Escrito por
Hung Nguyen
Traducido por
Miguel Angel Dubón Lanza
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Advertencia: ¡¿Por qué me miran a mí?!
: Pensamientos
Capítulo 7. ¡No Voy A Regresar!
Eric sacudió su cabeza mientras esperaba que Balla saliera de la habitación. Mientras se sentaba en el sofá, vestido en un kimono festivo, se preguntaba QUE estaba haciendo.
¡DEBO haber estado loco para haber accedido a esto! El que antes era Ranma Saotome sacudió su cabeza. Primero Ryoga, después Mousse… y ya percibí a Ukyo, Shampoo y a esa… BRUJA Akane, así como a todos los demás ayer en la noche. ¡¿En qué estaba pensando?! ¡Ellos VAN a verme si voy al festival esta noche! Ya fue bastante malo con Lisa esta mañana…
Flashback a esa mañana en la escuela…
“¡Eric! ¡Eric!”
“¿Sí, qué quieres, Lisa?” Preguntó Ranma mientras se daba la vuelta para encararla.
La presidenta de la clase respiró profundo y le dijo, “¿Eric…? Quiero decir… ¿cómo has estado desde… ese loco con las armas?”
Ranma hizo un ademán y dijo despreocupadamente. “Estoy bien. El no era alguien a quien no sabía cómo manejar antes. Por lo que escuché, o va a pasar mucho tiempo en Japón o no permanecerá en el país por más tiempo.”
Lisa asintió en acuerdo. Era o la cárcel o la deportación para Mousse. “Bueno, yo sabía que no la tendría fácil después de lo que sucedió ayer. Portar armas y dispararle a una multitud definitivamente es contra la ley.”
El artista marcial se encogió de hombros. “También el intento de asesinato. ¿Y qué? No es como si no hubiese estado antes en ESA situación.”
“Eh, sí… claro.” Lisa tenía una pequeña gota atrás de su cabeza, luego hizo acopio de coraje. “En todo caso, Eric… hay algo que quería preguntarte.” Ella comenzó a girar sus dedos índices distraídamente.
“¿Sí, qué? Que sea rápido. No quiero llegar tarde a mi siguiente clase.” No es que me importe, pero no tengo ganas de cargar cubetas.
“Bueno… quiero decir, tú… sabes que hoy en la noche habrá un festival anual en la ciudad y…”
“¿Y qué?”
“Y bien… yo me… preguntaba… si… tú sabes, eh… lo que quiero decir…”
En ese momento, una energética rubia llegó y abrazó a Eric en su animada forma de siempre. “¡Hola, Eric!”
“¡Arrgh! ¡¿Cuántas veces te he dicho que no hagas eso?!” Eric gruñó mientras intentaba zafarse de ella.
Balla amablemente lo soltó y le sonrió. “Estoy tan emocionada por el festival de hoy en la noche y quería saber cuándo vamos a ir.”
Eso hizo que el corazón de Lisa se le atorara en la garganta cuando escuchó esto. “¿Tú… quieres decir… que ella ya te pidió…?” Ella se esforzaba para no derramar lágrimas de sus ojos.
Eric agitó sus manos frenéticamente y negó., “¡Oye! ¡No malentiendas las cosas! ¡No es como si vamos a tener una cita ni nada! Es solo que este es su primer festival aquí y…”
Lisa sin embargo, había visto y escuchado suficiente mientras se daba la vuelta y comenzaba a alejarse. “Yo… entiendo… Espero que los dos se diviertan esta noche…”
Balla vio la tristeza en el corazón de Lisa, y aunque Lisa era su rival por el afecto de Eric, Balla aún quería ser su amiga. Entonces ella llamó a la chica del arco. “¡Lisa! ¿Por qué no vienes con nosotros? ¡Será divertido!”
“¿Eh?” Lisa giró hacia ellos sorprendida.
“¡A Eric y a mí no nos importaría! ¡Haremos un trío!”
Eric hizo una mueca por la elección de palabras de Balla mientras intentaba protestar, pero fue un poco lento al hacer funcionar su boca.
“¿Lo dicen en serio? ¿No les importaría?” Preguntó Lisa.
“¡No hay problema! Nos encantaría tenerte con nosotros. ¿No es verdad, Eric?”
“Bueno, yo… no… quiero decir que no me importaría… es decir, yo… eh…”
“¡Entonces está arreglado! Te recogeremos a las siete, ¿de acuerdo?”
“Eh… seguro, está bien.” Contestó Lisa mientras se dirigía a su siguiente clase. Aunque significaba compartir a Eric con la Chica Tattoon, al menos era mejor que no ir en absoluto.
De vuelta en el corredor, Eric solo podía quedarse parado incrédulo mientras sentía una peligrosa sensación de deja vu.
Fin del Flashback…
¡¿Acaso no pasé antes por ese tipo de situación?! ¡Ahora estoy atorado con DOS chicas en lugar de una! ¡¿Por qué siquiera estuve de acuerdo con esto?!
Fue en ese momento que Balla salió de la habitación que Eric obtuvo su respuesta.
La Gran Sacerdotisa Tattoon lucía radiante en su kimono verde esmeralda con mangas acampanadas. El atuendo no era tan revelador como su vestimenta tribal, pero aún así favorecía su figura y enfatizaba su belleza. Su cabello estaba arreglado en su estilo de moño con las patillas trenzadas, pero ahora estaba usando un broche de pelo decorativo en forma de mariposa. Su esbelta cintura estaba sujetada con su cinto rojo y tenía un par de sandalias en sus pequeños pies. En su mano había un abanico plegable para usar en el fresco calor de la noche.
“¿Bien, Eric? ¿Qué te parece?” Ella hizo un pequeño giro para mostrar todo el conjunto.
Eric se encontró a sí mismo sin palabras por mucho tiempo antes de finalmente responder. “Balla… ¡te ves… genial!”
“¿Realmente lo crees?” Preguntó Balla ansiosamente.
El artista marcial solo pudo levantarse y encogerse de hombros mientras asentía. Cuando la chica le sonrió, Ranma sintió una extraña sensación en su pecho y un pensamiento cruzó por su mente. Cielos… ella es aún más bonita que Ukyo, Shampoo y Akane juntas… Luego parpadeó confundido y se reprendió mentalmente. ¡¿EN QUE ESTOY PENSANDO?! ¡ELLA SOLO ES UNA CHICA, ES TODO! ¡Y ESTO NO ES UNA CITA!
Fue entonces que Balla se colocó a su lado y tomó su brazo. “¡Vámonos ya, Eric! ¡Tenemos que recoger a Lisa!”
“Eh… sí, claro.” Ranma entonces permitió que lo sacara por la puerta del apartamento y bajaron las escaleras.
Lisa caminaba de un lado a otro en la sala de su casa, vestida en su nuevo kimono de color azul oscuro y blanco. Su abuelo reía un poco mientras observaba a su pariente apretar nerviosamente sus manos mientras continuaba haciendo un agujero en el suelo.
“¿Acaso la pequeña Lisa tiene nervios de primera cita?” Preguntó el hombre pícaramente.
“¡¿Oh, quieres dejar eso, abuelo?! ¡Ya tengo bastante de qué preocuparme!”
Su abuelo sonrió, luego se carcajeó. En ese momento, el timbre sonó.
Lisa se tensó en cuanto lo escuchó. Entonces ella respiró profundo, caminó hacia la puerta frontal y la abrió.
Algún tiempo después…
“¡Esto es tan emocionante!” Exclamó Balla mientras captaba cada vista y sonido, mientras ella, Lisa y Eric caminaban por los pasillos de juegos, tiendas y exhibiciones. Ella se colgaba del brazo derecho de Ranma mientras Lisa sujetaba el izquierdo. Colocado entre las dos chicas, Ranma obviamente estaba incómodo y le lanzaba miradas de enojo a aquellos que los miraban. Muchos de los espectadores varones estaban celosos de que un tipo fuese tan afortunado de salir con dos chicas al mismo tiempo.
“¡Ooh! ¿Qué es eso, Eric?” Preguntó Balla cuando apuntó a una caseta.
Eric volteó y la vista le trajo algunas memorias agridulces. Era el juego tradicional de pesca en que uno tenía que sacar un pez dorado con un aro de papel. El recordó el tiempo en que tuvo que aprender la Técnica de las Castañas Calientes. El terminó atrapando pirañas con solo las manos ya que esa vieja bruja usó el punto de presión de la Lengua de Gato en él. El no podía acercarse a nada caliente hasta que obtuvo esa Píldora Fénix. Y eso había sido un gran problema cuando tenía su maldición. Aunque estaba agradecido con esa vieja momia por enseñarle esa técnica, él todavía mantenía sentimientos de enfado hacia ella por lo que ella y su tataranieta lo hicieron pasar. Y cuando las encontrara de nuevo (lo cual sería inevitable)… no respondería por sus hechos.
