"Tattoon Ranma"

Escrito por Hung Nguyen
Traducido por Miguel Angel Dubón Lanza

Advertencia: Bueno, tengo que advertir, así que aquí está. Tattoon Master y Ranma ½ les pertenecen a sus respectivos creadores, así que no me molesten más con pequeños detalles.

 

: Pensamientos

 

Capítulo 5. Destrucción en Hiroshima

 

En el distrito de Nerima, ciertos grupos estaban muy ocupados empacando mientras se preparaban para un viaje para cumplir sus sueños. Sin embargo, sin que ellos lo supieran, la persona a quien intentaban recuperar para realizar dichos sueños había cambiado en maneras que ellos nunca hubieran imaginado. Todos ellos asumían que Ranma era el mismo inocente, arrogante y pobre tonto que era antes de enfadarse y marcharse. Ellos incluso habían hecho caso omiso de ese trascendental día cuando Ranma los abandonó y se marchó sin dejar rastro. Ahora, con la información que Nabiki les había provisto (a precios muy inflados, por supuesto), todos los grupos estaban listos para reclamar su premio.

 

Sin embargo, todos ellos no tomaron en cuenta un factor…

 

El ‘premio’ no estaría tan dispuesto a regresar como ellos creyeron.

 

El hogar Tendo…

 

“¡Oh, que día tan feliz! ¡Las escuelas finalmente serán unidas!” Soun lloraba lágrimas de felicidad mientras continuaba empacando sus maletas.

 

“Sí, Tendo. ¡Tan pronto como traigamos de regreso aquí a ese hijo mío, realizaremos la boda de inmediato!”

 

“¡Oh, mi pequeña Akane se va a casar! ¡Estoy tan feliz!”

 

Los dos hicieron una pausa para hacer una pose.

 

“Es Soun…”

 

“Y Genma…”

 

“¡En la Operación Casamiento!” Dijeron simultáneamente.

 

Nabiki asintió mientras revisaba los archivos. Ella tenía que darle crédito a Ranma. El realmente había logrado realizar un escape casi perfecto. El había obtenido algo de ayuda de los nerds de computadoras en Furinken, quienes habían hacheado a través de sus medidas de seguridad vía teléfono módem. Eso fue justo después que Ranma obtuvo los códigos de sus archivos de copia dura que ella mantenía ocultos en un panel secreto bajo su cama. Aparentemente, él había aprendido algunas habilidades de robo muy útiles de Genma. Todos sus archivos que concernían sus increíbles deudas y sus secretos habían sido borrados. Los archivos que ella tenía en todo el Club de Computación y sus deudas también fueron borrados por un virus que ellos plantaron. A cambio, Ranma los ayudó con los bravucones de la escuela antes de marcharse. Después, esos tecno-genios habían usado sus archivos para liberar a más de medio cuerpo de estudiantes y dos tercios del cuerpo de profesores de su control.

 

Nabiki bufó. Ranma realmente usó su cerebro en lugar de sus puños y tuvo éxito en algo que no involucraba las artes marciales. Había sido una operación muy buena y ella nunca hubiera esperado algo tan complejo como esto de él.

 

Bueno, tan pronto como Ranma fuera traído de regreso a Tokio, Nabiki iba a estar más atenta y se aseguraría que él no hiciera otra de ésas. Ranma era un generador de ingreso demasiado grande como para dejarlo ir. Kuno tenía ganas de más fotos de su diosa pelirroja, y los suministros de Nabiki habían sido consumidos desde la partida de Ranma. Luego estaban las operaciones de apuestas concernientes a sus peleas. Otro ingreso extra en peligro porque Ranma no aceptaría su destino. Finalmente, estaban esos secretos  que ella había descubierto acerca de él que valían su peso en oro. Secretos que la gente le pagaba a ella para contar y que Ranma le pagaba para que no los contara. Ahora sin él presente para chantajear y todos los archivos de él, ya sean borrados o robados, ella tendría que empezar desde el principio cuando ella lo encontrara. Sin embargo, ella estaba más que lista para poner a Ranma bajo su control mientras continuaba empacando para un viaje prolongado a Hiroshima.

 

En su habitación, Akane apenas contenía su furia y lágrimas mientras empacaba sus propias maletas.

 

“¡Ese CRETINO! ¿Por qué tengo que ir? ¡De todos modos nosotros nunca estuvimos comprometidos!” Akane decía enojada para sí misma mientras guardaba ropa y otras cosas en su mochila. Ella aún estaba muy furiosa  luego de saber la verdad sobre P-Chan y el hecho que Ranma se lo había ocultado. Naturalmente, ella culpaba a Ranma por eso. ¡Siempre era su culpa! ¡Siempre había sido su culpa! Aún cuando ella había castigado a Ryoga por su engaño, ella aún estaba que echaba chispas por Ranma por dejarla en tal situación y todos los problemas que surgieron debido a su partida. Ukyo la había desairado cada vez que ella llegaba a su restaurante. Shampoo y Kodachi estaban constantemente atacándola, culpándola por la ausencia de Ranma. Kuno estaba insoportable y esos chicos en la escuela continuaban atacándola para tener una cita.

 

Fue en este tiempo que ella se dio cuenta que sin Ranma, ella ahora tenía que arreglar las cosas por su cuenta sin que él fuese culpado. Sus habilidades como artista marcial no habían mejorado mucho desde que Ranma llegó a Nerima. Ranma ya no estaba ahí para defenderla, así que ella tenía que recurrir a sus propias mediocres habilidades, las cuales estaban muy limitadas a romper objetos inanimados o de movimiento lento. Ella se había acostumbrado tanto a que Ranma fuese el que peleara que ella no había entrenado para mejorar. Ella había sido la mejor artista marcial en Nerima antes que Ranma llegara. No obstante, su ranking había pasado de primero a último. Con todas las constantes peleas entre él y las prometidas, y los rivales, todos se mantenían a la altura y rápidamente mejoraban, excepto ella. Aún Kuno había mejorado tanto en resistencia (constantemente atacar y ser golpeado), y habilidad con la espada (pelear con Ranma y ser vencido constantemente por él). Akane descubrió que ella estaba fuera de práctica. Ella había dejado que sus habilidades disminuyeran. Ella había recibido más golpes cada mañana y después de lo cual estaba más exhausta, especialmente luego de lidiar con Kuno. Fue solo por el hecho que Kuno aún se refrenaba de dar el máximo que Akane lograba resistir contra él.

