"CUERVO"
Por
Nakokun
![]()
CAPITULO 7
Daisuke estaba acostado en su cama. Se
había asegurado de cerrar bien la ventana y los postigos. Sabía que era
primavera y que algo como la nieve no era posible en ésa época del año. Y sabía
que, si su habitación hubiera estado llena de nieve, él podría no haberse
despertado nunca más.
Así que se quedó quieto cuando abrió los ojos. El frío de su cuerpo le
indicaba que estaba pálido de nuevo, y sabía que sus ojos eran negros, al igual
que su pelo. Lo había visto en el espejo la primera vez. Dark
estaba anestesiado, o algo parecido, porque estaba pero no intervino en todo lo
que pasó después.
Daisuke se sentó en su cama y miró a su
alrededor. De nuevo el paisaje nevado, entre los escasos pinos que sobresalían
de la nieve. No nevaba más, pero la noche sólo era perforada por la luz de la
Luna llena, sobre su cama.
Y Arashi estaba frente a él
Su plumaje era más oscuro que la noche misma: era la nada hecha plumas, y
su rostro casi no se distinguía de la nieve, hasta que abrió los ojos. A Daisuke ya no le importaba que se acercara, y no se movió,
ni siquiera cuando Arashi empezó a caminar hacia él.
-Esta vez me llevaré lo que quiero- dijo el Cuervo, mirando a Daisuke
–Parece que aprecias más la vida de Satoshi-
-Eso ya no importa- la misma voz inexpresiva, como Arahsi.
-¿Tenés idea de lo que va a pasar?- levantó una
mano y empezó a acariciarle la cara, con un dedo.
-Lo supongo. Vos estás detrás mío por algo más que tu sucesión, ¿o me
equivoco?-
-Sos inteligente, me gusta- le abrió la camisa
del pijama y empezó a lamerle un pezón.
Daisuke no se apartó: sentir algo frío
sobre la piel igualmente fría era una sensación extraña. Debería haber empezado
a sentir calor, pero en vez de eso, un frío diferente a cualquier otro empezó a
nacer en él, haciendo que se retorciera. Arashi lo sostenía
de los costados.
-¿Es que sólo me deseabas?- le preguntó el pelirrojo, entre jadeos.
-No. Hay otras cosas que quiero de vos. Pero antes quiero mostrarte cómo se
siente... Algo que no vas a tener en esta vida- Daisuke
lo miró, sabiendo lo que iba a decir
–Hoy dejarás el mundo que concés-
Le clavó las uñas en los costados, y Daisuke
lanzó un grito de sorpresa y dolor. Arashi sabía en
dónde tocarlo.
-¿Alguna vez te preguntaste cómo sería hacerlo con Satoshi?-
le preguntó el Cuervo mientras empezaba a sacarle los pantalones.
-Nunca pensé en él- jadeo
–de ésa manera-
-Pero sabías que tenías doble opción (1)-
-Nunca lo pensé así con él-
Arashi empezó a lamerle los muslos, y Daisuke echó la cabeza hacia atrás.
-¿Y con Dark?-
-Nunca-
-¿Por qué respondiste tan rápido?-
-Porque él y yo- jadeo más profundo
–somos muy
diferentes-
Las manos frías del Cuervo tomaron la camisa del pijama y la llevó hasta
las muñecas de Daisuke, casi sacándoselas. Acercó su
cara a la del pelirrojo y empezó a lamérsela.
-Pero no te estás negando-
-Prefiero hacer esto antes que Satoshi muera
porque yo no hice nada-
Arashi lo reclinó sobre la cama,
tocándole el trasero y tomándole el pelo de la nuca, pera darle un posesivo
beso francés. Y mordió el labio de Daisuke hasta
hacerlo sangrar. El pelirrojo no se resistió.
-Después de esto, Satoshi no deberá temer nada de
mí-
-Lo sé-
Arashi tomó la camiseta de Daisuke, quien todavía la tenía alrededor de sus muñecas.
-Y a mí no me gusta compartir-
Con movimientos rápidos, ató las muñecas del pelirrojo con la camiseta.
Lamentó que la cama no tuviera barrotes, pero el ver la sorpresa en la cara de Daisuke valió la pena. No se esperaba eso.