Balla vio que Eric otra vez se ponía de mal humor y estaba determinada a hacer que se relajara. Se suponía que este era un tiempo para olvidar los problemas de uno y pasarla bien. Ella comenzó a jalar su brazo para llevarlo hacia el juego de pesca. “¡Ven, Eric! ¡Vamos a ver!”
El artista marcial suspiró mientras se dejaba llevar hacia la caseta. Mientras se acercaban, vieron a una pequeñita haciendo su mejor esfuerzo para atrapar uno de los peces dorados. Ella dejó salir un ‘aaahhhh’ cuando otro de los peces rompió el aro y caía de nuevo en el tanque.
“Casi lo atrapas esa vez.” Dijo el administrador de la caseta. “¿Quieres intentarlo de nuevo?”
La pequeñita sacudió su cabeza tristemente mientras respondía. “No puedo. ¡Se me acabó el dinero! ¡Y realmente quería uno!” Las lágrimas comenzaron a formarse en sus ojos mientras Ranma y sus dos acompañantes se paraban tras ella.
“¿Qué se supone que debes hacer en este juego?” Preguntó Balla.
“Debes usar ese aro de papel para atrapar a los peces dorados.” Explicó Lisa. “Aunque buena suerte. Esas cosas no soportarían ni siquiera hojas de te.”
Cuando la niña empezó a llorar, Ranma sintió una pequeña parte de su antiguo yo salir a la superficie. También sintió una sensación de deja vu cuando recordó aquel momento en que le ayudó a otra niña en la misma situación. ¡El no QUERIA involucrarse, en especial con mujeres, sin importar qué edad tuviesen! ¡Ellas no eran nada más que problemas! No obstante… cuando vio las lágrimas rodar por la mejilla de la niña…
¿Por qué a mí?
Sin decir una palabra, se agachó y firmemente hizo a un lado a la niña. Luego tomó un aro de papel y una pequeña pecera.
“¿Eric?” Dijo Balla tentativamente cuando vio la mirada en los ojos de su amado. Lisa también lo vio y notó la determinación en sus ojos, aunque el resto de su cara permanecía como de piedra.
Entonces sucedió.
Ante los sorprendidos ojos del administrador de la caseta y la pequeñita, sin mencionar Balla y Lisa, el brazo derecho de Ranma empezó a verse como un manchón sobre el tanque de agua. En unos instantes, los peces dorados fueron sacados rápidamente y colocados en peceras con agua, cuando Ranma usó su Técnica de la Castañas para sacarlos antes que pudiesen atravesar el papel. Continuamente cambiaba las peceras mientras sacaba los peces. En diez segundos, tenía más de una docena de peceras a su lado, con tres o cuatro peces nadando en cada una de ellas. En veinte segundos, el tanque estaba vacío cuando el último pez fue atrapado y depositado.
“¡WOW! ¡ESO FUE GRANDIOSO!” Exclamó jovialmente la niña cuando vio todos esos peces.
La quijada del administrador de la caseta cayó mientras Eric se levantó y se dirigió a él.
“Bien, ya que los atrapé a todos, eso significa que son libres, ¿cierto?”
El hombre solo pudo asentir sin decir palabra mientras todavía permanecía en un estado de shock. ¡Lo habían dejado en la quiebra en medio minuto!
Afortunadamente, Ranma no tenía intención de quedarse con los peces mientras veía a la niña. “¿Y… qué estás esperando? Escoge una pecera.” Dijo gruñonamente.
“¿Yo?” Dijo la niña mientras se apuntaba a sí misma.
“¿Y bien?” Dijo Ranma con más fuerza.
La niña vio hacia abajo y eligió un contenedor que estaba cerca del centro del grupo. Contenía tres peces que eran de colores diferentes. El malhumorado artista marcial asintió mientras lo levantaba y se lo entregaba al administrador de la caseta. “Envuélvalo para ella y puede echar el resto de vuelta al tanque.”
Sin otra palabra, Ranma se dio la vuelta y comenzó a alejarse. Lisa y Balla quedaron en shock por otro minuto antes que volvieran en sí y lo siguieran.
“¡Eric! ¡Espera!”
La niña era toda sonrisa cuando se le entregó una pequeña bolsa plástica con agua con los tres peces. Ella levantó su regalo y luego se despidió del hombre amable.
“¡GRACIAS, SEÑOR! ¡ES USTED MUY AMABLE!”
“¡NO SE DE DONDE SACARON ESA IDEA! ¡YO NO SOY UN TIPO AMABLE!” Negó Eric cuando había sido molestado por Balla y Lisa durante los últimos cinco minutos.
“¡Te conozco mejor! Fue realmente dulce de tu parte haber ayudado a esa niñita.” Dijo Balla mientras se acurrucaba más cerca de él. “¡Eres muy sentimental!”
“Eric, realmente me sorprendiste allá atrás.” Añadió Lisa. “¿Cómo hiciste eso?”
“Es sólo un pequeño truco que aprendí en Tokio.” Ranma dijo con indiferencia. “No es gran cosa.” Luego le lanzó a Balla una ligera mirada de enojo. “Y no lo hice porque sentí lástima por la niña. Ella habría comenzado a llorar a gritos y me hubiese vuelto loco con todo ese llanto. Eso hubiera sido realmente molesto.”
Balla sonrió mientras sacudía su cabeza. Ella no lo creyó ni por un segundo. Ella siempre había sabido que muy en lo profundo, Eric realmente era una buena persona y lenta, pero seguramente, ella veía más de su lado tierno.
Un rato después…
¡THUNK!
La multitud que se había reunido alrededor de la caseta aplaudieron después que Ranma había acertado su quincuagésimo blanco y derribaba el blanco.
“¡Realmente tienes buena puntería!” Comentó Lisa mientras Ranma llevaba su brazo hacia atrás y lanzó la pelota con un lanzamiento que habría hecho que Nolan Ryan se pusiese verde de la envidia. “¿Alguna vez pensaste en hacer la prueba con el equipo de béisbol?”
Ranma no dijo nada mientras lanzaba otras tres pelotas hacia el blanco con tal fuerza que dejaron impresiones profundas en la superficie.
“¡Wow!” Balla aplaudió sus manos con regocijo mientras veía la pila de premios que Ranma había acumulado. Hasta ahora, había ganado más de una docena de juegos de habilidad, que incluían tiro, lanzamiento, balance y fuerza. Este festival en particular tenía algunos juegos Americanos de carnaval importados. El había sorprendido a las personas en el clásico reto Pruebe-Su-Fuerza. Cuando el administrador de la caseta le ofreció el martillo de madera, se requirió todo el control de Eric para no romper el instrumento sobre la cabeza del hombre. El lo tiró a un lado y luego estrelló un puño en la tabla de madera. El pequeño peso de plomo salió disparado por el cable hacia arriba y casi arranca la campana del poste.
¡CLANG!
Balla comenzó a preguntarse qué iban a hacer con todos los animales de peluche y las baratijas que Eric había ganado. Era cierto que eran lindos, pero iban a ocupar demasiado espacio en su pequeño apartamento. Muchos de los niños que estaban en la multitud veían los juguetes con ansiedad.
Afortunadamente, Ranma no tenía ninguna intención de conservarlos. Luego de derribar el último blanco en el juego de pelota, se le entregó un lindo cerdito de peluche. El frunció el entrecejo al ver el premio ya que le recordó a cierto artista marcial quien actualmente estaba en tracción. El vio hacia abajo y vio a una niñita mirándolo con ojos de perrito. Sin una palabra, colocó bruscamente el juguete en sus brazos y se alejó caminando.
“¡Eric! ¿Qué hay de tus premios?” Le preguntó Balla.
“¡No los quiero! ¡Haz lo que quieras con ellos! ¡Dáselos a esos chicos, para lo que me importa!”
Balla vio hacia abajo y decidió tomar solo un souvenir. Ella eligió un delfín de peluche y luego fue tras él. “¡Espera!”
Lisa también decidió tomar sólo un souvenir. Ella eligió un lindo brazalete. Antes de unirse a sus amigos, ella se dirigió a los niños y dijo, “¡Pueden quedarse con el resto!”
Los niños tomaron sus tesoros con regocijo y una vez que cada uno tenía al menos un juguete, se despidieron del que los había ganado.
“Fue realmente amable de tu parte darle tus premios a esos niños.” Comentó Lisa.
“Ah, no es como si los quería de todos modos.” Respondió Ranma con indiferencia. “Además, ¿qué hubiese hecho con un montón de estúpidos juguetes?”
“¡Oh, vamos, Eric! ¡Anímate! Estoy de acuerdo con Lisa. Eso fue muy dulce de tu parte.” Ella acarició con la nariz su delfín y luego se acercó más a su amado. No queriendo ser superada, su rival también se acercó.