 

Ese hecho era de poco consuelo para ella mientras continuaba culpando a Ranma por todos sus problemas. El no había sido más que problemas hasta donde a ella le importaba. El siempre la insultaba y la llamaba fea (sin importar que él siempre la defendía). ¡El nunca comería su comida, siempre iría a comer la comida de Shampoo, Ukyo o Kodachi, y luego coquetearía con ellas! Ella había trabajado tanto y él ni siquiera probaría sus comidas. Muy bien, así que necesitaba mejorar solamente un poco. Esa no era razón para llamar tóxica a su comida (aunque de hecho estaban bastante cerca), ¿o sí?

 

Ranma no era nada más que problemas. ¡El era un idiota grosero, rudo y egoísta y ella hubiese estado mejor si nunca lo hubiese conocido!

 

Akane continuaba pensando de esta manera mientras continuaba empacando, haciendo en silencio un juramento para darle su merecido la próxima vez que lo viera.

 

El Nekohanten…

 

“¡Muy bien, pequeña, DEBEMOS recuperar a tu novio!” Dijo Cologne mientras ella y su tataranieta continuaban empacando. Afuera del restaurante, había un letrero en la puerta, diciendo que el establecimiento estaría cerrado por unos días.

 

“¡Shampoo no puede esperar a ver a Ranma otra vez!” La chica de cabello púrpura sonrió al pensar en ser reunida con su futuro esposo. Desde que se marchó de Nerima, Shampoo había estado permanentemente siendo molestada por ese idiota, casi ciego Mousse. Ella estaba más que dispuesta a colmar a su verdadero amor con afecto. De hecho, ella y su tatarabuela habían decidido que una vez que Ranma fuese encontrado, él sería llevado de regreso a China para cumplir la Ley Amazona de Matrimonio.

 

¡Nada podía detenerlas ahora!

 

Habitación de Mousse…

 

¡No dejaré que me robes a mi futura esposa, Saotome! Pensó Mousse mientras él también empacaba para el viaje a Hiroshima. Aunque Shampoo y Cologne lo rechazaron para que las acompañara, él había decidido ir a encontrar a Ranma primero y eliminarlo antes que lo encontraran. Una vez que estuviera fuera del camino, no habría nada que le impidiera reclamar a su amada.

 

Además de las necesidades como ropa extra y artículos de baño, el Maestro de Armas Ocultas también decidió llevar nuevo armamento para eliminar a Ranma de la ecuación de una vez por todas. A pesar del hecho que Ranma ya no vivía en Nerima, Shampoo aún suspiraba por él y rechazaba todos los intentos de Mousse por ganársela. Su furia por cómo ese idiota egoísta aún tenía influencia sobre el afecto de Shampoo continuaba aumentando en los últimos meses. Fue solo después que escuchó que Shampoo había obtenido información acerca del actual paradero de Ranma que llegó a una decisión. Le había costado más de un mes de salario obtener la información de Nabiki, pero ahora estaba listo. El había decidido que se había portado muy amable en el pasado con su rival por el amor de Shampoo. El honor y orgullo era lo que lo mantenía alejado de su amada, ¿así que quién lo necesitaba?

 

Junto a su conjunto de siempre de armas filosas, no afiladas, de cadenas y surtida variedad de armas, él ahora desplegaba a un costado las últimas adiciones a su arsenal. Esto incluía una pistola ametralladora, pistolas, unas cuantas granadas de fragmentación y algunas otras armas de equipo militar.

 

Ranma no le impediría cumplir su sueño de toda la vida de él y Shampoo viviendo juntos felizmente. ¡El se encargaría de eso!

 

La Mansión Kuno, Laboratorio de Kodachi…

 

La retorcida hermana de Tatewaki estaba ocupada preparándose a partir a Hiroshima. Ella estaba más que ansiosa de ganarles el premio a las otras chicas y reclamar a Ranma como suyo. Ella estaba segura que las otras chicas entrometidas debían haberle hecho algo a él para haber abandonado a su verdadero amor y ella estaba determinada a librarlo de cualquier hechizo que se hubiese conjurado sobre él.

 

“¡No te preocupes, Ranma cariño! Te rescataré de su hechizo. Te seguiré a los confines de la Tierra, si es necesario. ¡Te haré mío nuevamente!”

 

En otra parte de las profundidades de la mansión, el otro hermano de la familia Kuno también se preparaba a partir hacia Hiroshima. No obstante, la razón por la que iba era vastamente diferente de la de su hermana.

 

“¡Ranma Saotome! ¡Sentirás la espada justiciera del Relámpago Azul! ¡Rescataré a la chica pelirroja de tus malvadas garras y salvaré a la bella Akane de tu vil compromiso con ella! ¡Esto lo juro!”

 

El Ucchan…

 

“Oh, Ran-Chan… ¿por qué me abandonaste?” Suspiró Ukyo mientras colocaba el letrero de cerrado sobre su puerta frontal y levantó su mochila por encima de su hombro y se preparó a dirigirse a la estación del tren.

 

Ella había pagado mucho por la escasa información que Nabiki le vendió por el paradero actual de Ranma, pero era mejor que quedarse sentada y suspirar por él. Ella siempre se había considerado como la verdadera prometida y la mejor amiga de Ranma. Ella podía entender por qué abandonó a Akane y Shampoo, ¿pero por qué también la abandonó a ella? ¿Acaso ella no era su Ucchan, la linda prometida? ¿Por qué estaría molesto con ella?

