"Tattoon Ranma"

Escrito por Hung Nguyen
Traducido por Miguel Angel Dubón Lanza

Advertencia: ¡Oh, Mamá! ¡No quiero poner la advertencia!

 

: Pensamientos

 

Capítulo 6. ¿Otra Solución?

 

“¡CUIDADO!” Eric gritó cuando se lanzó a quitar a los espectadores inocentes del camino. Desafortunadamente, a Mousse no le preocupaba con detalles tan insignificantes mientras continuaba disparando con la pistola ametralladora en sus manos. Su odio por el que aún conservaba el corazón de su amada era tan grande, que a él ya no le importaban asuntos insignificantes como el orgullo, honor o cualquier otro aspecto de razonamiento civilizado. ¡El no podía creer que después de todos los años de dedicarse a Shampoo; después de incontables rechazos; los sacrificios que él había hecho; aún cuando Ranma había categóricamente rechazado y abandonado a Shampoo, su esperada novia aún estaba determinada a ganarse a ese idiota e ignoraba a su leal Mousse! ¡La vida era tan injusta!

 

No. La única manera para que Shampoo se olvidara finalmente de Ranma era eliminarlo de la ecuación… ¡permanentemente! ¡Solo entonces ella realmente se daría cuenta que solo él, Mousse el Maestro de Armas Ocultas era el único hombre que era digno de ella! Y si alguien se interponía en el camino, entonces eran obstáculos. ¡Y de acuerdo a la Ley Amazona, los obstáculos debían ser eliminados! ¡Para el miope Mousse, Ranma era el obstáculo más grande de todos! ¡Y si eso significaba que tenía que destruir todos los demás obstáculos para alcanzar su principal objetivo, entonces que así sea!

 

La multitud comenzó a gritar y a tirarse al suelo para cubrirse mientras el enfurecido Amazónico intentaba matar al ágil artista marcial. Muchos estudiantes caían unos sobre otros cuando empujaban y empellaban para quitarse de la línea de fuego. Cuando el mortal tiroteo estuvo a punto de alcanzar al primero de los espectadores inocentes, parecía que era el fin.

 

Eric apretó los dientes cuando se lanzó enfrente de la multitud. El sabía que sus compañeros estudiantes no serían capaces de evitar ser alcanzados y decidió en un movimiento de sacrificio al colocarse a sí mismo entre Mousse y la muchedumbre. Parecía como si él sería asesinado junto a sus semejantes, cuando vio que Mousse apuntaba y tiraba del gatillo.

 

“¡AHORA MORIRAS, RANMA SAO…! ¡¿PERO QUE?!”

 

Sin embargo, en ese instante, una repentina ráfaga de viento se levantó enfrente de Mousse, causando que fuese levantado en el aire como una hoja. Sus disparos fueron errados y pronto perdió su arma mientras era lanzado de un lado a otro por la fuerza del vendaval. Salió volando a la distancia mientras Eric lo observaba asombrado.

 

Eric se dio la vuelta y vio a Balla parada con un brazo extendido y sus pies separados. El claramente vio los tatuajes místicos en su frente y los dorsos de sus manos brillando con fuerza mientras los vientos soplaban alrededor de ella. Ella entonces se relajó y dejó que sus tatuajes desaparecieran mientras las corrientes de aire se disipaban.

 

“¿Estás bien, Eric?” Preguntó Balla mientras corrió hacia su amado.

 

Ranma asintió cuando se dio cuenta que la Sacerdotisa Tattoon debía haber invocado ese viento para lanzar lejos a Mousse antes que una bala perdida hiriera a alguien. “Estoy bien, Balla. Gracias.”

 

“¡Me alegra que estés bien!” Balla dijo mientras saltaba y lo abrazaba fuertemente.

 

Ranma gentilmente la apartó mientras vio en la dirección a la que Mousse fue lanzado. Sus ojos se entrecerraron, ya que sabía que su viejo rival regresaría. El no podía darse el lujo que eso pasara. Si lo que había ocurrido era algún indicio, más inocentes serían puestos en peligro. No… justo como lo hizo con Ryoga, Ranma sabía que tendría que enfrentar al pretendiente de Shampoo, de una vez por todas.

 

“Balla, asegúrate que todos estén bien. Tengo que irme.”

 

“¡Eric! ¡Espera!” Balla lo llamó cuando rápidamente saltó a una azotea cercana y corrió en la dirección a la que Mousse fue lanzado. Desapareció en un instante, dejando solo a una muchedumbre asombrada y a una chica muy preocupada, a la que pronto se le unió otra.

 

“¡¿Quién DIABLOS era ese?!” Demandó Lisa mientras corría con su arco en la mano y una flecha colocada.

 

Balla solamente pudo sacudir su cabeza tristemente mientras continuaba viendo la dirección en la que su amado había desaparecido. Había comenzado de nuevo.

 

A unas cuantas cuadras de ahí…

 

Mousse aterrizó pesadamente en un basurero atrás de un centro comercial, haciendo un fuerte ruido al estrellarse y enviando basura a esparcirse por todas partes. El se quejó ya que todo su cuerpo dolía por el impacto. Aunque cargaba una increíble cantidad de armas metálicas y filosas, también llevaba una buena cantidad de protección en ese ropaje, lo cual fue probablemente lo que evitó que su espalda se destrozara por el aterrizaje. Apretó sus dientes mientras luchaba por salir de la basura.