Esto por supuesto, hizo que Ranma se sintiese extremadamente incómodo, pero a diferencia de las veces que pasó en Nerima, él descubrió que esto no era tan malo como lo fue entonces. En Nerima, Shampoo y Ukyo lo apretarían como un malvavisco en un cascanueces mientras Akane lo golpearía en la cabeza, acusándolo de ser un pervertido. Balla y Lisa estaban siendo civiles una con otra, al menos en público. Hasta ahora, no habían ocurrido peleas y no había nadie tras su cabeza. Para cualquiera que observaba, él era sólo un tipo ordinario disfrutando una noche de festival con dos amigas.
Tal vez… sólo tal vez, él podía pasarla bien… al menos por ésta noche.
Mientras tanto, en otra área del festival…
“¡DENME OTRA!”
Tanto Nabiki y Kasumi observaban mientras su hermana menor furiosamente intentaba sacar el pez y fallaba cada vez. Ella ya había usado treinta aros y al paso que iba, se quedaría sin dinero en menos de un minuto. Ella ni siquiera lo hacía bien. Con cada fallo, ella golpearía el agua con mucha fuerza, rompiendo los aros y asustando a los peces.
“Ríndete, Akane. Eres muy torpe.” Dijo Nabiki. “Nunca los atraparas así. La única persona que pudo atraparlos fue Ranma.”
“¡No digas ese nombre!” Dijo Akane muy enojada cuando los peces una vez más huían cuando su aro golpeaba el agua. “¡PUEDO HACER ESTO! ¡NO NECESITO SU AYUDA! ¡PUEDO HACER ESTO MEJOR QUE EL!”
En éste punto, muchas personas se reunían alrededor de la caseta después de escuchar los repetidos gritos de Akane y empezaron a observar.
Kasumi sólo podía suspirar y sacudir su cabeza mientras observaba a su hermana menor frustrarse más a cada minuto, aparte de llamar la atención a sí misma con sus rabietas. Ella sabía que las cosas se habían vuelto difíciles para ella desde que Ranma abandonó el hogar Tendo. Los chicos en la escuela la habían hecho pasar un mal rato cada mañana con su rutina de luchar-por-el-derecho-de-salir-con-ella y Kuno se volvía aún más irritante. Ella siempre llegaría a casa gritándole a los cielos y maldecía el día en que conoció a Ranma, y lo culpaba de todos sus infortunios pasados, presentes y futuros. ¡Todo era su culpa, siempre lo era!
Fue en ese momento en que Kasumi recordó la última vez que vio a Ranma…
Flashback…
Ranma: ¡Ya tuve suficiente! ¡Ya tuve suficiente con que la gente siempre me culpe por cosas que salen mal! ¡Nadie jamás me escuchó! Yo no pedí este compromiso. ¡LAS CHICAS NO SON MAS QUE PROBLEMAS! ¡RENUNCIO! ¿ME ESCUCHARON? ¡RENUNCIO!
Fin del Flashback…
Kasumi nunca había visto a Ranma tan enfadado. Oh, él se enfurecería de vez en cuando (ni por cerca de todas las veces que Akane, por supuesto), pero él siempre se calmaría después de un tiempo y luego olvidaría lo que lo haya hecho enfadarse en primer lugar. Ella no podía imaginar qué fue lo que lo hizo enojarse tanto que lo hizo marcharse. Después de todas las cosas que había soportado desde que llegó al hogar Tendo, ¿qué pudo haberlo llevado a abandonar su vida en Nerima?
Aunque Kasumi era una de las personas mejor intencionadas en el mundo, ella no era perfecta. Ella tenía sus fallas, y había dos que indirectamente hicieron que Ranma abandonara a los Tendo y a su padre. Su primera falla era su… tendencia a ver solamente las cosas buenas de la gente e ignorar todas las cosas malas. Segundo, ella era demasiado optimista. Una cosa era mantener las esperanzas de uno, pero otra cosa era aceptar la realidad cuando era innegable.
No obstante, la Señorita Destino (Kismet para sus amigos), volvería a jugar una mano cuando Kasumi distraídamente miró hacia un lado y vio a alguien que parecía familiar.
El era un tipo de aspecto malhumorado con cabello negro que estaba cortado corto. El usaba un kimono de festival, pero no parecía estar pasándola bien. Estaba ligeramente agachado y con una mirada de enojo mientras dos chicas atractivas caminaban a su lado, cada una sujetando uno de sus brazos. Kasumi entonces notó que tenía alguna clase de cicatriz en forma de cruz en su frente. Sin embargo, cuando él giró su cabeza en respuesta a la voz de Akane, sus ojos se ensancharon cuando vio su rostro completo.
“Mira por allá, Eric.” Balla apuntó hacia otra caseta. “Hay otro de esos juegos de pesca.”
“Gran cosa.” Dijo Eric gruñonamente.
“Wow. Parece haber una multitud reunida por allá.” Comentó Lisa. “Escuchen. Parece que a la persona que está jugando no le va muy bien.”
“Bueno, no es exactamente fácil. Je. Recuerdo a una persona que era tan torpe que…”
“¡DENME OTRA!”
La sangre de Ranma se enfrió cuando escuchó esa voz. Lenta, pero seguramente, dio la vuelta y vio… ¿a Kasumi?
Por un breve momento que pareció durar una eternidad, sus ojos se encontraron. Luego… Eric sujetó las manos de ambas chicas y corrió… ¡rápido!
“¡Eric! ¡¿A dónde vas?!” Gritó Lisa cuando eran llevadas lejos del área a gran velocidad.
¡Ranma ni contestó ni miró atrás ya que quería asegurarse que estaban lo más lejos posible de ESAS personas!
“¡Se los digo! ¡Vi a Ranma!”
“¿Dónde?” Preguntó ansiosamente Nabiki mientras ella, Akane y Kasumi corría en medio de las multitudes en busca del antiguo prometido de Akane.
“¡A quién le importa!” Dijo Akane con absoluto desprecio. “¡No necesitamos a ese idiota!”
Kasumi buscó con la mirada mientras intentaba distinguir el rostro de Ranma de la multitud, pero el área estaba llena de gente y luces brillantes, lo cual hacía fácil para una persona confundirse con el ambiente de fondo. Ella y sus hermanas se detuvieron por un momento, luego la hija mayor Tendo decidió que deberían separarse. Inmediatamente Akane se rehusó a participar en la búsqueda, pero su voto fue vetado cuando Nabiki la tomó por el brazo y la llevó en una dirección. Al principio, ella protestó, pero cuando su hermana mayor le susurró algo al oído, Akane pronto siguió a Nabiki, aunque de muy mala gana. Kasumi asintió mientras iba en la dirección opuesta.
“¿Eric, qué sucede?” Preguntó Lisa cuando ella, Balla y Ranma se ocultaban tras una caseta. Ella nunca lo había visto huir de nadie, pero corrió como un potro salvaje cuando vio a esas chicas que estaban en aquella caseta del juego de pesca. ¿Qué ocurría?
Eric frunció el entrecejo mientras echaba un vistazo alrededor de la esquina y observó a las hermanas Tendo separarse para buscarlo. No era como si no pudiese vencer a las tres chicas; con Akane no tendría ningún problema con golpearla y le debía mucho a Nabiki por todo el chantaje y las operaciones de fotos. En cuanto a Kasumi, bueno, él realmente no tenía nada en contra de ella, pero si ella y sus hermanas estaban aquí, eso significaba que su padre y Genma estaban cerca. Y eso sólo podía llevar a problemas.
¡DEMONIOS! ¡SABIA QUE NO DEBI HABER VENIDO AQUÍ!
“¿Eric?” Balla preguntó con algo de preocupación en su voz. Ella vio la mirada en su rostro y la ligera aura de batalla que comenzaba a emerger. Ella esperaba que esto no explotara en otro baño de sangre. Ryoga no saldría del hospital en al menos seis meses y Mousse iba a prisión o de vuelta a China en vergüenza.
“Están aquí.” Gruñó el malhumorado artista marcial.
“¿Quiénes están aquí?” Preguntó Lisa cuando vio alrededor de la esquina. Todo lo que podía ver eran masas de gente. A la distancia, vio una joven correr en una dirección, y dos chicas más jóvenes dirigirse a otra.
Fue entonces que Balla se dio cuenta a quién se refería Eric. “Son… ellas, ¿verdad? ¿Las Tendo?”
Ranma asintió ligeramente mientras observaba a Kasumi y a sus hermanas desaparecer en las multitudes. Se dio la vuelta y suspiró larga y tristemente. “Debí haber sabido que se presentarían tarde o temprano. ¡Diablos! ¡Supongo que fue demasiado pedir por solo una maldita noche sin tener que preocuparme por ésta basura!”
“¿Qué debemos hacer?” Preguntó Balla.