-¿Qué estás haciendo?-
-Poniendo las condiciones. Tómalo o déjalo- el pelirrojo se quedó quieto
–Buen chico-
Tomó sus piernas y las abrió, instalándose entre ellas. Empezó a lamerle
todo el cuerpo, empezando por el rostro y bajando por el cuello, los hombros,
el pecho, el estómago... y allí se detuvo. Daisuke
temblaba por el frío, que se hacía más evidente por la saliva de Arashi. Volvió a sus pezones, apretándolos con el pico y
lamiéndolos. El cambio de pico a boca se producía en un segundo, como algo
natural, y viceversa.
-¿Te gusta?- le preguntó el Cuervo.
-¿Qué?-
-¿Te gusta ser dominado?-
Daisuke lo miró feo, pero no dijo nada.
-Sabía que serías el uke-
No le prestó atención al pene del pelirrojo en ningún momento, por más que
estuviera erguido bajo la ropa interior. Tomó las caderas de Daisuke y las levantó, haciendo que el otro pudiera sentir
su excitación, a través de las plumas. Plumas que empezaron a desaparecer,
absorbidas por el cuerpo del Cuervo, quien ahora estaba desnudo. Y no había
nada que lo separara de Daisuke, salvo el
calzoncillo, que pronto desapareció.
Tomó su pene y lo dirigió hacia la entrada del pelirrojo. Lo penetró sin
prepararlo, sosteniendo su cadera con una mano, para que no se escapara. Daisuke lanzó un grito de dolor, retorciéndose, pero Arashi no paró. Ni las lágrimas ni las súplicas lo pararon,
hasta que estuvo dentro de él.
Arashi no quería placer: quería
causarle dolor. Apenas terminó de entrar, empezó a moverse, entrando y
saliendo. Agarraba con fuerza las caderas de Daisuke
para no dejarlo escapar, y sonreía al ver las lágrimas, las expresiones de
dolor y los gritos. Cada vez más duro y cada vez más adentro.
Cuando al fin llegó al orgasmo, algo frío se extendió por el interior de Daisuke, golpeándolo en la próstata, haciéndolo llegar al
orgasmo casi enseguida. Arashi se retiró de un tirón,
haciédole dar un último grito de dolor.
Estaba agotado y dolorido. Arashi había sido
cruel con él, y sabía que lo estaba disfrutando. Lamió su sangre y bañó con
saliva su ano, pero no volvió a penetrarlo.
-Ah, eso fue muy placentero... Para mí al menos- dijo el Cuervo, sonriendo
de forma cruel. Daisuke trataba de no escucharlo.
-Monstruo- logró decir, entre jadeos.
-Oh, me halagas. ¿Sabés? No tengo la obligación
de decir siempre la verdad. Y tampoco todo lo que se sabe de mí es cierto. Tu
amigo Satoshi no iba a morir. Yo le di una de mis
plumas antes de aparecer, aunque él no se dio cuenta. Y mis plumas no sólo
cumplen ésa función...
–
Tomó al pelirrojo y lo hizo sentarse pegado a él, pecho contra espalda.
-Oh, pero fue algo muy placentero. Debo decir que hasta ahora no he
encontrado a alguien que hiciera lo que vos. Pero eso no quita que yo tenga que
comer...
– Daisuke sintió que empezaba a toser,
pero tenía las manos atadas y no podía taparse la boca. Arashi
llevó una de sus manos a su boca y se la tapó.
-Oh, y también puedo causar enfermedades. Algunas son tan raras, que no hay
cura-
El pelirrojo empezó a toser con más fuerza. Y sintió que algo andaba muy
mal. Sentía que algo le volvía, pero no del estómago.
-Una muy interesante hace que empieces a toser sangre en abundancia-
Daisuke sintió cómo su boca se llenaba
de un sabor cobrizo, y la llenaba. Intentó escupirla, pero la mano de Arashi no se movió, como si fuera un grillete de hierro.
-Ahora vas a ahogarte en tu propia sangre. Y, después, tomaré a mi sucesor-
El pelirrojo empezó a patalear, tratando de liberarse de las manos del
Cuervo. Pero Arashi no lo soltaba, impasible. Daisuke sintió que empezaba a ahogarse, y se desesperó.