 

¡Maldito seas, Ranma! Mousse echó humo mientras se arrastró fuera del bote de basura de metal. ¡¿De dónde RAYOS salió ese viento?! Entonces el Maestro de Armas Ocultas asumió incorrectamente que Ranma había causado ese tornado repentino. Esa momia seca Cologne le había enseñado a su rival el Hiryu Shoten Ha, así que eso tuvo que haber sido cómo fue lanzado al aire. El miope Amazónico varón gritó con furia cuando se levantó y tiró los restos de basura que ahora manchaban sus formalmente ropajes blancos.

 

“¡RANMA! ¡VAS A MORIR!”

 

En ese momento, el objeto de la ira y frustración de Mousse se presentó en escena, bajando de un salto del techo de una tienda cercana y poniéndose en una posición de guardia a unos veinte metros.

 

Ranma le gruñó a su viejo rival con disgusto cuando Mousse le regresaba la mirada. Su boca se tornó en una mueca mientras vio que el experto en Armas Ocultas se pusiera en guardia, aunque estaba un poco mareado después de su abrupto vuelo y aterrizaje. No obstante, ahora que finalmente encontró a su archi-enemigo y más grande obstáculo a su amada Shampoo, al miope adolescente no le preocupaban los inconvenientes menores como daño físico.

 

“Pensé que había dejado todos mis problemas atrás cuando abandoné Nerima, pero supongo que me equivoqué. ¡Primero Ryoga, y ahora tú! ¡¿Qué DIABLOS piensas que hacías allá atrás?! ¡Pudiste matar a alguien!  ¡¿Y qué hay con la pistola?!”

 

“¡Nada va a salvarte esta vez, Ranma!” Declaró Mousse cuando sacó un par de pistolas de mano de sus mangas y disparó.

 

Sin embargo, sin que hubiese espectadores inocentes de los cuales preocuparse esta vez, Eric no tuvo ningún problema en usar su superior velocidad y agilidad para esquivar las balas. Los disparos pasaron zumbando y se estrellaban sin causar daño en una pared cercana. El Maestro de Armas Ocultas gritó cuando sintió sus manos ser destrozadas junto con sus pistolas cuando su oponente sujetó ambas armas y apretó. Hubo un sonido desagradable de tendones reventándose junto con plástico rompiéndose y metal doblándose. Cuando vio a su oponente, vio que sus ojos brillaban con furia.

 

“¿Recurriendo a armas ahora, Mousse? ¡Tú realmente ERES PATETICO!” Sin soltar las manos de Mousse, retrocedió y lo hizo dar vueltas, estrellándolo en un poste de luz cercano. Mousse se desparramó, pero neciamente se puso de pie y vio sus manos. Aunque le dolían y estaban heridas, todavía podían mover sus dedos mientras dejaba caer sus destruidas armas.

 

Luego buscó en sus ropajes, sacó un par de manoplas, y le lanzó un golpe al rostro de Ranma. No obstante, Ranma no hizo ningún intento en bloquear o esquivar el golpe mientras su aura roja brilló una vez más, y ésta vez, con la marca en su frente brillando también. El puñetazo lo golpeó justo en la mandíbula, pero el enfadado artista marcial ni siquiera sintió el golpe ya que simplemente giró su mejilla, luego vio con ira a su enemigo. Para Mousse, fue una historia completamente diferente ya que más dolor recorrió su mano por el impacto.

 

“¡¡¡AARRRRRRRGGGGGHHHH!!!”

 

Ahora había algunos huesos rotos en esa mano.

 

Ranma gruñó peligrosamente mientras una pequeña herida se formaba en su mejilla. “¡Tal vez seas bueno en ocultar armas, Mousse, pero tu estilo de Armas Ocultas tiene algunas serias desventajas!”

 

¡WHOMP!

 

El puñetazo que Mousse recibió en su estómago golpeó como un bus a exceso de velocidad, doblándolo y causando que por reflejo abriera sus manos. Sus manoplas cayeron al suelo y causaron un ruido metálico sordo.

 

“¡Dependes demasiado en tus armas para hacer el trabajo, así que tus puñetazos y patadas no tiene NI POR CERCA tanta fuerza como las mías! ¡Los preescolares me han golpeado más fuerte!”

 

Con la velocidad del rayo, Eric tomó las manoplas y las colocó en su propia mano. Después le lanzó un golpe a los dientes de Mousse.

 

¡WHAMMO!

 

Ahí van unos doce dientes saliendo de la boca de Mouse y tirados en el pavimento.

 

“¡Las armas se te pueden quitar y ser usadas en tu contra!”

 

¡WHOMP! ¡WHAM! ¡WHAM! ¡WHAM! ¡BOOT! ¡CRASH!

 

Una combinación salvaje de cinco puñetazos y patada enviaron volando a Mousse de regreso al basurero.

 

“¡Podrás ser bueno a larga distancia, pero cuando es a corta distancia, eres muy lento y tu defensa apesta!”

 

Ranma entonces sujetó a su oponente por el frente de sus ropajes y estrelló su frente contra la de Mousse.

 

¡WHOP!