“¿De qué hablan ustedes dos? ¿Quiénes son éstas personas Tendo?” Inquirió Lisa.
“¡Son gente mala!” Respondió Balla. “¡Son tan malas como esa persona Mousse!”
“¡¿Te refieres a ese loco con las armas?!” La chica del arco aún temblaba al pensar de lo cerca que él estuvo a punto de abatir a espectadores inocentes, sólo para matar a Ranma.
“¡Los enemigos de mi esposo también son mis enemigos!”
Ranma alzó una mano. “Bueno, la mayoría de ellos son personas que no deseo volver a ver de nuevo, pero hay un par de ellos que no son TAN malos. Una de esas personas está aquí esta noche, y creo que ya es hora que arregle algunas cosas.” El empezó a considerar sus opciones, luego le preguntó a la chica Tattoon, “Balla… ¿crees que puedas usar esos poderes tuyos para mantener a Akane y Nabiki lejos de la caseta que está por allá? Necesito tener una charla privada con Kasumi.” El apuntó hacia una tienda que servía ramen y té.
La Gran Sacerdotisa consideró a su amado por un momento y luego asintió. “¿Cuáles son Akane y Nabiki?”
Ranma llevó su mirada hacia la multitud, y luego las señaló. “Esas dos chicas de allá. ¿Puedes alejarlas de aquella caseta?”
“No hay problema.” Ella alzó una mano y dejó que el tatuaje místico apareciera. Luego sujetó a Lisa por el brazo. “¡Vamos, Lisa!”
“¡Espera, Balla!” La chica del arco exclamó cuando se vio arrastrada por sorpresa.
Mientras sus dos acompañantes iban a alejar a Akane y a su hermana, el antiguo Saotome tomó asiento en la caseta y ordenó un poco de ramen con una taza de té. Mientras comía en silencio, comenzó a extender sus sentidos Tattoon a todas partes. La marca en su frente brillaba ligeramente mientras tocaba mentalmente las auras de todos los presentes. Mentalmente fue apartando cada una de las mentes que tocaba y estaba sorprendido de lo aguda que se había vuelto su conciencia al ambiente. Toda esa enseñanza de cómo usar sus poderes Tattoon estaba dando resultados. Cuando hizo contacto con la esencia de Kasumi, comenzó a emitir una clase de energía que obligó a la hija mayor de Soun Tendo de girar su cabeza y darle la necesidad de caminar en su dirección.
Kasumi no sabía por qué de pronto sintió la necesidad de regresar al lugar donde ella y sus hermanas se habían separado. En pocos minutos, ella regresó al lugar donde había empezado. Entonces ella vio alrededor y vio a Ranma, sentado en una caseta donde vendían tallarines y bebía té. Ella buscó a sus hermanas, pero no vio señal de ellas. Sin que ella supiera, Balla deliberadamente alejaba del área a Akane y Nabiki con unas cuantas ilusiones simples, haciéndole creer a las chicas que estaban en otra parte. Al plantar imágenes en sus mentes, las dos chicas Tendo creían que habían visto a Ranma y se alejaban todavía más del área.
De vuelta cerca de la caseta de tallarines, Kasumi decidió que no podía ir a buscar a sus hermanas. Esta sería su primera y única oportunidad de hablar con Ranma y tal vez convencerlo de regresar a Nerima. El honor de su familia estaba en juego y ella sabía que Ranma y Akane estaban hechos el uno para el otro… ¿verdad?
Ella reunió su valor y empezó a caminar hacia él. Cuando se le acercó, él estaba terminando la sopa de su tazón. Justo cuando ella iba a hablar, Ranma bajó el tazón, se limpió la boca con una servilleta y habló sin dar vuelta.
“Me preguntaba cuándo llegarías… Kasumi.”
La hija mayor Tendo se tensó cuando escuchó el fuerte tono de su voz. Ese era Ranma sin duda, pero parecía tan… hosco y malhumorado, mucho más de lo que ella recordaba.
“¿Y bien? ¿Vas a sentarte?” Indicó hacia un asiento vacío.
La hija de Soun Tendo respiró hondo antes de asentir y sentarse. Luego ella usó su mejor sonrisa amigable y dijo, “Es bueno verte de nuevo, Ranma. Yo…”
“Ahórratelo.” Eric dijo, interrumpiéndola. “No estoy interesado en lo que tú o alguien más de Tokio tengan que decir. Pero vas a escuchar cada palabra de lo que yo tengo que decir. Te lo diré ahora mismo… yo NO voy a regresar… ¡JAMAS! Si esa es la razón por la que tú y los demás vinieron; para intentar convencerme de regresar, entonces perdieron su tiempo. En todo caso, renuncié al apellido Saotome, así que ya no importa ahora.”
“¿Qué?”
“El nombre es Eric Kobayashi. ¿Entendiste?”
“Pero, Ranma…”
“NO… me llames Ranma. ¿Entendido?”
“Pero…”
El artista marcial de la cicatriz en forma de x le gruñó peligrosamente y muy bajo a Kasumi, lo cual sorprendió a la hija mayor Tendo. Ranma nunca antes había considerado siquiera levantarle la voz antes, y ella no estaba acostumbrada a que la gente estuviese molesta con ella. Sin embargo, ella sabía que comenzaba a andar por terreno peligroso y decidió darle gusto… por ahora.
Unos minutos antes, muy cerca…
“Ha pasado mucho tiempo desde que hemos estado juntas, Nodoka.”
“Sí.” Nodoka estuvo de acuerdo mientras ella y su hermana Atsuko caminaban juntas. Ambas estaban vestidas en kimonos festivos. Las dos eran muy similares en apariencia, pero la hermana de Nodoka tenía cabello que caía bajo sus hombros y era más alta por un par de pulgadas. Sus ojos eran verdes en lugar de azul grisáceos y su cara era más angular.
“Por cierto, hermana. ¿Has sabido de tu hijo y… esposo últimamente?” Los ojos de la hermana mayor Kobayashi se entrecerraron un poco cuando pensó en la sabandija con la que Nodoka se había casado. Como todos los miembros de su familia, ellos desaprobaban a Genma Saotome, pero Nodoka parecía estar ciega ante los defectos del hombre.
¿Qué clase de hombre deja a su esposa y se lleva a su único hijo en un viaje de entrenamiento sin tan siquiera una sola visita o llamada telefónica por más de una década? Nodoka había mantenido diciendo que ella había recibido cartas regularmente, diciendo que su hijo estaba bien, pero Atsuko tenía sus dudas. Después de todo, Genma no tenía un solo yen a su nombre cuando él y la hermana de ella se casaron y Atsuko había sospechado que él sólo se casó con Nodoka porque ella pertenecía a una familia rica y prominente. No obstante, su padre renegó de Nodoka y tanto ella como su esposo no recibieron nada. Aunque el patriarca Kobayashi se rehusaba a ver a su segunda hija, Atsuko había mantenido una relación constante con su hermana e incluso había abierto un depósito de confianza secreto para ella, el cual ascendía a una enorme fortuna. Genma no sabía nada de eso, lo cual había sido la intención de la hermana de Nodoka.
“A Genma y Ranma les está yendo bien.” Dijo Nodoka mientras se acercaban sin saberlo al lugar donde Eric discutía con Kasumi.
Atsuko sacudió su cabeza. “Eso es lo que siempre dices, ¿pero qué pruebas tienes? ¡No has visto a Genma o Ranma en más de diez años! Probablemente no reconocerías a tu hijo si te lo encontraras ahora mismo.”
“Estoy segura que se ha convertido en un buen muchacho.” Dijo Nodoka con confianza. “Después de todo, Genma prometió convertirlo en un hombre entre hombres. De otro modo, jamás hubiese estado de acuerdo con permitirle llevar a Ranma en ese viaje de entrenamiento.”
La hermana de Nodoka suspiró y sacudió su cabeza. “Hermana, tienes unas nociones muy raras. Por qué te casaste con ese idiota en contra de los deseos de papá y de todos los demás es algo que no entiendo.”
“Tal vez cuando te enamores, entonces comprenderás.”
“¡Hmph! El amor es una cosa, pero estar ciega a ciertas verdades es otra. ¡No has visto a tu familia en más de diez años! ¿Y de qué hablas con que Genma prometió convertir a Ranma en un hombre entre hombres?”
“Bien, quería que mi hijo se convirtiera en un hombre del que cualquier madre estaría orgullosa. Estoy segura que Genma hará un buen trabajo.”
Atsuko tembló al pensar que su sobrino se convirtiera en otro Genma. “¿Y exactamente cuál es TU idea de un hombre entre hombres?”