 

Ukyo siempre pensó que ella sería la mejor para hacer feliz a Ranma y sería solo cuestión de tiempo antes que él se diera cuenta de ello. Después de todo, ella era su mejor amiga. ¿No sería ella la elección más lógica para ser su futura esposa?

 

Ella aún recordaba las duras palabras que él le dijo la última vez cuando unilateralmente canceló todos los compromisos. Ella no podía creer que él diría tales cosas o enfadarse como lo hizo. Ella continuaba diciéndose a sí misma que él realmente no habló en serio, pero después que desapareció de Tokio, toda su vida había sido llenada con duda. ¡Y la única manera de mitigar esas dudas era encontrar a su Ran-Chan! ¡Y era mejor que todas esas chicas desvergonzadas no se entrometieran en su camino!

 

De vuelta en la Residencia Tendo…

 

“¿Y a dónde creen ustedes dos que van?” Preguntó Happosai mientras sus dos discípulos se postraban a sus pies.

 

“¡M-M-Maestro! Finalmente hemos discernido que Ranma está en la ciudad de Hiroshima y vamos a traerlo de regreso.” Tartamudeó Genma mientras empleaba su Reverencia del Tigre Blanco.

 

“¿Oh? ¿Encontraron a Ranma, eh?” Preguntó Happosai mientras fumaba de su pipa. “Bueno, admito que esos robos de pantimedias se han vuelto aburridos sin Ranma por aquí para animar las cosas. Y he descubierto que todas las otras chicas lindas también han ido a buscarlo. Sin ellas, ya no hay diversión. Así que los acompañaré de igual manera para recuperar a mi pupilo estrella.”

 

“¡¿Va a venir con nosotros, Maestro?!” Tragó saliva Soun. Tanto él y Genma sabían de los apetitos del pervertido anciano y cualquier viaje que lo involucraba a él siempre terminaba en desastre. Ellos ya podían ver en sus mentes a hordas de mujeres enfadadas persiguiéndolo mientras corría con un enorme saco de sostenes y pantimedias robadas sobre su hombro. Ellos podían verlo salir corriendo de restaurantes y tiendas sin pagar las cosas que robaba. Ellos también podían verse a sí mismos ser culpados y las repercusiones, un rol que Ranma había ocupado mientras estuvo aquí. Ellos ya lo habían experimentado una vez durante sus viajes de entrenamiento y no tenían deseos de repetirlo. ¡Ellos debían recuperar a Ranma a toda costa! El era el futuro de la Escuela de Artes Marciales de Estilo Libre y su boleto a un temprano y lujoso retiro. ¡El debía ser el que lidiara con Happosai, no ellos!

 

Genma hizo una mueca de dolor y silenciosamente lamentó que había sido maldecido con un hijo tan ingrato que había desatendido su honor de familia y dejó a su pobre padre a tal suerte.

 

Con Ranma desaparecido, no había nadie que mantuviera a Happosai en línea y el área había sufrido de grandes hurtos de pantimedias y bienes robados. Aunque desde que Ranma había partido, el maestro había perdido interés sin ningún verdadero desafío. Sin embargo, Soun había sido llevado a sus límites mentales por las escapadas de su maestro. La integridad del dojo estaba en riesgo y si se descubría que el temible ladrón de pantimedias vivía ahí…

 

¡No, ellos debían traer a Ranma de vuelta! ¡Genma ya había invertido demasiado en ese muchacho como para renunciar ahora a su sueño! Sin él, Soun no tendría ninguna razón para dejar que se quede y él ciertamente no podía regresar a casa con su esposa sin su hijo. El recordó muy vívidamente el contrato que firmó para Nodoka cuando se llevó a Ranma en ese viaje de entrenamiento. El prefería tener la cabeza en su posición actual sobre sus hombros.

 

Mientras tanto, en Hiroshima, en el apartamento de Ranma…

 

“¿Estás segura que puedo hacer esto, Balla? Quiero decir, puedo hacer artes marciales, no hay problema, pero no sé nada de magia, además de esa maldición de Jusenkyo que antes tenía.”

 

“Estoy segura que serás capaz de dominar Poder Tattoon, Eric. Como mi esposo, eres parte de la Tribu Tattoon después de todo y he visto el poder que posees. Lo harás bien.” Balla le sonrió a su esposo mientras le indicaba que se sentara en posición de loto opuesto a ella en el suelo.

 

Ranma estaba a punto de decir que no estaban casados, pero decidió no decir nada por ahora. El siempre estaba interesado en aprender nuevas técnicas y decidió que no haría daño conocer mejor a Balla.

 

Qué poco sabía que pronto necesitaría su apoyo, cuando el Grupo de Demolición de Nerima llegara por él.

 

“¿Y exactamente qué es este Poder Tattoon?”

 

Balla pensó por un momento antes de responderle. “El Poder Tattoon fue desarrollado por mi tribu para aprovechar el poder de la naturaleza al usar nuestras propias energías de vida para manipular las propiedades místicas del ambiente que nos rodea. Es algo como ese poder de ki que usas, pero mucho más refinado.” Ranma le había explicado su poder a ella durante una de sus sesiones de entrenamiento y era similar a lo que a ella le habían enseñado durante su educación como una Gran Sacerdotisa Tattoon. Luego ella levantó una mano y le mostró el símbolo que generalmente estaba oculto en el dorso. “Estos tatuajes místicos nos permiten enfocar nuestra concentración y darle forma a ese poder en cualquier forma que nosotros deseemos.” Ella luego produjo una esfera de energía amarilla bajo su mano y la cerró en un puño. La energía se alargó en un haz de luz y formó una espada de energía pulsante. Los ojos de Ranma se ensancharon mientras estudiaba la creación de energía. El asintió y alzó su propia mano con la palma hacia arriba. El comenzó a concentrarse, enfocando su ira en su ki y frunció el ceño en intensa concentración.