 

“¡Todas esas armas no significan NADA cuando estás demasiado mareado y no se te da tiempo suficiente para usarlas!”

 

“Aún no termino…” Mousse jadeó mientras intentaba sacar otra arma.

 

Sin embargo, Ranma no iba a escuchar más. “¡CALLATE! ¡Para mí, ya terminaste, PERO YO NO!” Luego asestó otra brutal combinación, esta vez con nueve puñetazos, un rodillazo al abdomen y otra parada al pecho. Esto hizo que Mousse tosiera más sangre. Eric continuó golpeando mientras vociferaba.

 

“¡PERO EL MAYOR DE TUS PROBLEMAS CON TU ESTILO DE PELEA ES QUE DEJAS QUE TUS ARMAS HAGAN TODO EL TRABAJO! ¡TU NO PUEDES SOPORTAR LA DECIMA PARTE DE LA BASURA QUE DAS! ¡¿TIENES ALGUNA IDEA DE CUANTA BASURA TUVE QUE SOPORTAR?! ¿EH? ¡CADA DÍA TUVE QUE SOPORTAR LA BASURA DE RYOGA, LA BASURA DE KUNO, TU BASURA Y LA BASURA DE AKANE, ESPECIALMENTE CON ESE MALDITO MARTILLO DE ELLA! ¡TU NUNCA TUVISTE QUE SOPORTAR ESA CLASE DE BASURA! ¡BUENO, LA BASURA TERMINA AQUÍ!”

 

Mousse pronto se daba cuenta que ir tras Ranma NO había sido una de sus mejores ideas. Es más, Ranma tenía razón en algo. El miope Mousse no tenía ni por cerca tanta resistencia para el dolor y lesiones como su enemigo o Ryoga. El siempre había dejado que sus armas y equipo hicieran el trabajo por él y recibieran el daño de un ataque. Durante el curso de su lucha por vencer a Ranma y ganarse a Shampoo, Mousse había sido golpeado por la Técnica de las Castañas, el Hiryu Shoten Ha, una variada serie de patadas y puñetazos e incluso tuvo una bomba de tiempo explotando en su cara.

 

Sin embargo, Mousse nunca había recibido castigo con regularidad y ni por cerca de lo intenso que Ranma había soportado. Su rival había sido atacado a diario y recibió más castigo del que hubiera matado a una persona normal cien veces. Objetos sin filo de varias formas y tamaños (pero la mayoría era en forma de grandes martillos), habían impactado contra Eric en Nerima. El había sido sometido al entrenamiento Neko-Ken, ataques de shiatsu, pociones, venenos, bokkens, puños, pies, equipo deportivo, comestibles, artículos mágicos de varias clases, explosivos, agua hirviente, y más que todo, el abuso de ser el prometido de Akane. Como resultado, uno podría decir que Ranma había atravesado por una clase de entrenamiento de resistencia cada día que hacía del Punto de la Explosión verse como una vacación de fin de semana. Con su aura de batalla ahora añadiendo a su poder, Ranma ahora se aproximaba a una clase de resistencia que bien podría hacerlo invulnerable.

 

Mousse ahora sabía cómo se sentía un saco de golpear de alta velocidad e intentó desesperadamente defenderse. Trató de sacar otra pistola, pero Ranma gruñó en desagrado y se la quitó de sus lastimadas manos.

 

“¡¿OTRA VEZ CON LAS ARMAS?!” Eric rugió mientras enviaba un golpe directo a la nariz de Mousse. Esto causó que sus anteojos se le cayeran. No importaba que el enemigo de Eric estuviese severamente miope ya que solo podía ver estrellas por el momento. “¡¿ERES TAN ENDEMONIADAMENTE PATETICO QUE AHORA USAS UN ARMA DE COBARDE?! ¡PENSE QUE TENIAS ALGO DE HONOR, PERO AHORA VEO QUE NO ERES MAS QUE UN MALDITO COBARDE!”

 

¡WHAM! ¡WHAM! ¡WHAM! ¡WHAM! ¡WHAM!

 

Mousse queda con cinco CVs (Costillas Vapuleadas).

 

“¡AHORA QUE LO PIENSO, TU SIEMPRE HAS SIDO UN COBARDE!”

 

¡SMASH! ¡WHOMP! ¡CRUNCH!

 

El Estilo de Armas Ocultas depende mucho en el uso de las manos y Mousse no será capaz de usar las suyas por al menos seis meses. Eso es, proveyendo que sobreviva este día.

 

“¡TU NUNCA PUDISTE VENCERME EN UNA PELEA JUSTA, ASI QUE SIEMPRE TUVISTE QUE RECURRIR A TRUCOS, TRAMPAS, Y ATACARME CUANDO ESTABA CAIDO!” Eric recordó cuando Mousse lo atacó cuando estaba débil por el Punto de Moxibustión Debilitante. Cualquier respeto que antes tenía por el Amazónico varón ya lo había perdido.

 

¡CRACK! ¡WHOP!

 

Mousse recibe una agradable conmoción.