Cuando Nodoka le explicó a su hermana su idea de un hombre entre hombres, Atsuko empezó a preguntarse si su hermana tenía todos sus remos en el agua. ¿Fisgonear? ¿Robo menor? La mayoría de los rasgos que su hermana consideraba como varoniles no tenían verdadero lugar en el mundo, según los estándares modernos, y algunos cuantos no tenían ningún sentido en absoluto. Ella estaba muy sorprendida cuando le contó del Pacto de Suicidio. Genma sería lo bastante idiota para entregar la vida de su único hijo. ¡¿Pero que Nodoka estuviese de acuerdo con ello?! Con los ideales torcidos de su hermana de lo que ella consideraba como varonil, Atsuko comenzó a rezarle mentalmente a Dios para que su sobrino no terminara pareciéndose en nada a Genma.
Qué poco sabía ella que el Todopoderoso ya había concedido ese deseo.
“Ah, si Ranma resulta ser la mitad de varonil que Eric es, entonces estaré contenta.” Dijo Nodoka con algo de anhelo.
“¿Quién?”
“Es un mesero que sirve en mi cafetería favorita. Su nombre es Eric Kobayashi.”
“¿Kobayashi? ¿Es parte de nuestra familia?”
“No, no lo es. Kobayashi es un apellido muy común. Creo que él me dijo una vez que era parte Americano. ¡Oh, deberías conocerlo! ¡Es un ejemplo perfecto de un hombre entre hombres!”
“¿Oh, de veras?”
“¡Oh, sí! Incluso tiene una novia y…” Fue entonces que notó a cierta persona sentado en una caseta de tallarines cercana. “¡Oh, mira! ¡Ahí está! ¡Y esa debe ser su novia!”
Mientras se acercaban a la caseta, vieron a una chica de cabello largo café claro sentada a la par de Eric. Comenzaron a escucharlos justo después que él le dijo a Kasumi que no lo llamara Ranma, sin saber que era de hecho el hijo de Nodoka.
Kasumi respiró profundo. “Muy bien… Eric. Pero no entiendo. ¿Por qué tú…?”
Ranma vio con ira a la hermana de Akane y Nabiki y dijo con sarcasmo, “¿Por qué? Después de toda la BASURA que me hicieron pasar durante un año y medio, tienes el DESCARO de preguntarme por qué.”
La hija mayor Tendo fue tomada por sorpresa por todo el maldecir y la furia. “Pero…”
“¡Me importa un COMINO lo que tú, tu padre, mi padre o esa BRUJA que llamas hermana quieran decir! ¡Hasta donde me importa, no significa NADA para mí!”
Kasumi estaba sorprendida por escuchar tal profanidad y abierta hostilidad de alguien quien ella creyó era una gentil persona por dentro. Ranma había cambiado. Eso era cierto.
“Realmente no hablarás…”
“¡Oh, sí lo hago! Marca mis palabras… ¡HABLO EN SERIO! No quiero tener NADA que ver con tu familia… o la mía.” El comenzó a tener pensamientos muy malos de Genma antes de continuar. “Hasta donde me importa, cuanto más lejos esté de ellos, mejor estaré. ¡Especialmente no quiero estar cerca de esa MALDITA Akane!”
Ese comentario sorprendió a Kasumi hasta la médula. Ranma había insultado en el pasado a Akane, pero nunca con ésta clase de intensidad. “¡Realmente no hablas en serio! Las cosas todavía pueden funcionar. Akane realmente es una chica muy buena y le preocupa…”
“¡YA BASTA!”
La dureza en su voz hizo que Kasumi pausara mientras él giraba para verla con furia. Sus ojos ardían como carbones calientes mientras respiraba profundo, luego se dirigió a ella en una voz que apenas contenía su ira.
“Kasumi… si tú realmente crees lo que estás diciendo… entonces tú eres una TONTA aún más grande que ese idiota que llamas padre.”
Kasumi se quedó sin aliento por sus palabras y se sintió como si la hubiesen abofeteado.
“¿ESTE es el Eric a quien tanto admiras?” Preguntó Atsuko mientras ella y su hermana estaban cerca de ahí.
“Yo… no sé lo que sucede. Admito que Eric puede ser desconsiderado en ocasiones, pero nunca antes lo he visto así. No sé qué le habrá hecho esa chica, pero lo que haya sido debe haberlo lastimado de verdad. Ella podría no ser su novia.” Contestó Nodoka mientras ella y su hermana continuaban escuchando la conversación.
Ranma no iba a callarse, ni iba a dar muestras que lamentaría tener que lastimar a Kasumi. Le dolía hacer esto, pero si la chica Tendo iba a entender cómo se sentía él, entonces tendría que ser brusco y forzarla a ver la verdad. Ser dichosamente ignorante de las cosas malas sobre las personas tenía sus propias desventajas y causaba que los problemas aumentaran si no eran atendidos.
“¿Dices que va a funcionar? ¿Con qué hay que trabajar, eh? ¡Día tras día, la misma basura una y otra vez! ¿Acaso alguien quiso escucharme cuando tuve algo que decir? ¡NO! ¡Nadie lo hizo! ¿Acaso alguien me dio la oportunidad de explicar cuando algo salía mal? ¡NO! ¡A nadie le importó! ¡A NADIE LE IMPORTO UN COMINO!”
“¡No puedes decir eso! ¡Sí nos importó! Todos lo hicimos y…”
“Patrañas.”
Una vez más, Kasumi quedó sorprendida por el uso casual de maldecir de Ranma. “Pero…”
“¡DIJE… PATRAÑAS!” Ranma golpeó un puño en el mostrador, casi rompiendo la madera. “¡A NADIE le importó cómo me sentía o qué quería! ¡La única cosa que les importaba a todos eran ellos mismos!”
“Pero…”
“¡Sin peros! ¡Así fue como esa estúpida basura de ‘unir las escuelas’ comenzó!” Rabió Ranma. “¡Fue bastante malo que Papá me hizo pasar por ese maldito entrenamiento del Neko-ken! ¡El me LANZO a una fosa de gatos hambrientos sin leer todo el manual, por todos los cielos! ¡Fue aún peor cuando fue demasiado tacaño para comprar boletos de avión y tuve que nadar hasta China! ¡DIABLOS! ¡El ni siquiera se MOLESTO en aprender una palabra de Chino antes de llevarme a Jusenkyo y hacer que obtuviera la maldición! ¿Fue eso suficiente? ¡Oh no! ¡El tenía que añadir una carga más de BASURA! ¡En cuanto regresamos a Japón, él me dice que tengo que casarme con alguien a quien jamás he conocido, solo por una estúpida promesa que él hizo antes que yo naciera! ¡Mejor dicho que hizo cuando estaba BORRACHO!”
“No sé tú, Nodoka, pero todo eso suena como cosas que el idiota de tu esposo haría.” Comentó Atsuko.
Nodoka le lanzó a su hermana una ligera mirada agresiva antes de llevar su atención de vuelta a la conversación.
“¿Y qué hay de la vez cuando llegué a tu casa, eh? ¿Acaso fui recibido con los brazos abiertos? ¡NO, NO LO FUI!”
“No estás siendo justo, Ra… eh, Eric.” Protestó Kasumi. “Nosotras… tampoco esperábamos el compromiso, y… tienes que admitir que no estábamos listas para lo que ocurrió cuando tú y tu padre se presentaron.”
Eric bufó disgustado. “¡Puedes acreditarle eso a la estupidez de tu padre y el mío! ¡Yo ni siquiera quería el MALDITO compromiso, pero NOOOOOOOOOO! ¡Fui arrastrado al mismo en contra de mi voluntad! ¿Y qué pasó después que explicamos todo? ¡Tú y Nabiki solo empujaron a esa bruja Akane hacia mí como si yo fuera bienes dañados! ¿Cómo crees que eso me hizo sentir, eh?” Luego Ranma agregó con su voz goteando con sarcasmo. “¡Oh, esa es realmente una GRAN manera de tratar a un invitado!”
Ese mordaz comentario le afectó en serio a la chica mayor Tendo cuando recordó esa primera reunión. Eric tenía un buen punto. Eso había sido malos modales.
Eric continuó. “¡A mi padre y al tuyo no les importó NADA lo que yo tenía que decir o cómo me sentía sobre todo este asunto! ¡No! ¡Todo lo que les importaba era el maldito dojo, mientras se sentaban en el suelo a jugar shogi y llenar sus estómagos! ¡Ellos no querían trabajar o ayudar! ¡A ellos no les IMPORTABA que yo era lastimado cada día! ¡Ellos sólo decidieron mantener feliz a la pequeña Akane al ponerse de su lado y dejarme a mí soportar su basura y la de todos los demás!”
“¡Eso no es cierto! ¡Ellos solamente cumplían con el honor de familia y…!”
“¡¿Honor?! ¡No me prediques sobre el honor! ¡Tú no sabes nada sobre el honor! ¡Nadie en esa casa sabía sobre el honor! ¡Ni Nabiki, ni esa abusiva bruja Akane, ni TU, y especialmente ni tu padre o el mío! ¡De hecho, nuestros padres eran los más grandes MALDITOS hipócritas cuando se trataba del honor!”