 

Pronto una esfera de energía se formó por encima de su palma mientras Ranma continuaba incrementando su concentración. Luego cerró su puño alrededor de esa esfera y para el asombro de Balla, también se alargó en un haz de luz. Sin embargo, fue incapaz de mantenerlo por más de unos cuantos segundos y la creación se disipó. Dejó caer su mano mientras su frente se relajaba. Al mismo tiempo, Balla soltó su espada y la hizo desaparecer.

 

Balla estaba impresionada. ¡Casi lo logra! “¡Eric! ¡Eso fue asombroso! ¡Justo después de haberme visto hacerlo una vez, casi logras darle forma a tu propia energía!”

 

Eric asintió mientras explicaba. “Tengo una clase de talento para absorber técnicas. Supongo que eso es lo que me hace tan buen artista marcial. ¿Recuerdas esa persona Cologne de la que te hablé? Aunque no me agrada la manera en que ella y su tataranieta intentaban obligarme o engañarme a seguir esa Ley Amazona de ellas, ella me dijo algo una vez mientras entrenaba en una de sus técnicas.”

 

Flashback…

 

“Ahora, yerno, ¿qué viste?”

 

Ranma la vio por un momento después que ella le demostró el Hiryu Shoten Ha. “Bueno, no estoy totalmente seguro, pero creo que fue algo como esto.” El recogió una vara y luego trazó un patrón espiral en la tierra.

 

Cologne rió un poco y asintió. “¡Ese es mi yerno! El aprende una técnica después que se la muestran sola una vez. ¡Rara vez tiene que verla dos veces!”

 

Fin del Flashback…

 

“Generalmente entiendo el ‘cómo’ de un movimiento, pero realmente no el ‘por qué’ del mismo.” Terminó Eric.

 

Balla asintió. “Así que después de verme darle forma a mi propio poder, tú fuiste capaz de adaptarlo para darle forma a tu propio ki. Eso es muy bueno, pero tiene sus desventajas, sabes. Noté que no pudiste mantenerlo por mucho tiempo.”

 

Ranma asintió. “Sí. Cuando aprendí a cómo usar mi ira para canalizar mi ki, bueno… realmente no tenía una razón para estar enfadado todo el tiempo después que abandoné Nerima. Cuando Ryoga se presentó, TUVE una razón para estar realmente furioso. Pero después me sentí tan cansado y agotado.”

 

Balla asintió. “Cuando mi tribu desarrolló sus poderes, nosotros también usamos al principio nuestras emociones para ayudarnos a enfocar nuestras energías, pero pronto aprendimos que era muy errático y agotador para nosotros. No podíamos sentirnos de la misma manera todo el tiempo. Fue entonces cuando desarrollamos estos poderes, los que nos permiten dirigir y enfocar nuestro poder sin agotarnos. También usamos estos tatuajes para obtener poder de la misma naturaleza para aumentar nuestras propias energías.” Luego ella hizo aparecer más tatuajes en sus brazos.

 

“¡Grandioso! Pero realmente no sé si quiero mi cuerpo perforado con un montón de tatuajes.”

 

“No te preocupes, Eric. Estos tatuajes no son como los que conoces.” Ella luego hizo que las marcas en su mano y brazos desaparecieran. “Se mantienen invisibles cuando no están siendo usados. Tú ya tienes uno aquí.” Ella apuntó hacia la marca en su frente.

 

“¿Qué? ¿Te refieres a ésta cosa?” Ranma apuntó hacia su propia frente. “Es sólo ese rasguño que me causaste cuando nos conocimos por primera vez. Eventualmente sanará.”

 

Balla sacudió su cabeza. “No, Eric. Esa es tu Marca Primaria. No desaparecerá. Yo misma tengo una.” Balla indicó a la parte posterior de su hombro derecho mientras le daba la espalda. Ella apartó los gruesos mechones de cabello rubio a un lado y la tela de la parte superior de su vestido para revelar una pequeña marca en su piel. La marca se asemejaba a una clase de símbolo de estrella. “Esta es la Marca Primaria que se me dio cuando nací. Es el punto focal principal que uso. Todos esos otros tatuajes que he desarrollado durante mi entrenamiento como la Gran Sacerdotisa son marcas secundarias que puedo fácilmente ocultar.”

 

“Aún no entiendo qué tiene todo esto que ver con esta marca que me diste.”

 

“Es muy simple, Eric. ¿Sentiste cierta sensación ayer? ¿De alguna manera sentiste la necesidad de venir a mi lado cuando fuimos atacados por Ryoga?”

 

Ranma asintió cuando recordó ese día. “Recuerdo haber sentido algo.”

 

Balla asintió mientras le indicaba a Ranma que viera un espejo de pared cercano mientras enfocaba su propio poder. El tatuaje que estaba situado en la frente de ella apareció y para sorpresa de Ranma, su propia marca comenzó a brillar y a cambiar de forma. La misma sensación que sintió en día anterior retornó mientras la chica Tattoon explicaba. La marca de equis ahora emitía un suave brillo de luz blanca mientras imitaba la de la frente de Balla.

 

“El propósito de nuestro poder no es extenderlo hacia los demás, sino formar lazos. Tú y yo estamos conectados y es a través de ese lazo que puedes obtener nuevo poder.” Balla luego hizo desaparecer la marca en su cabeza, lo que causó que la marca de Ranma regresara a su simple diseño. “Has estado tan consumido con ira y resentimiento hacia aquellos que han intentado forzar su voluntad sobre ti que has permitido que tu furia te controle. Te has aislado a ti mismo y eso no es bueno. Como ya dije antes, Eric, estoy aquí para ti. No necesitas encerrarte a ti mismo porque yo siempre estaré ahí para ti, sin importar nada.”

 

“Eh… es bueno saberlo.” Ranma dijo tentativamente, mientras aún estaba en un estado de incredulidad ya que una chica realmente estaba ahí para él y lo escucharía. Era toda una nueva experiencia para él y de alguna manera lo asustaba. “Gracias.”