 

“¡TU NUNCA PUDISTE ENFRENTARME UNO A UNO SIN ANTES INTENTAR PRIMERO ALGUNA ESTUPIDEZ!” Eric también recordó cuando Mousse intentó usar el agua de la Fosa del Pato Ahogado con él, y cuando él consiguió que Ryoga lo atacara. Ni una vez Mousse luchó jamás con honor. ¡El no estaba ni por cerca de lo que se consideraba un artista marcial! El podría creer que luchaba por alguna causa justa (por ejemplo: por el amor de Shampoo), pero para su oponente, ¡Mouse era un hipócrita más grande que el Chico Cerdo!

 

¡POW! ¡POW! ¡POW! ¡POW! ¡POW! ¡POW!

 

Nariz rota, mejilla rota, quijada rota, unos cuantos dientes más = ¡Bueno, ustedes ya pueden imaginarse ese desastre!

 

“¡PERO MAS QUE TODO, ERES UN COBARDE, PORQUE COMO TODOS LOS DEMAS, NO ASUMISTE NADA DE RESPONSABILIDAD POR TODOS TUS PROBLEMAS Y DECIDISTE ECHARMELOS A MI!”

 

¡WHAM! ¡WHAM! ¡WHAM!

 

Añadan un poco más de sangrado interno a la mezcla.

 

“NUNCA QUISE A SHAMPOO, ¡¿PERO ACASO ALGUNA VEZ ESCUCHASTE?! ¡NO! ¡BIEN, YA TUVE SUFICIENTE TENIENDO QUE LIDIAR CON TU DESASTROZA VIDA! ¡ARREGLA TUS PROPIOS PROBLEMAS!”

 

Mousse estaba cerca de caer en un coma por sus lesiones mientras se ponía flácido y colapsaba al suelo. Eric llevó su puño hacia atrás y estaba a punto de golpear a Mousse un poco más, pero luego se dio cuenta que su enemigo no lo sentiría en su condición actual. Su mano cerrada tembló mientras empezaba a respirar lenta y moderadamente para calmar su furia. Su cuerpo se relajó mientras dejaba que sus manos cayeran a sus costados. En ese momento, sintió una ligera brisa soplar de repente atrás de él. La marca en su frente brilló y Ranma supo quién estaba detrás de él. Se dio la vuelta y vio que Balla estaba parada atrás de él con una mirada aprensiva en su rostro. A su lado estaba Lisa, quien también tenía una mirada de sorpresa en su cara cuando vio al cuerpo maltratado de aquel que había atacado a Eric con armas de fuego.

 

“¿Eric? ¿Te encuentras bien? ¿El está…?”

 

Eric respiró profundo y sacudió su cabeza. “No te preocupes, Balla. ¡Aún está vivo, pero hubiese sido mejor para todos si lo quitara de MI miseria!”

 

“Por favor, Eric… no otra vez. Estás dejando que todos esos sentimientos de odio y frustración tomen control. No quiero ver que te destroces así.” Ella lentamente se acercó a él y puso una mano confortante en su hombro.

 

Lisa también se le acercó con su arco al costado. “Eric, ¡¿pero quién DIABLOS es este tipo?!”

 

Eric vio con ira al inconsciente Mousse y dijo, “El es una de las razones principales del POR QUE dejé Tokio. El y otra partida de idiotas continuaban atacándome, por una estúpida razón u otra.”

 

“¿Y nadie intentó ponerle fin a esto?” Preguntó Lisa incrédulamente.

 

El antiguo heredero a la Escuela Saotome se encogió de hombros. “No. Yo lo intenté. Kami-sama sabe cuánto traté de quitarme de encima a éste idiota y otros como él. Aunque ésta es la primera vez que Mousse usó armas en mi contra. La mayoría del tiempo usa espadas, cadenas y mazos.”

 

Lisa se volvió más asombrada cuando escuchó esto, luego preguntó, “¡¿Y por cuánto tiempo ha venido sucediendo esto?!”

 

“Ahora ha sido por más de año y medio.”

 

“¡¿Y las autoridades aún no han encarcelado a este tipo?!”

 

Ranma hizo una pausa mientras lo pensaba. “Ahora que lo pienso, no. No creo que haya visto jamás a la policía. Allá en Nerima, a Mousse nunca se le pidió que mostrara algún permiso por las armas que portaba o…”

 

“¡Bueno, no sé cómo se hacen las cosas en Nerima, Eric, pero esto es Hiroshima!” Lisa interrumpió. “¡La última vez que averigüé, las ARMAS son ilegales y dispararle a una multitud es definitivamente contra la ley! ¡También el intento de ASESINATO!”

 

Fue entonces que se le ocurrió a Ranma que tenía otra solución a sus problemas. Allá en Nerima, la ley, junto con todos y todo lo demás, o se quedaban parados y no hacían nada o trabajaban contra él. El comenzó a sonreír mientras le asentía a su compañera de clases. “¿Sabes qué, Lisa? Tienes toda la razón. Las armas son ilegales.” El giró hacia Balla. “¿Crees que puedes usar tus poderes para curarlo lo suficiente para que no muera?”

 

“No hay problema. ¡Aunque no curaré todo!” Balla se arrodilló y extendió una mano sobre Mousse. El tatuaje en el dorso de su mano apareció mientras usaba su magia para curar todas sus lesiones críticas, pero dejando todo el daño no grave sin tocar. Mousse iba a estar en la sala de cuidados intensivos por algunos meses.