“¡No dejaré que insultes…!”
“¡CALLATE!” Rugió Eric, causando que la hermana de Akane y Nabiki se silenciara. “¡TU NO SABES NADA DEL HONOR! ¡Si tú supieras algo del honor, entonces el acuerdo habría sido invalidado cuando Papá continuaba vendiéndome!”
“¿Eric fue vendido?” Repitió Atsuko.
Nodoka se interesó todavía más en este punto.
Ranma empezó a contar con los dedos de una mano. “¡Fui vendido por un pescado, arroz y pepinillos cuando era un bebé! ¡Papá me comprometió con Ukyo y tomó el yattai de su familia cuando tenía seis años! ¡El me hubiese vendido a esa loca de Kodachi cuando ella ofreció un dojo, efectivo y una barbacoa gratis! ¡De la forma en que yo lo veo, él quiere este compromiso con Akane para que pueda vivir del dojo y mi sudor por el resto de su vida! ¡Yo no era su hijo! ¡Sólo era un pedazo de propiedad al que él podía vender al mejor postor! ¡Sólo Dios sabe cuántas otras veces me usó como una pieza de intercambio sin que yo lo supiera! ¡Y sólo Dios sabe cuántas otras veces más lo habría hecho! ¡A pesar de todos sus crímenes, tu padre TODAVIA quería ese estúpido matrimonio! ¡Yo tendría que haber estado loco para no estar realmente ENFURECIDO!”
En este momento Kasumi estaba sin habla. Ella tampoco podía negar eso.
“Llámame loca, pero cuanto más escucho del padre de Eric, más creo que está describiendo a Genma.”
“¡El no está hablando de Genma!” Negó Nodoka. “¡Genma no es así!”
“¿Oh, en serio?” Atsuko entonces comenzó a contar sus dedos. “Hubo aquella vez luego que ustedes dos se casaron que él intentó vender algunos de los bienes de nuestra familia por una comida gratis. Luego hubo aquellos rumores acerca de cierta persona de quien se dijo que fue visto con cierto pervertido ladrón de pantimedias hace dos décadas. Después comenzamos a escuchar esos presuntos cargos de repetidos robos menores en los últimos cinco años o más con testigos describiendo a tu marido…”
Nodoka le gruñó de nuevo a su hermana mientras volteaba hacia donde Eric aún se dirigía a Kasumi.
“Honor… ¡sí, claro! ¡Para ellos sólo era una excusa! ¡De hecho, eso fue lo que odié MAS de tu familia… y de ti!”
Esto realmente sorprendió a Kasumi hasta la médula. “¿Q-Q-Qué estás diciendo?”
“Estoy diciendo que junto a ser hipócritas… ¡la cosa que más odio sobre tu familia y todos esos otros idiotas era el hecho que no querían enfrentar la REALIDAD! ¡Aún cuando la maldita verdad se les RESTREGABA en sus caras, ellos no querían aceptarla! ¡Ellos VEIAN cuánto abuso recibía de Akane cada día! ¡TÚ viste cuánta basura tuve que soportar! ¿Pero acaso admitiste que había un problema? ¡¿Acaso ALGUIEN vio que no funcionaría?! ¡NO, NO LO VIERON! ¡¿Y sabes por qué?! ¡Es porque cada uno inventaba MALDITAS EXCUSAS! ¡Y la peor excusa de todas era defender a AKANE!”
Para este momento, las palabras de Ranma eran oídas por la gente que pasaba y varias de ellas se detuvieron para escuchar.
“Akane Tendo.” Gruñó Eric. “¡Si hay una persona a la que más odio en este mundo es a esa MALDITA pretenciosa!”
“No hablarás…”
“¡COMO SI NO LO HICIESE!”
Ahora mismo, la furia de Eric era lo bastante ardiente como para derretir el acero y la hija mayor de Soun Tendo se preocupó mucho. ¿Realmente había desaparecido el Ranma que ella una vez conoció?
“Día tras día… ¡tuve que soportar toda esa basura!” Gruñó Eric. “Se suponía que era por honor… ¡por deber! Bueno, ¡al DIABLO con el honor y el deber! ¡Nada en éste mundo me hará regresar con esa CHIQUILLA CONSENTIDA!”
“Pero…”
“¡CALLATE! ¡NO QUIERO ESCUCHARLO! Tu padre y el mío habrán podido creer que llegaríamos a ‘amar’ el uno al otro, ¡pero esas son PATRAÑAS! ¡Nunca HUBO nada entre nosotros! ¡Nunca HABRA nada entre nosotros! ¿Sabes por qué? ¡¿Quieres saber la MALDITA razón del por qué?! ¡Yo te diré porqué! ¡Es porque NADIE, especialmente Akane sabía lo que era el amor! ¡Yo no era el prometido de nadie! ¡Para Akane, yo sólo fui una posesión que le fue ENTREGADA a ella por mi padre, tu padre, tu hermana y TU!”
“¿De qué estás hablando?”
“¡DEMONIOS! ¡¡NO PUEDES SER TAN TORPE!! ¡Akane nunca tuvo que ir a buscar un prometido! ¡El compromiso le DIO uno a ella! ¡Ella no tuvo que HACER nada! Y una vez que lo tuvo, ¿acaso me dio un buen trato? ¡DEMONIOS, NO! ¡NUNCA LO HIZO! ¡Ella sólo asumió que yo le pertenecía! ¡Ella siempre me trataba como BASURA de baja calidad! ¡Ella siempre me golpearía cuando yo hacía algo malo! ¡Ella siempre me golpearía cuando otra chica me veía! ¡Ella siempre me golpearía si yo veía otra chica! ¡DEMONIOS, ella siempre me golpearía por ninguna razón EN ABSOLUTO! ¡Ella NUNCA tuve fe en mí! ¡Ni una pizca de fe! ¡Ella siempre estaría lista para asumir lo peor acerca de mí! ¡Ella saltaría a la conclusión equivocada cada vez!”
“¡Eso no es del todo cierto!” Protestó Kasumi. “Hubieron esas veces cuando intentó ayudarte…”
“¡SOLO PORQUE ELLA CREYO QUE ALGO O ALGUIEN IBA A QUITARLE SU PROPIEDAD… ES DECIR, A MÍ! ¡Cuando se terminaba, ella regresaría a abusar de mí! ¡Si esa es su definición de ‘amor’ entonces ella puede irse al INFIERNO para lo que me importa! Nunca la golpeé debido a mi código de honor, ¡pero no sabes cuántas veces quise ABOFETEARLA!”
Kasumi desesperadamente intentó retomar el control de la situación. “Yo… no entiendo por qué…”
Eric no la dejaría. “¡POR SUPUESTO QUE NO ENTIENDES! ¡La razón por la que no entiendes es que no quisiste enfrentar la verdad! ¡En lugar de darte cuenta del problema e intentar resolverlo, tú sólo inventaste excusas! ¡Y YO ODIO LAS EXCUSAS!”
“Pero…”
“¡SIN PEROS! ¡NO ES NADA MAS QUE LA VERDAD! Cuando Akane me golpeaba, ¿qué era lo que decías?” Ranma imitó su voz. “Por favor, Akane no es tan mala, es sólo una maniática violenta.” Luego él continuó. “Y cuando me enojaba con Akane enfrente de tu padre, ¡¿acaso intentaba averiguar por qué yo estaba enojado?! ¡No! El decía, ¡NO LASTIMES A MI DULCE Y PEQUEÑA HIJA y usaba esa Cabeza de Demonio suya! ¡¿Y qué hay de MI padre?! ¡Es una cuestión de honor, muchacho, así que no te quejes por eso! ¡Y seguía, y seguía, y seguía sin un fin a la vista! ¡Todos veían que había un problema, pero NADIE quería admitir que HABIA un problema! ¡Y fue entonces cuando ellos comenzaron a hacer excusas, especialmente cuando involucraba a Akane!”
“¿Qué estás…?”
“¡Lo que estoy diciendo es que ya que todos continuaban inventando excusas por ella, Akane NUNCA tuvo una razón para cambiar! ¡Tú continuabas diciendo que al final las cosas funcionarían, en lugar de decirle a esa bruja que no está bien golpear a alguien con suficiente fuerza como para romper cráneos, por algo tan trivial como poner apodos! ¡Ese estúpido padre tuyo continuaba defendiéndola, aún cuando era claramente culpa de ELLA! ¡Todos continuaban diciendo ‘oh, está bien, Akane’, o ‘no es gran cosa’! ¡Ya que todos continuaban poniéndose de su lado y asumieron que yo siempre tenía la culpa, Akane NUNCA cambió! ¡Todos continuaban inventando excusas por ella y ella nunca tuvo que soportar la billonésima parte de toda la basura que yo tuve que soportar!”