 

“¡De nada!” Respondió Balla animadamente mientras continuaba con las instrucciones de cómo usar Poder Tattoon.

 

Algunas horas después…

 

Ranma se acostó en su futón y distraídamente miró el dorso de sus manos. El las enfocó y comenzó a concentrarse como Balla le enseñó. Un ligero borde de tatuajes empezó a formarse en ellas. Dentro de esas imágenes, él pudo comenzar a sentir la esencia de la naturaleza empezar a fluir a través de ellos así como su propio ki. Sin embargo, a diferencia de la energía alimentada por ira que normalmente usaba, este nuevo poder era más pasivo y fluía más suavemente. Las imágenes de los tatuajes desaparecieron cuando no pudo mantenerlos por más de unos momentos.

 

“No te esfuerces tanto ahora, Eric.” Previno Balla cuando estaba en la cocina y preparando la comida de la tarde. “Deja que tus tatuajes se desarrollen gradualmente. Serás capaz de enfocar mejor una vez que se hayan formado por completo.”

 

“Aún no puedo creer que tengo éstas cosas. No usaste ningunas agujas ni nada para imprimirlas en mi piel. Solo un movimiento de tu mano y ¡bam! Ahí están.” Ranma no había sentido dolor en absoluto durante la implantación de los dos tatuajes en sus manos. Balla había impreso el patrón general en su piel y dejó que tomaran su propio diseño personal. El de su izquierda se asemejaba al Kanji japonés para Caballo Salvaje. El de su derecha parecía como un fino símbolo de yin/yang. La Sacerdotisa Tattoon le aseguró a su esposo que otros tatuajes comenzarían a formarse por todo su cuerpo a medida que mejorara en usar el poder. Como los del cuerpo de ella, los nuevos tatuajes de Ranma se mantendrían ocultos, hasta que fuesen usados. Solo su Marca Primaria permanecería visible.

 

Balla sonrió mientras veía la expresión de sorpresa de Eric. “Solamente unos pocos, muy especiales extranjeros pueden manejar adecuadamente el poder de mi tribu y supe desde el inicio que tú serías capaz de hacerlo. Sólo va a llevar algo más de tiempo, es todo.”

 

“Balla…”

 

“¿Sí, Eric?”

 

Ranma hizo una pausa por mucho tiempo mientras la veía a los ojos. Luego le dio una pequeña sonrisa. “Gracias… por estar ahí para mí… cuando nadie más lo haría.”

 

La Sacerdotisa Tattoon le sonrió de vuelta a Ranma. Poco a poco, ella comenzaba a abrir esa coraza de él.

 

Un día después…

 

“¡Eric! ¡Qué bueno verte otra vez!”

 

Ranma levantó su vista de la mesa que había estado limpiando y sonrió cuando vio a su cliente favorito sentarse en el mostrador. Después de terminar de limpiar la mesa, fue a saludarla.

 

“Hola nuevamente, Srita. Kobayashi.”

 

Nodoka sonrió mientras hacía un ademán de indiferencia. “Por favor, sólo llámame Nodoka.”

 

“Sería incorrecto dirigirme a usted tan… informalmente.”

 

“¡Tonterías! Nos conocemos desde hace meses ahora, y siempre me has dado servicio excepcional. Me agrada pensar en ti como parte de mi familia, ya que ambos tenemos el mismo apellido.”

 

Eric sacudió su cabeza mientras sonreía. “Kobayashi es un apellido normal, sabe.”

 

“Sí, lo sé…” Nodoka veía melancólicamente al adolescente. “Aún así, cualquier madre estaría orgullosa de llamar a un amable, fuerte y apuesto joven como tú, su hijo. Escuché que ahora tienes una novia.”

 

Las mejillas del artista marcial se tornaron de un ligero tono rojo. “Bueno… supongo… que podría llamar a Balla una amiga… quiero decir, ella es una amistad, eh… y es una chica.”

 

“Ahhhhh…” Nodoka sonrió maliciosamente. “¿Así que su nombre es Balla? ¡Simplemente debes contarme todo sobre ella!”

 

Eric rascó la parte de atrás de su nuca nerviosamente. “Bueno… aún estoy conociéndola… quiero decir, no estoy muy seguro de este asunto del matrimonio, pero…”

 

“¿Matrimonio?” Enfatizó la mujer mayor. ¡Y también a tan temprana edad! ¡Sin duda muy varonil! “¿Ya estás casado con ella? ¡Qué maravilloso!”

 

“¡No! ¡Eso no es lo que quise decir!”

 

“¿No estás casado con ella?”

 

Ranma agitaba sus manos frenéticamente en negación. “¡No! ¡Sí! Quiero decir… eh, um… ¿qué estaba diciendo? ¡Ahhhhh… rayos!”

 

Mientras Eric intentaba averiguar cómo explicarle a Nodoka, se preguntaba qué era lo que tenía ella que lo hacía tan dispuesto a contarle de sus sentimientos. Nodoka era un cliente regular, pero había alguna cualidad sobre ella que lo hacía sentirse bien por adentro. Cada vez que ella le hacía una pregunta personal, la disciplina del artista marcial no serviría de nada.

 

¡Cielos! ¡Nunca me sentí así en Nerima! ¿Me pregunto si mi propia Madre habría sido igual de entrometida como lo es ella respecto a mi vida social? Bueno, al menos solo tengo que preocuparme de Nodoka sobre preguntarme a quién estoy viendo. No tengo a cierta, prometida fea, celosa y violenta respirándome en el cuello nunca más.

 

No estés tan seguro…

 

Más tarde ese día, varias personas se bajaban del tren que venía desde Tokio. Consistían en tres chicas entre las edades de 16 y 19 años, un hombre gordo y calvo en un gi blanco con lentes, un muy pequeño, viejo y pervertido gnomo en un gi morado y un hombre alto y delgado en un gi café y con bigote. Los Tendo, Happosai y Genma Saotome habían llegado.

