertido demasiado en él como para perderlo ahora. Y cuando lo encontrara, él le pagaría todo lo que le debía, con intereses.

 

Continuará…

Notas de Autor. Bueno, espero que esta nueva redacción haya sido agradable y que haya aclarado algunas cosas así como desarrollar otras. Decidí mostrar algunas escenas de cómo el resto de la Pandilla de Nerima la había pasado cuando Ranma los abandonó y añadiré más en los próximos capítulos, los cuales eventualmente llevarán al GDN a encontrar a Ranma. Sin embargo, es mejor que se cuiden, porque Ranma/Eric no va a renunciar a su nueva vida sin pelear.

 

Tattoon Ranma ha sido muy agradable de escribir, pero todas las cosas deben llegar a un fin y este fic tendrá una conclusión definitiva. Solo quiero divertirme lo más que pueda al llegar ahí.

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