“¡Pero… no estás siendo justo! Akane realmente es…”
“¡Ahí vas otra vez! ¡Estás inventando una excusa por todas las cosas que ella me hizo! ¿Acaso alguna vez te detuviste a pensar en todas las cosas que tuve que soportar? ¡Tuve que COMER lo que ella cocinaba mientras ella y todos los demás, incluyendo ella, comían mejor! ¡Y todos hacían la excusa de que como yo era su prometido, yo TENIA que comerlo! Y cuando ella me golpeaba, aún cuando yo no tenía nada que ver con ello, ¿acaso alguien decía que no era correcto? ¡NO! ¡Ellos se ponían de SU lado! ¡ELLOS SIEMPRE SE PONIAN DE SU LADO! ¡A veces, incluso completos desconocidos se ponían de su lado! Y cuando algo SALIA mal para Akane, ¿acaso alguna vez alguien intentó siquiera averiguar la razón? ¡NO! ¡Ellos sólo inventaban más excusas, asumiendo que era MI culpa porque yo estaba ahí! ¡NADIE jamás pensó que Akane era la culpable! ¡Akane era la perfecta princesita que no podía hacer nada malo! ¡No había razón para culparla! ¡AHÍ hay otra excusa! ¡Ella no tenía disciplina cuando se trataba de otras cosas! ¡Ella siempre asumía que lo haría bien al primer intento! ¡Y cuando ella fallaba, todos mentirían y dirían que estaba mejorando, cuando en realidad le iba peor! ¡MÁS EXCUSAS! ¿Acaso mejoró en cocinar? ¡NO! ¿Acaso mejoró en coser? ¡NO! ¿Podía siquiera hacer algo tan simple como seguir una receta que tenía enfrente de ella? ¡NO! ¡Ella no podía cocinar, ella no podía hacer los quehaceres o siquiera ayudar con las finanzas! ¡En otras palabras, ella era ABSOLUTAMENTE INUTIL EXCEPTO PARA ROMPER COSAS Y ABUSAR DE MI! ¿Qué tenía que hacer yo? ¡Tenía que salvarla de cada lunático que la secuestraba! ¡Tuve que soportar todo su abuso! ¡Tuve que dejar que Nabiki hiciera dinero usándome para ayudar con las finanzas! ¡YO FUI EL QUE TUVO QUE SUFRIR MIENTRAS AKANE NUNCA TUVO QUE HACER NADA MAS QUE SEGUIR GOLPEANDOME!”
“¡Así se habla, hermano!” Dijo un chico que asistía a la escuela de Ranma y que estaba en la multitud.
“¡Dilo como es!” Otro estuvo de acuerdo mientras lo saludaba. Kasumi intentó decir algo, pero Eric no se lo permitiría. Ella tendría que escuchar todo lo que él tenía que decir.
Ranma estaba en una racha y no había cómo detenerlo. “¡Excusas, excusas, nada más que MALDITAS excusas! Akane nunca fue castigada por nada malo. ¡Nadie le dijo que lo que ella hacía estaba mal, así que siguió haciéndolo! ¡Ella fue dejada sin control y ni una vez alguien le dijo que estaba equivocada! ¡DIABLOS, incluso yo inventé excusas por ella, diciendo que no importaba cada vez que me golpeaba! ¡BIEN, SI IMPORTA! ¡A MI ME IMPORTA Y MUCHO!”
“Pero…”
“¡Y ni una vez ella dijo que lamentaba lo que ella había hecho! ¿Cuándo fue la última vez que ella se disculpó?”
“No estás siendo justo…”
“¡Ni una vez! ¡Ni una MALDITA vez ella dijo… LO SIENTO! ¡Aún cuando resultaba que NO ERA mi culpa, ella nunca dijo que lo sentía, porque todos simplemente inventaban excusas para ella! ¡Ellos decían que estaba bien, que no importaba o que era MI culpa! ¡No importaba cuando yo salía lastimado, mientras mantuvieran a Akane FELIZ!”
Kasumi quedó sin palabras mientras recordaba. Ranma tenía razón al respecto. Akane nunca se había disculpado por sus acciones cuando Ranma no era el culpable. Ella nunca tuvo una razón para decir lo siento, porque todos daban la razón por ella. En otras palabras… ellos inventaban excusas por sus actos de violencia, desconfianza, juicios apresurados y celos.
Fue en ese momento que la hija mayor Tendo se dio cuenta de por qué Ranma abandonó Nerima.
Ranma asintió cuando vio algo de comprensión en su expresión. “Estoy cansado, Kasumi. Estoy cansado de las personas que no quieren hacerse responsables por ellos mismos y solo ponen excusas por sus acciones. Estoy cansado de ser el responsable por cosas que no son mi culpa. ¡NO voy a inventar más excusas, ni voy a SOPORTAR más excusas! Intenté hacer que funcionara. Dios sabe que lo intenté. ¡Pero NO va a funcionar! Me di cuenta que sólo estaba poniendo una excusa, pensando que las cosas mejorarían y permitir que todas esas veces que Akane abusó de mí pasaran como si no fueran nada. ¡Bien, NO hay excusa para soportar toda esa BASURA y no defenderse! ¡NADIE debe soportar esa clase de ESTUPIDEZ!”
“¡Hazle entender a esa bruja, la próxima vez que la veas!” Animó otro chico. Para este momento, había una numerosa multitud alrededor de la tienda de ramen. Incluso algunas chicas en la muchedumbre comenzaban a ponerse del lado de Eric.
Ranma continuó. “¡Al DIABLO con mi padre y todas esas estúpidas excusas sobre el honor de familia! ¡No voy a escuchar más excusas! ¡Ni de mi padre, ni de tu padre, ni de tus hermanas, y ni siquiera de TI! ¡Ya tuve suficiente de excusas y no voy a tolerar más de ellas!”
“¡ASI SE HABLA, ERIC!”
Ranma volteó para ver a Brody y Deiner animándolo también. A pesar que tenía la más baja de las opiniones sobre esos dos, al menos ellos eran comprensivos. Volteó nuevamente hacia Kasumi, quien parecía estar al borde de las lágrimas.
“Dejé de creer en la excusa que las cosas saldrían bien, cuando supe que las cosas no iban a mejorar en absoluto. Dejé de creer en la excusa que Akane cambiaría, aunque sabía que sólo me engañaba. ¡Y DEJE de creer en la excusa que todo era por honor, cuando no hacía nada más que servir a mi padre y al tuyo! Todo lo que ellos querían era mantener a Akane feliz lo suficiente para unir las escuelas y estaban muy felices de echarme toda la culpa a mí, mientras inventaban excusas por las acciones de Akane. Ellos no querían enfrentar el hecho que no iba a funcionar. En lugar de eso, sólo ponían más excusas. Lo hicieron tanto que creo que empezaron a creer esas mentiras. ¡Ellos no querían hacerse responsables! ¡Ellos no querían involucrarse! Ellos sólo ignoraban el problema y hacían MAS excusas.”
“Eric… yo… no sé qué decir. Yo no sabía…”
“¡No me vengas con ESO! Tú no eres TAN ignorante. Tú sabías, Kasumi.” Los ojos de Ranma tomaron una mirada muy dura. “Puedo ver eso. ¡NADIE pudo haber evitado ver todo el dolor y el sufrimiento que ella me causó, especialmente cuando mucho de ello fue hecho justo enfrente de TI! Tú lo supiste todo el tiempo, pero como todos los demás, decidiste ignorar los problemas y poner excusas por no hacer nada al respecto. De tal padre, tal hija. Probablemente creíste en todas esas excusas sobre el honor familiar y que todo saldría bien. ¿Y bien? ¿TENGO RAZON?”
En este punto, de atrás de una tienda de sushi cercana, Lisa y Balla estaban escuchando a cada palabra mientras Eric discutía con la hermana de Akane. La chica del arco empezó a comprender mejor de por qué Eric había estado tan amargado cuando llegó a Hiroshima.
En cuanto a la Sacerdotisa Tattoon, ella redobló su decisión de estar al lado de su amado.
“Yo…”
“¡No quiero escucharlo!” Eric la interrumpió una vez más mientras se ponía de pie. “Ya te lo dije, no quiero escuchar más excusas. ¡Y como dije antes, NUNCA voy a regresar! No te odio por completo, Kasumi. Tú fuiste una de las pocas personas que me mostró algo de amabilidad, y te agradezco por eso. Sin embargo, no me agradan las excusas, ¡ni siquiera de ti! No me importa ese estúpido acuerdo… ¡y NO ME IMPORTA AKANE!”