 

Nabiki sacudió su cabeza mientras calculaba mentalmente el costo de los boletos del tren del presupuesto familiar. Sin Ranma alrededor para generar ingresos, la familia Tendo tuvo que limitar sus gastos. Aún con las enormes sumas que había recibido de Shampoo, Ukyo, Kodachi, Kuno y Mousse, el viaje había sido caro. Ella estaba agradecida por no tener que pagar por más reparaciones en el Hogar Tendo ahora que Ranma no estaba, pero aún estaba ansiosa por recuperar a Ranma y hacer que las cosas volvieran a la normalidad.

 

“¡Aún no veo por qué tenemos que estar aquí!” Dijo Akane mientras furiosamente se bajaba del tren para reunirse con su familia. “¡No necesitamos a ese idiota de Ranma!”

 

“¡Akane!” La regañó Soun mientras tomaba un aire estoico. “El es tu prometido y…”

 

“¡El no es mi prometido!” Respondió enojada la chica de mal carácter mientras furiosamente tomaba su equipaje. “¡El puede irse y morirse para lo que me importa! ¡Nunca quise a ese pervertido en primer lugar!”

 

Soun simplemente sonrió mientras él y Genma observaban a Akane marcharse caminando a hablar con sus otras hermanas.

 

“¡Ah, amor juvenil!” Dijo Soun orgullosamente, ignorante de la tensión obvia.

 

“¡Sí, Soun! ¡Una pareja perfecta!” Acordó Genma. “¿Puedes ver lo emocionada que está ahora que será reunida con Ranma? Dicen que la ausencia hace que se ame más.”

 

“¡Bien dicho, Saotome! ¡No debemos tardar más tiempo! ¡En cuanto recuperemos a Ranma, tendremos la boda de inmediato!”

 

“¡Sí, y el futuro del Estilo Libre estará asegurado al fin!” ¡Sin mencionar mi temprano retiro y vida de lujo! Agregó Genma silenciosamente.

 

En este punto, Happosai estaba pensando en su pupilo estrella y cómo esperaba apoyar su rostro en el pecho de Ranma-chan. El no estaba preocupado en absoluto que Ranma opusiera algo de resistencia en contra de retornar con ellos a Nerima. El tenía lo justo para asegurarse que él viniera. El se habrá vuelto más fuerte desde la última vez que lo vieron, pero ni siquiera él sería capaz de resistirse una vez que el viejo pervertido usara el Punto de Moxibustión Debilitante en él.

 

Al mismo tiempo, en otra parte de la ciudad, Cologne y Shampoo habían desembarcado de un tren anterior y ahora estaban buscando a la misma persona. Ellas estaban muy ansiosas de encontrarlo y habían decidido llevarlo por la fuerza a China una vez que lo encontraran. Cologne también sabía del Punto de Moxibustión Debilitante y estaba planeando en usarlo para hacer que su yerno fuese más dócil. Shampoo estaba deseosa de abrazar a su Novio una vez más.

 

Muy arriba de ellas, un pato con anteojos gruesos volaba en los cielos, con la intención de llegar a Ranma antes que lo hicieran las dos Amazonas.

 

En una habitación de hospital…

 

Ryoga lentamente recuperaba la conciencia cuando se encontró a sí mismo acostado en una cama. Se dio cuenta que no podía sentir nada en su cuerpo ya que se le habían administrado cantidades masivas de sedantes y calmantes para el dolor los cuales lo mantenían un tanto mareado. Era bueno que no pudiese sentir nada. Con las lesiones que había sufrido por la paliza que recibió de Ranma, él estaría sintiendo todo un nuevo nivel de dolor físico. Aunque el hechizo curativo de Balla se había ocupado de sus peores lesiones, ella decidió que él no merecía que se le evitara el dolor. Así que ella conjuró el hechizo en el cual las lesiones críticas serían curadas lo suficiente, pero no así las que no fuesen letales. Ella también había agregado algo extra para asegurarse que Ryoga nunca jamás intentara atacar a su amado de nuevo. Ese hechizo en particular tomaría efecto tan pronto como Ryoga dejara el hospital por su propia cuenta.

 

El sangrado interno, costillas destrozadas y conmoción que tuvo habían sido curadas por completo, pero los brazos fracturados, muñecas destrozadas, hombros dislocados, quijada fracturada, rótula destrozada, clavícula rota, pierna y demás, así como las múltiples contusiones y heridas, no habían sido curadas. Balla también conjuró el hechizo de una manera especial para que Ryoga sintiera el dolor de cada lesión por algún tiempo. En cuanto ahora, los calmantes eran la única cosa que le impedían gritar de agonía.

 

Fue en ese momento que a esos medicamentos se les acabó el efecto y todo ese dolor llegó como un maremoto en cuanto intentó moverse.

 

“¡¡¡¡¡YEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEAAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRGG!!!!!”

 

El hospital se sacudió y brevemente saltó en el aire por el alarido de dolor de Ryoga antes de volver a sus cimientos. Luego se volvió a sacudir por el grito de venganza de Ryoga.

 

“¡RANMA SAOTOME! ¡¡¡¡PAGARAS POR ESTO!!!!”

 

Hablando de él, unos días más tarde…

 

Eric suspiró mientras estaba sentado en el aula, viendo su mano distraídamente mientras tamborileaba sus dedos en su pupitre. El no estaba para nada interesado en la lección ya que era otro período no importante en la historia de Japón. A su lado, Balla lo veía con preocupación. Ela estaba muy consciente de lo enfadado que su amado quedó después de ese encuentro con esa horrible persona Ryoga. El tuvo todo el derecho de estar enfadado por supuesto, y ella le había estado enseñando como usar Poder Tattoon para distraer su mente de eso.

 

Ranma había estado muy entusiasta acerca del entrenamiento, pero ella aún podía ver la tristeza y depresión en sus ojos. Aparentemente, el aún mantenía fuertes lazos y sentimientos respecto a su vida previa en Nerima. El mostraba tanto dolor y angustia, que el corazón de Balla se hacía pedazos al verlo sufrir cada vez que el tema era tocado. Brody y Deiner lo habían presionado sobre los detalles de la pelea con Ryoga, pero una mirada furiosa y la promesa implícita de dolor siempre los mantenía callados.