 

“¿Qué estás haciendo?” Preguntó Lisa mientras observaba a Eric arrodillarse, sacar un pañuelo grande de su bolsillo y envolverlo sobre su mano derecha.

 

“Voy a despojar a Mousse de todas las armas que le queden.” Contestó mientras comenzaba a extraer cosas de todos los lugares ocultos donde el Amazónico miope almacenaba sus cosas. La chica del arco se asombró por cuántas cosas guardaba en sus ropajes. Con el pañuelo sobre sus dedos, Eric se aseguró que ninguna de sus huellas estuviera en las cosas de Mousse mientras sacaba varias piezas de artillería militar que su rival nunca tuvo la oportunidad de usar. Artículos como granadas de mano, cargas explosivas e incluso una bazuca (1), fueron traídas a la luz.

 

Eric asintió. Con los testigos en la escuela y toda esta evidencia, Mousse iba a ser enviado a la cárcel por MUCHO tiempo.

 

Varias horas después… Mousse despertó con un dolor de cabeza muy fuerte y se encontró a sí mismo acostado en un catre en una habitación muy pequeña. Cuando miró hacia un costado, vio que había barrotes de acero en un lado y un hombre en uniforme mirándolo.

 

“¿Eh? ¿D-D-Dónde estoy?”

 

“Estás en el Precinto 235 de la Policía de Hiroshima.” Contestó el oficial. “Fuiste traído aquí por unos ciudadanos que están presentando cargos en tu contra por asalto, intento de asesinato, dispararle a espectadores inocentes, y tener en tu posesión armas y pistolas ilegales. Todos esos testigos juran que la persona a la que intentaste matar actuó en defensa propia, así que no se han hecho cargos en su contra. Tú, por otro lado, eres una historia diferente.”

 

“¿De qué está hablando…? ¡Owwww!” El dolor empezó a llegar a su cabeza tan pronto como se sentó.

 

El oficial sacudió su cabeza. “Es mejor que te calmes, amigo. El médico hizo todo lo que pudo para curarte. Vas a necesitar de toda tu fuerza para tu juicio.”

 

“¿Juicio? ¡¿Qué juicio?!”

 

El oficial lo vio con enfado. “No sé cómo lograste ingresar todas esas armas al país, pero es ilegal portar armas de fuego. Todas esas otras armas serán confiscadas y usadas también como evidencia. ¡También hay varias docenas de estudiantes en una secundaria local que atestiguaron tu pequeño ataque de hoy, vociferando el intento de matar a uno de ellos y disparando a una multitud! Ya asistimos al área y los forenses han recogido suficientes balas gastadas y cartuchos de balas que concuerdan con los que disparaste de esa pistola ametralladora tuya. Con toda ésta evidencia en tu contra, yo diría que vas a ir a prisión por MUCHO tiempo.”

 

“¡No necesito escuchar esto!” Mousse dijo con desprecio mientras buscó en sus ropajes un arma, luego se sorprendió cuando encontró… nada.

 

“Si estás pensando en escapar o resistir la ley, entonces olvídalo, amigo.” Dijo el policía. “Esas personas que te trajeron insistieron en que te registráramos. ¡No CREERIAS lo que encontramos en ti!” Gestionó de nuevo hacia la mesa. “Oh, y una cosa más.”

 

“¿Qué?” Preguntó Mouse, aunque empezó a tener esa sensación de hundimiento.

 

“Todos esos cargos que he mencionado hasta ahora son poca cosa comparados al cargo principal.”

 

“¿Qué cargo principal?”

 

“Intento de asesinato en primer grado en Eric Kobayashi. Hubo más de treinta testigos así que ni siquiera podríamos tener un juicio. Un cargo como ese puede significar la pena de muerte. Si tienes suerte, podrías solo obtener de por vida.”

 

En ese punto, Mousse se dio cuenta que había sido enviado río arriba, sin un bote.

 

“¿Crees que sea enviado a prisión por esto?” Preguntó Balla mientras ella y Eric cenaban esa noche.

 

“¡Hmph! Es lo más probable, aunque hay una oportunidad de que sea deportado permanentemente a China. ¡Eso es demasiado bueno para él, pero con algo de suerte, él nunca regresará!” Eric dijo gruñonamente mientras rellenaba su tazón de arroz. Luego le sonrió a Balla. “Quisiera decir gracias de nuevo, Balla, por ayudarme allá atrás. Muchas personas pudieron salir lastimadas o morir si no lo hubieses detenido.”

 

“¡De nada!” Dijo Balla con una sonrisa cuando vio un poco más del lado humano que Ranma mantenía oculto. “Y quiero decir que mostraste mucho control al perdonarlo. ¡Siempre supe que muy adentro, eres realmente una buena persona!”

 

“Sí, bueno, no hagas algo grande de eso.” Dijo Eric con un ademán de mano. El aún tenía que encargarse de los otros de su pasado presentándose y se preguntaba si la solución alterna funcionaría con ellos. Solo el tiempo lo diría. Esperando cambiar el tema, luego le preguntó a ella, “Balla, ¿crees que puedas mostrarme más de esa magia Tattoon?”

 

“¡Seguro!” Dijo la chica Tattoon cuando sintió que hacía más progresos con su amado. Poco a poco estaba deshaciendo la dura coraza que Eric había erigido sobre sí mismo. Era solo una cuestión de tiempo.