“Pero…”
“¡NO ME IMPORTA AKANE! ¡NO ME IMPORTA SI OTRO CHICO LA QUIERE! ¡NO ME IMPORTA SI ES SECUESTRADA! ¡NO ME IMPORTA SI ES GOLPEADA! ¡¿LO ENTIENDES?! ¡NO ME IMPORTA SI VIVE! ¡NO ME IMPORTA SI MUERE! ¡¡¡NO ME IMPORTA NI UN COMINO!!!”
Ahora Kasumi estaba sorprendida más allá de cualquier comprensión por la nueva actitud de Ranma. Parecía que cuando abandonó Nerima, la parte que estaba conectada a la familia de ella había sido permanentemente destruida.
Luego Eric se calmó un poco. “Y ahora, voy a darte a ti y a todos los demás una advertencia justa. ¡DEJENME… EN... PAZ! ¡O no seré responsable por lo que suceda después! Sayonara.”
“¡ESPERA!” Kasumi se levantó, pero para cuando se puso en pie, el artista marcial ya había saltado muy alto y se perdió en la multitud.
La chica de cabello castaño se encontró a sí misma parada en medio de una gran multitud sin una señal del antiguo prometido de su hermana. Luego ella empezó a llorar mientras las palabras de Ranma regresaban a ella.
Tú lo supiste todo el tiempo, pero como todos los demás, decidiste ignorar los problemas y poner excusas por no hacer nada al respecto.
No era del todo cierto. Kasumi había intentado que Akane fuese menos violenta e incluso la hizo prometer no atacar por ira… una vez. Desde hacía mucho tiempo Akane había roto su promesa y Kasumi no se la había recordado. En otras palabras, ella simplemente puso la excusa que las cosas funcionarían por sí mismas. Ranma tenía razón. Todo el abuso que él había soportado no podía ser justificado y Kasumi debió haber hecho más para evitarlo.
Era algo bueno que su madre estuviera muerta. Si ella estuviese viva hoy, Kasumi sospechaba que Kimiko Tendo habría muerto de vergüenza al ver en lo que Akane se había convertido. Su hermana había sido dejada con poco control y había sido mimada. Personas como su padre, su hermana Nabiki e incluso extraños como Ryoga siempre llegarían a defenderla. Ranma especialmente sería protectivo y recibiría la mayoría de los golpes. ¿Y qué era lo que Akane hacía en respuesta a tal devoción? Ella lo golpearía. ¿Qué clase de gratitud era esa?
Akane había sido superprotegida y complacida, mientras nunca tuvo que responder por ninguno de los errores que ella cometía, especialmente los actos de abuso que ella le infringió a su prometido.
En ese momento, Kasumi sintió que había fracasado como la madre sustituta por dejar que todo esto sucediese por tanto tiempo. Cuando su madre había muerto, había sido su deber ayudar a su padre a criar a su hermana correctamente. No obstante, cuando se presentaban los problemas, Kasumi había elegido simplemente ser ignorante y razonó que todo estaría bien. Básicamente, en lugar de enfrentar el problema, ella inventó excusas, tal y como su padre y el amigo de él.
Con razón Ranma LA ODIABA en ese aspecto.
Kasumi se arrodilló con su rostro en sus manos, llorando todavía más. Aunque Akane nunca lo dijo, su hermana estaba dispuesta a hacerlo.
“Lo siento tanto…”
Atsuko silbó suavemente después que Ranma desapareció entre la multitud. “Bueno, tienes que admitir, él mencionó varios puntos válidos. Yo ciertamente no habría soportado la mitad de las cosas que él tuvo que tolerar.”
“No sabía que Eric se sentía así. Con razón él nunca quiso hablar de su vida anterior.” Dijo Nodoka.
“¡No bromeas! Yo no hubiese querido hablar de ello, si todo eso me hubiese sucedido a mí. El hecho que Eric no golpeó a esa chica abusiva demuestra que tiene mucha paciencia y control.”
Nodoka asintió mientras le indicaba a su hermana para que la siguiera, dejando a Kasumi llorar.
Creo que empiezo a entenderte, Eric.
“¿Y ya terminaste con ellas?” Preguntó Balla cuando ella y Lisa se encontraron con Ranma, unos minutos después que dejó a Kasumi. La chica Tattoon dejó a Nabiki y Akane en una búsqueda inútil antes de reunirse con su amado.
Eric sacudió su cabeza. “Es posible que haya hecho entender a Kasumi, pero aún están Akane y Nabiki con quienes debo lidiar. Me temo que vamos a tener que irnos a casa.”
“¡Awww! ¿No podemos quedarnos un poco más?” Dijo Balla haciendo un puchero.
“No.” Contestó fríamente Ranma. El sabía que las cosas resultarían en un caos si Akane, el padre de ella o el suyo lo encontraban aquí. El prefería enfrentarlos en sus propios términos. Eso significaba que necesitaba prepararse.
Lisa tuvo el buen sentido de mantenerse en calma.
“¿Podríamos al menos quedarnos para ver los fuegos artificiales?” Suplicó Balla.
Eric permaneció en silencio por mucho tiempo mientras consideraba la petición de la Sacerdotisa Tattoon. Los fuegos artificiales era una de las cosas que ella deseaba ver en este festival. Comenzaba a oscurecer y el espectáculo iba a iniciar en unos cuantos minutos. Finalmente asintió mientras dejaba escapar un suspiro de cansancio. “Nos iremos a casa después de eso, ¿entendido?”
“¡Hurra!” Balla lo abrazó agradecida.
Eric estaba muy pensativo mientras consideraba sus opciones. Si los Tendo habían venido aquí a Hiroshima, entonces eso significaba que de alguna manera Nabiki había logrado rastrearlo. Ella sería la única con los recursos para hacerlo. Por lo tanto, él sólo podía esperar que ella intentara forzarlo a regresar bajo su control. Bien, Ranma podría ser fácil de manipular, pero Eric era una historia diferente. El había estado planeando para esta eventualidad desde hacía algún tiempo, haciendo unas cuantas llamadas telefónicas a ciertas personas en Nerima y requerir la devolución de viejas deudas. Esta vez, la mercenaria hermana de Akane iba a descubrir que sus tácticas de siempre no iban a funcionar con él.
En cuanto al resto, bien, él tenía una buena idea que Nabiki les había vendido la información acerca de su paradero. El tendría que cruzar esos puentes cuando llegara a ellos. Las cosas se iban a volver muy peludas, muy pronto y Eric necesitaba eliminar tantos de esos dolores de cabeza como pudiera.
Fue en ese momento que los cielos se iluminaron repentinamente con colores y patrones brillantes. El aire se llenó de ruidos silbantes y sonidos de explosiones chisporroteantes. Todas las personas llevaron sus miradas hacia arriba para disfrutar el espectáculo. Había muchos ‘oohs’ y ‘ahhs’ entre los espectadores mientras miraban los fuegos pirotécnicos.
Balla y Lisa estaban encantadas por el espectáculo y ver sus rostros felices le hizo pensar a Eric que venir al festival realmente valía la pena. Tentativamente, llevó una mano hacia Balla.
Mientras Nodoka y su hermana disfrutaban el despliegue de fuegos artificiales, ella vio a cierta dirección y vio a Eric parado cerca de ahí con un par de chicas. Ella sonrió cuando vio que una de sus manos sujetaba la de una chica rubia y se le acercaba a ella. La madre de Ranma asumió correctamente que se trataba del interés romántico de Eric. En su mente, Nodoka reconoció esto como la prueba final de la hombría de Eric.
Ah… ¿con que ella es la chica, eh? ¡Es hermosa! ¡Puedo decir que ella es la indicada para él! ¡Tengo que conocerla! ¡Oh, si tan sólo Ranma tuviese la misma clase de buena fortuna que tiene Eric!
Después que Ranma y Balla dejaron a Lisa en su casa y regresaron a su apartamento, Eric no perdió tiempo en poner en acción sus planes contra Nabiki y su familia. El tomó el teléfono y marcó cierto número.
“¿Hola? ¿Policía de Tokio? Escuchen, tengo cierta evidencia concerniente a algunas actividades criminales en el Distrito de Nerima que ustedes no han sido capaces de resolver. Y asimismo también tengo pruebas de sus conexiones con ciertos robos recientes de pantimedias en Hiroshima.” ¡Todos esos robos que han sucedido aquí sólo pueden ser obra de ese viejo maldito! “También tengo cierta evidencia acerca de ciertos individuos que han estado ocultando a un conocido delincuente y actos de estafa, pornografía de menores, intervención telefónica ilegal, extorsión, chantaje y soborno. Tengo varios testigos en Tokio quienes están dispuestos a testificar.” Estoy seguro que todas esas personas a las que Nabiki perjudicó querrán tomar parte en esto. Ranma hizo una pausa mientras hablaba con el oficial al otro lado de la línea. “Si quieren obtener más pruebas, pueden contactarme a este número…”
Continuará…
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