 

La chica Tattoon se sentía un tanto inútil por el hecho de que su esposo se estaba destrozando por dentro y reaccionaba con ira y frustración. El lazo que ella compartía con Ranma la hacía muy consciente de sus sentimientos internos. Ella sabía que su exterior rudo solo ocultaba el lado más frágil y sensible. Ella sentía las emociones de toda su vida y después de lo que él le contó acerca de su pasado, ella era más comprensiva de lo que él estaba pasando. Mentalmente hizo una nota para redoblar sus esfuerzos para que él se abriera más. A diferencia de esas otras chicas, Balla estaba dispuesta a escuchar.

 

Frente a ellos, Lisa les dio una mirada de irritación a Eric y Balla. ¡Ella no podía creer que alguna chica pudiese adular a ese idiota! ¡La manera en que esa rubia pelandusca lo colmaba con afecto era enfermiza! ¿Acaso Balla no tenía orgullo como mujer?

 

Lisa se vio sorprendida por molestarse con Balla y el trato que le daba a Eric. Lo que la enfadaba más era que Eric no tenía su actitud de siempre de odiar a las mujeres y realmente estaba tolerando su presencia. Cuando una pequeña parte de su ser le decía que se sentía un poco celosa de la atención que Eric le daba a ella, inmediatamente lo negaba y eliminaba ese ridículo pensamiento de su mente.

 

No obstante, esa pequeña y molesta duda no desaparecería.

 

Mousse sabía que se acercaba mientras caminaba en las calles de Hiroshima en su forma humana. El podía sentirlo. Era solo una cuestión de tiempo antes que pudiera estar cara a cara con el único obstáculo a su amada Shampoo. ¡Y estaba listo para él! Las nuevas armas en sus ropajes estaban llenas y cargadas. El tenía suficientes municiones y explosivos para destruir toda una manzana de ciudad.

 

Aunque usar pistolas y otras armas parecía fuera de lugar para un artista marcial, Mousse no tenía remordimientos en contra de usarlas en la batalla contra su odiado enemigo. El obtendría el amor de Shampoo… por cualquier medio posible. ¡El confiaba que al fin triunfaría contra Ranma! ¡Con las nuevas adiciones a su arsenal, su rival no tendría oportunidad, aún con esa nueva técnica suya!

 

Por increíble que pareciera, aún con su miopía él realmente se dirigía en la dirección correcta hacia su presa. El se acercaba a la secundaria a la cual Ranma actualmente asistía.

 

Akane tiró furiosamente su maleta y mochila en la cama de la habitación del hotel y luego se sentó a un lado de las mismas. Ella aún estaba molesta por estar en Hiroshima en una empresa descabellada. ¿Para qué necesitaban a ese idiota de Ranma? ¡El no había sido más que problemas desde que llegó a Nerima! ¡Ella y su familia habrían estado mejor sin él! Desde que llegó a su casa, todo su mundo había sido volteado de cabeza.

 

Ella había sido la envidia de todos sus amigos y compañeros de escuela. Ella había sido la mejor artista marcial en Nerima y la chica más popular en la escuela. Todos los chicos la querían, especialmente Kuno. ¿Por qué otra razón se molestaban en retarla por una cita? Aunque despreciaba a esos pervertidos y sus propuestas, y especialmente las que venían del Idiota Azul, a ella le gustaba ser el centro de atención. Ella había estado en la cima, sin que nadie pudiese igualar sus habilidades. Ella era la heredera a un prestigioso dojo de artes marciales. Ella era venerada como la mejor y nadie podía siquiera acercarse a su status. Luego Ranma apareció.

 

En menos de un día, su status como la mejor artista marcial así como ser el punto focal de atención fue destruido. Ella ya no era Akane, la mejor artista marcial de Nerima. Ella había sido degradada a Akane, la prometida de Ranma Saotome. Así era como la gente la llamaba después que el chico de la trenza apareció en escena. Ella despreciaba haber sido comprometida a la fuerza a un ‘chico’ y la gente se interesó más en el recién llegado que en ella. Ella pensó que su padre renunciaría a esta gran estupidez acerca de unir las escuelas, pero él y el padre de ese idiota estaban decididos a ver que se cumpliera. Y cuando los problemas siguieron a Ranma desde China y de su pasado, las cosas siguieron pasando de mal a peor. Había sido la culpa de Ranma en un inicio y siempre era su culpa que todos esos problemas lo siguieran a la casa de ella.

 

Aunque ella constantemente había negado tener algún sentimiento por el heredero de la Escuela Saotome, hubo tiempos en los que ella realmente toleraba, y le agradaba su compañía. No obstante, él siempre la hacía enojar tanto que esos momentos siempre eran olvidados y él recibiría una golpiza. El siempre la merecía naturalmente por ponerle apodos y censurar su comida.

 

Akane bufó disgustada. Ella quería que esto se acabara de una vez para que pudiese seguir con su vida… sin Ranma. Fue en ese instante que tembló un poco al pensar en su mundo sin ese idiota y se dio cuenta que una parte de ella no quería tal cosa. Ella hizo a un lado esos sentimientos furiosamente y continuó echando humo sobre cómo todo este problema era culpa de Ranma.

 

El día de escuela terminó sin fanfarria mientras los estudiantes comenzaron a salir del edificio principal para dirigirse a casa. Eric y Balla caminaban juntos, junto a Brody y Deiner mientras se acercaban al portón principal. Tanto Brody y Deiner continuaban preguntándole a Eric acerca de los eventos que ocurrieron ayer.

 

“Vamos, Eric, danos los detalles.” Pidió Deiner.

 

“Sí, quiero decir, ¿qué le pasó a ese tipo y por qué estaba tan furioso cuando te vio?” Preguntó Brody.