 

Más tarde esa noche…

 

Eric estaba absorto en sus pensamientos mientras veía hacia fuera al cielo de la noche desde el balcón de su apartamento. Balla ya se había ido a dormir, dejando al artista marcial antiguamente maldecido a solas con sus pensamientos. Alzó una mano y vio distraídamente al dorso de la misma mientras enfocaba su poder. El tatuaje místico se pudo ver mientras dejaba que sus nuevas habilidades y sentidos fluyeran con las líneas exteriores de ki y las energías naturales de sus alrededores.

 

Era toda una nueva sensación para él. Su entrenamiento de toda la vida en artes marciales le causó desarrollar un aumentado sentido de conciencia, específicamente sintonizado con el peligro hacia él. No obstante, eso lo dejaba con menos que estelares habilidades hacia aquello que no lo amenazaba. Ahora con la ayuda de la chica Tattoon, el sentido de Ranma de sus alrededores había alcanzado un nuevo nivel. El no solo podía sentir aquello que lo amenazaba, sino también ciertas impresiones y emociones de otros, incluso a grandes distancias. El podía percibir a una pareja ser íntimas a dos cuadras de distancia. El podía sentir las impresiones de un perro mientras fisgoneaba en el patio de su casa. El incluso podía sentir las gentiles corrientes de aire de la brisa mientras soplaba a través de largas briznas de césped en el parque de la ciudad. El adolescente que una vez fue Ranma Saotome cerró sus ojos y extendió sus nuevos sentidos todavía más. Su aura comenzó a emerger, pero esta vez, no era el furioso e intenso ki rojo que el siempre emitía. Este era de color blanco y parecía emanar ondas calmantes. Tenues líneas de energía comenzaron a entrelazarse sobre la superficie de los antebrazos de Ranma. Como la Sacerdotisa Tattoon le dijo, sus tatuajes secundarios se formarían por sí mismos a medida que su dominio sobre la magia tribal aumentara.

 

Justo cuando Ranma estaba a punto de alcanzar un estado de armonía y serenidad perfectas, su ceño se frunció de repente y su aura empezó a oscurecerse. El amado de Balla acababa de percibir las presencias de ciertas personas en Hiroshima, quienes estaban en un hotel a unas treinta cuadras de distancia. El también percibió la presencia de otros. La mayoría de los cuales, había llegado a odiar.

 

Una presencia era extremadamente vieja y estaba saltando de un lado a otro entre casas, saltando en sus balcones y causando que otros se enfadaran mucho.

 

Happosai. Ese fenómeno debe estar en uno de sus robos de pantimedias otra vez.

 

Luego percibió otra que era igual de vieja y radiaba más control. Muy cerca había otra presencia menos enfocada.

 

Hmmm, parece que Shampoo y esa vieja bruja también están aquí. Era de esperarse, ya que me acabo de encontrar con Mousse.

 

Luego había dos presencias que lo llenaban de disgusto.

 

¡Kuno y esa psicótica hermana suya! Las cosas no podían volverse peor, ¿o sí?

 

Luego él sintió la presencia de alguien a quien creyó que era una amiga. Su expresión se entristeció.

 

Uccha… no, Ukyo. También ella está aquí. ¡Demonios! ¡Todos están aquí!

 

En ese punto, Eric dejó de concentrarse y permitió que sus tatuajes desaparecieran en su piel. Suspiró profundo y sacudió su cabeza con tristeza.

 

Supongo que era demasiado pedir ser capaz de alejarme de toda esa basura en Nerima. ¡Parece que voy a tener que enfrentarme a ellos después de todo! Y si no me equivoco, mi siguiente dolor de cabeza será Nabiki. Probablemente intentará chantajearme para regresar. ¡Bueno, puedo hacer algo al respecto!

 

Ranma regresó a su apartamento y caminó hacia el armario donde guardaba su mochila. Luego abrió un bolsillo lateral de su mochila y comenzó a sacar unas cuantas cosas que había robado (en sus palabras, liberado), de la habitación de Nabiki antes de abandonar a los Tendo y su padre. Estos artículos incluían todos los archivos que esa mercenaria tenía de él, tales como los archivos de documentos, los discos de computadora y fotos de él tanto en su forma de hombre como de mujer. Las últimas, las cuales ella le vendería a Kuno o a cualquiera de los otros pervertidos en Furinkan. Sin embargo, éstas no eran las únicas cosas que había tomado. El también trajo consigo algunas cosas claves que él pensó que serían de mucha utilidad, si… no, CUANDO Nabiki o alguno de los otros lo persiguiera.

 

Ahora todo lo que debía hacer, era enfrentarlos.

 

En el hotel…

 

“¡Aún no sé por qué hacemos esto!” Protestó Akane mientras ella y su familia cenaban. “¡Estamos mejor sin ese idiota! ¡Ni siquiera deberíamos estar aquí! ¡Yo digo al diablo!”

 

“¡Oh, vamos Akane! No engañas a nadie.” Bromeó Nabiki. “Todos sabemos lo mucho que deseas que Ranma regrese.”

 

“¡NO ES CIERTO!” Akane gritó al negar.

 

Soun y Genma, por supuesto, tomaron esto de la forma equivocada.