 

Ranma gruñó amenazadoramente mientras giraba para dirigirse a los dos. “Escuchen, idiotas. Ya les dije antes que no quiero hablar de ello. Tengo mis razones.”

 

“¿Qué razones son esas?” Preguntó Brody.

 

El antiguo heredero del Estilo Libre levantó una mano y respondió en un tono de voz muy bajo, pero peligroso. “Les daré CINCO razones por las que no deben preguntar.” Luego comenzó a doblar sus dedos mientras contaba. “Uno… dos… tres… cuatro…” Luego llevó su puño apretado hacia ellos mientras lo rodeaba con un aura intensa de color rojo. “¡CINCO!”

 

Ambos chicos tragaron saliva y le dieron sonrisas apenadas mientras retrocedían.

 

“Esas son muy buenas razones.” Dijo Deiner mientras reía nerviosamente.

 

“Sí, no puedes tener mejores razones que esas.” Acordó Brody.

 

Ranma asintió mientras bajaba su puño y volteaba hacia Balla. “Vamos a casa.”

 

La Sacerdotisa Tattoon asintió mientras se despedía con la mano de Brody y Deiner. Sin embargo, antes que pudieran alejarse cuatro metros, su amado repentinamente se tensó cuando percibió la presencia de alguien familiar. Ellos estaban pasando justo a la par de la estatua del fundador de la escuela. Hubo un ligero susurro y de inmediato fue levantada en los brazos de Ranma cuando él dio un fuerte grito.

 

“¡Cuidado!”

 

Balla vio el destello de metal cuando fue instantáneamente apartada del lugar del que estaban. Hubo una serie de sonidos metálicos cuando varios garrotes con púas filosas, cadenas y cuchillos caían al pavimento. Luego ella vio una figura en una bata blanca y usando una máscara muy graciosa parada en una pared cercana y viéndolos.

 

“Je, je, je. Finalmente te encontré… Ranma Saotome.”

 

Eric gruñó de nuevo cuando bajó a Balla y vio con furia a su atacante. “Primero ese chico cerdo y ahora este idiota.” Sin quitar sus ojos de Mousse, Ranma le dijo a su acompañante, “Balla, aleja a todos lo más lejos que puedas de este lugar.”

 

“¿Qué sucede, Eric?”

 

Ranma sacudió su cabeza. “¡No hay tiempo para explicar! ¡Lleva a todos hacia atrás!”

 

Balla pausó por un momento, antes de asentir, dándose cuenta que este extraño resultó ser otro de los viejos rivales de su amado. Rápidamente comenzó a indicarles a todos los que observaban que retrocedieran.

 

Mousse bajó de un salto de la pared para aterrizar a unos cuantos metros del que más despreciaba. “Je. ¡Al fin puedo eliminar finalmente al único obstáculo a mi querida Shampoo!” Luego apuntó con un dedo. “¡Ranma Saotome, prepárate a enfrentar tu fin!”

 

“¿De qué diablos hablas, cegatón idiota? ¡Y estoy por aquí!”

 

Los estudiantes que observaban este intercambio, se preguntaban por qué el recién llegado se dirigía a la estatua del padre fundador de su escuela.

 

Mousse habló con desprecio mientras continuaba dirigiéndose a la figura de piedra. “¿Crees que puedes ocultarte de mí, Ranma Saotome? Puedo ver a través de ese ridículo disfraz y…”

 

“¡Estoy por aquí, idiota!” Eric gritó antes que la muchedumbre empezara a reír. Fue entonces que Mousse se quitó su máscara, sacó sus anteojos de botella y vio que le estaba hablando a una estatua. Luego giró y vio a su verdadero enemigo, parado frente a él de brazos cruzados.

 

“Oh, ahí estás. ¡Ahora, Ranma Saotome, sentirás la justificada furia del Maestro de Armas Ocultas mientras reclamo a mi querida Shampoo y…!”

 

“¡Oh, ahórratelo!” Dijo Eric interrumpiéndolo. “¿Cuál es tu problema, Mousse? ¡Ya te lo dije antes, que no quiero tener nada que ver con Shampoo! ¡Además, ya no vivo en Tokio!”

 

“¡No creas que puedes librarte de ésta, Ranma Saotome!” Rugió Mousse mientras sacaba sus brazos enmangados y se preparaba a atacar. “¡Shampoo me hubiera dado su amor a mí si no hubiese sido por ti! ¡Ella y esa vieja momia están ahora en Hiroshima buscándote, pero voy a asegurarme que nunca te encuentren! ¡Una vez que hayas desaparecido, entonces no habrá nadie que se interponga en mi camino para reclamar a mi Shampoo!”

 

“¡¿Qué?! ¡¿Ellas también están aquí?!” Ranma gruñó al darse cuenta que tendría que lidiar con esas Amazonas otra vez.

 

Mientras tanto, la gente en la multitud se preguntaba qué era lo que sucedía…

 

“¿De qué está hablando este tipo?”

 

“¿Quiere matar a Eric por algo de shampoo?”

 

“¿Por qué no solo va a la tienda más cercana?”

 

“¿Su nombre es Moose?”

 

“¿Por qué le habló a esa estatua?”

 

Mousse echó humo mientras se preparaba para desatar toda su furia en su más odiado rival. “¡Suficiente charla! ¡Ya es hora que arreglemos las cosas de una vez por todas! ¡Finalmente me probaré a mí mismo digno del amor de Shampoo!”

 

Ranma se tensó mientras se colocaba en una posición de guardia. “¡Si estás buscando una pelea, entonces adelante! ¡Tus técnicas de Armas Ocultas no significaron nada para mí antes, y no significan nada para mí ahora!”

 

“¡Eso ya lo veremos! ¡En el pasado, solo probaste una pequeña parte de mi arsenal! ¡Por el amor de Shampoo, MUERE RANMA SAOTOME!

 

Fue en ese momento que la muchedumbre gritó cuando Mousse sacó una pistola ametralladora y abrió fuego.

 

Continuará…

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