 

“¡Ah, debe ser amor, para que mi pequeña hija sea tan intensa!” Suspiró Soun.

 

“¡Sí, una pareja perfecta!” Acordó Genma mientras devoraba su comida. “¡Tal vez esta separación fue una bendición disfrazada! ¡Dicen que la distancia hace que se ame más!”

 

“¡Bien dicho, Saotome! ¡Cuando estén reunidos, entonces llevaremos a cabo la boda! ¡El verdadero amor no debe esperar!”

 

Akane entonces se levantó y estrelló sus manos en la mesa. “¡YO NO LO AMO! ¡LO ODIO! ¡ME ALEGRA QUE SE HAYA MARCHADO! ¡EL NO FUE MAS QUE PROBLEMAS DESDE QUE LLEGO A NUESTRA CASA! ¡Y YO DEBERIA HACER QUE ME EXAMINEN LA CABEZA POR HABER VENIDO A HIROSHIMA!”

 

Luego ella caminó a paso fuerte hacia su habitación, dejando su cena a medio terminar en la mesa. No obstante, pronto quedó vacía cuando Genma siguió una de las reglas de su entrenamiento, la cual era nunca dejar que se eche a perder la comida gratis.

 

Después de la cena, mientras Kasumi amablemente limpiaba la mesa, Nabiki se sentó en su cama con una mirada de profunda contemplación. Ranma estaba aquí en Hiroshima. Ella podía sentirlo en sus huesos. Su principal fuente de ingresos pronto estaría de nuevo bajo su control y su cuenta bancaria saldría de su bache y subiendo.

 

¿En qué pensaba cuando se marchó? ¿Cómo pudo hacerle eso a ella? Ella tenía un buen negocio y él tenía que arruinarlo al decir no y hacer una decisión por sí mismo. Bueno, su repentino acto de independencia iba a durar poco después que ella lo encontrara. El le había costado mucho dinero desde que se fue del hogar Tendo hacía unos meses. El se había llevado casi toda la información que ella tenía de él cuando se marchó. Ella ya había vendido las últimas fotos de él en su forma de chica. Imágenes que le vendió a Kuno a precios inflados. El pervertido aprendiz de samurai deseaba más fotografías de su amada pelirroja y estaba determinado a librarla de las garras del hechicero-demonio Ranma. Una vez que Ranma hubiese regresado a Nerima, Nabiki planeaba en hacer una sesión completa de fotografías de él en su forma maldita, la cual le otorgaría una buena ganancia y la mandaría a la universidad. Los sentimientos de Ranma al respecto no eran de consecuencia.

 

El artista marcial de la trenza también había echado a perder un par de otros lucrativos negocios cuando se marchó. Uno de los cuales eran las quinielas de apuestas. La segunda hija Tendo había apostado en sus peleas con sus rivales o cualquier otro peleador que llegara a Tokio. El segundo negocio era el más importante. Eran secretos sobre Ranma. Secretos que ella le había sacado durante su estancia en casa de ella. Secretos por los que otros pagarían. Secretos por los que Ranma le pagaba para que no revelara. Aunque él se había llevado todas las copias y discos con datos que ella tenía de él en su cuarto, sus archivos maestros todavía estaban en su cabeza, junto con muchos otros en la escuela. Ella también tenía algunos respaldos ocultos en lugares secretos en Furinkan, aunque muchos de ellos habían sido saqueados por el Club de Computación. Como resultado, mucha gente ya no estaba bajo su control. Sin embargo, ella lo consideró todo como un problema menor y el regreso de Ranma recuperaría lo que ella había perdido.

 

Oh, sí, Ranma no sería capaz de disfrutar su libertad por mucho más tiempo una vez que lo encontrara. Ella era su dueña, y él estaba hasta el cuello de deudas. El no podía solo marcharse. El no tenía lo necesario para escapar de ella. El era solo un bobo inmaduro, inocente y egoísta. Su repentino acto de inteligencia al ingresar a su habitación, robar sus archivos y cubrir sus huellas fue solo cuestión de suerte. Ranma era el eterno bobo. El no soportaba ver llorar a una chica y no peleaba con ellas. El soportar todo el abuso de Akane y no responderle era prueba de eso. El no tenía nada de clase o control y saltaría a cualquier oportunidad de una cura para su maldición. Y el que Ranma se curara daría como resultado una repentina caída en sus asuntos de negocios. El tenía la enfermedad perpetua de hablar de más y era muy fácil manipularlo.

 

Ella esperaba algo de resistencia, pero ella estaba segura que Ranma haría lo que ella quisiera, como siempre lo hacía. Con Akane, Soun y Genma amenazándolo, el bobo seguramente se derrumbaría. Y si todo lo demás fallaba, ella siempre podía usar su mejor carta. Su excesivamente desarrollado sentido del honor. Esa era la fisura en su armadura. El se podrá quejar y gritar, pero cuando se trataba del honor, él haría lo que fuese necesario, aún si lo odiaba. El acuerdo para unir las familias y las sorprendentes deudas que él le debía a ella. Sería una mancha en su honor si les diera la espalda.

 

Sí, Ranma regresaría al Dojo Tendo. Voluntariamente o no, él regresaría. La mercenaria hija Tendo se aseguraría de eso.

 

Qué poco sabía ella que Ranma ya no era la misma persona que ella o los demás esperaban.

 

Ranma asintió mientras guardaba todos los archivos después de guardarlos en su memoria. Nabiki había aprendido muchos de sus secretos durante su estadía en el hogar Tendo, pero cuando se marchó, él se había llevado muchos de los de ella. El se había llevado tantos negativos como pudo de las fotos de los archivos privados de ella, mientras robaba los que lo involucraban a él.

 

La hermana de Akane tenía MUCHOS esqueletos en su armario. Ella no solo tenía información extensa sobre él, pero también poseía información de la mitad de la población estudiantil en Furinkan, todo el cuerpo de profesores y algunas personas importantes en la comunidad de Nerima. De esas fotos, él aprendió muchas cosas sobre Nabiki que él nunca supo antes. Si ella lo amenazaba con exponer sus secretos, él atacaría con los de ella. Después de todo, era justo desquitarse.

 

¡Nabiki pronto aprendería que Eric no iba a ser manipulado por nadie!

 

A la mañana siguiente…

 

“¿Por favor?”

 

“No.”

 

“Vamos, Eric.”

 

“¡Dije no!”

 

“¿Por qué no?”

 

“¡No, no voy a ir!”

 

“¿Por favor?”

 

“¡NO!”

 

“¿Por favorcito?”

 

“¡NO, NO Y NO!”

 

“¿Por favor, por favor, por favor? ¡REALMENTE quiero ir y REALMENTE quiero que estés ahí conmigo! ¡Será divertido!”

 

“¡Balla, después de todo lo que ha sucedido, realmente no creo que ir al festival anual que está por venir sea una buena idea!”

 

“¡Oh, por favor, Eric! ¡Nunca he ido a uno antes, y parece emocionante! Y podría ser justo lo que necesitas para distraerte de tus problemas por un rato.”

 

“¡Y también es buscar problemas! ¡Ryoga y Mousse me encontraron y mira lo que pasó! ¿Qué pasaría si los otros me ven ahí?”

 

“Eric, por favor.” Balla puso sus manos juntas y las colocó al frente. Sus ojos brillaban con cierta chispa mientras le suplicaba. “No te aísles de mí y los demás. No es bueno para ti. ¡Quiero verte sonreír y ser feliz! ¡Quiero verte disfrutar de las cosas que la vida tiene que ofrecer! No dejes que tu pasado te consuma.”

 

Ranma suspiró cuando le dio la espalda, apoyado contra la pared y miró hacia fuera al naciente sol. “Diversión. Eso es algo que no he tenido mucho.”

 

“Por favor, Eric. Significaría mucho para mí si me llevas a este festival. He escuchado mucho sobre eso de todos en la escuela. Todos los de la clase estarán ahí.”

 

“No lo sé, Balla. Si salgo, entonces esas personas de las que te conté podrían encontrarme. Sé que debo enfrentarlas tarde o temprano, aunque preferiría enfrentarlas tarde.”

 

“No te preocupes por eso.”

 

“¿Qué?” Ranma giró para ver a Balla con una mirada de determinación en su rostro mientras levantaba un puño.

 

Ella enfocó su poder y dejó que el tatuaje apareciera. “No dejaré que ninguna de esas personas se te acerque. ¡Recuerda, estoy de TU lado!”

 

El antiguo prometido de Akane no pudo evitar mostrar una ligera sonrisa. El todavía no podía creer que ésta chica lo respaldaba. Ella mostraba una clase de devoción que él no conocía. A diferencia de los engaños de Shampoo, el abuso de Akane o la posesividad de Ukyo, Balla mostraba lealtad sincera y era honesta de cómo se sentía acerca de él. Ella nunca pedía nada y le daba espacio cuando lo necesitaba. ¿Por qué no recompensarla al invitarla a salir? No era como si fuese una verdadera cita. Era solo… dos personas saliendo juntas para una noche de diversión, eso era todo. Y había pasado mucho tiempo desde su partida de Nerima, que él había salido a divertirse.

 

Aún cuando sintió que cometía un gran error, esa pequeña parte de él que aún permanecía junto a su antiguo ser pasó al frente cuando no pudo rehusar la propuesta de Balla. “Oh… está bien, Balla. Mañana en la noche, pero solo por un par de horas, ¿de acuerdo?”

 

“¡HUUUURRRRAAAAA! ¡GRACIAS! ¡GRACIAS!” La chica Tattoon inmediatamente abrazó a su amado y mostró su afecto por lo feliz que estaba. “¡Te prometo que esto será divertido! ¡Esta será una noche que no olvidarás!”

 

Ranma simplemente se quedó parado ahí suspirando y puso sus manos en la cintura de Balla. Tengo el presentimiento que no olvidaré la noche de mañana por mucho tiempo.

 

En su propia casa, Lisa se preguntaba cómo se aproximaría a Eric hoy e invitarlo a ir al festival. Doblado sobre una silla estaba el nuevo kimono que ella planeaba usar mañana en la noche.

 

En la casa de su familia, Nodoka también se preguntaba qué usaría para el festival. Ella planeaba ir con su hermana y se preguntaba si Eric estaría ahí.

 

Continuará…

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Notas de Autor.

 (1) ¡No me pregunten dónde ocultó eso!

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