Pataleó, movió la cabeza y trató de golpear al Cuervo, pero nada servía. Y Arashi lo mantuvo así hasta que dejó de moverse.
Cuando retiró la mano, un chorro de sangre salió de la boca del pelirrojo.
Colocó el cuerpo sobre la cama y empezó a desatarlo. Sin apuro. Y cuando estuvo
libre, le tocó la frente con la mano. Más por asegurarse que estuviera muerto
por ahogarse en su propia sangre que por no causarle dolor.
Empezó a picotear y desgarrar. En una hora y media, dejó un esqueleto sólo
unido por los tendones, limpios, como si fueran de porcelana. Se relamió el
pico, y las manos, llenas de sangre. Y entonces lo llamó.
-Dark, es hora que despiertes-
El ladrón despertó, sin entender qué hacía ahí. Cuando vio la escena, quiso
convencerse que estaba soñando.
-No lo es. Esto es lo que queda de tu domador-
-¡¡¡MALDITO HIJO DE PERRA!!!-
-Soy un Cuervo. Y vos vas a ser mi sucesor-
-¡¡¡NO JODAS CON ESO!!!-
Dark trató de golpear a Arashi,
pero olvidó que no tenía cuerpo propio. Ni siquiera sentía el aire rozar sus
plumas, que habían reaparecido antes de empezar a comer.
-¿De qué te quejás? Ahora vas a poder tener un
cuerpo propio-
Dark paró en seco.
-Sólo necesitás una de mis plumas, que
reconstruirá tu cuerpo, haciéndolo de nieve y plumas nuevas, a partir de la
mía. Después podrás devorar mi cuerpo para vengarte, si eso querés.
Y entonces podrás tener un cuerpo independiente de cualquier mandato. Ventaja
que Krad no va a tener. ¿Acaso no te di la señal
cuando ambos gritaron al unísono? Eso fue por mi causa-
Daisuke lo había sospechado, pero Dark no: el mundo de Arashi
estaba dominado por él, y los seres que estaban ahí también. Incluso su
voluntad. Además, ¿de qué servía no tener un cuerpo, y ser menos que un
fantasma? ¿Acaso así podría derrotar a Krad? ¿Y Emiko? ¿Qué pensaría si, además, lo perdía a él?
Dark debió haberse dado cuenta antes, pero no lo hizo.
Por eso aceptó.
Y ningún Niwa, Hikari, Hiwatari, nadie, se enteró.
.-.
.-.
(1) Entiéndase, es bisexual.
Este final es muy parecido al del
cuento
“Cuervo”. Escribí el
final del capítulo anterior y todo este en menos de una hora, por los sucesos
que narré en el capítulo anterior. Les dije que tenía cosas fuertes, así que no
se quejen. Yo les advertí.
No me gustó cómo lo trató a Daisuke, ni las decisiones que tomó Dark,
pero les juro que Arashi me dictaba al oído. Y me
amenazó varias veces si no lo escribía, porque tomó vida propia. Con
“Yumesan” me pasó,
pero Maris era más amable... Y Arashi
es un sádico manipulador, así que tengan cuidado. Es más, él me dictó las cosas
de modo que pareciera que Hiwatari iba a morir, y que
estaba atrás de Daisuke, y ¡no era así!
Buaaaaa, Dai-kun... Snif,
no es justo para vos... Y las cosas que te hizo, sob,
perdón... (hasta yo tengo ganas de estrangular a Arashi, si Dark no lo hubiera
devorado para ser el nuevo Cuervo)
Ah, y si se preguntan por qué Arashi tuvo sexo
con Daisuke es porque a los Cuervos, a diferencia de
los vampiros, les disgustan las personas vírgenes, y es tan así que alguien que
sea virgen no puede ser un Cuervo. Así que los Cuervos violan a sus sucesores,
si son vírgenes, antes de convertirlos. No es porque lo deseara, sino porque
tenía el cuerpo compartido con Dark, o sea que,
aunque no hubo contacto directo, técnicamente tanto Dark
como Daisuke perdieron la virginidad.
Este Fanfic es uno de esos que me vienen de tanto
en tanto, cuando tengo una idea causada por un sentimiento o por un suceso específico. Fue uno de los mejores que escribí,
aunque no creo que mi estilo vire a este tipo de Fanfics,
más oscuros de los que escribí antes. O quizás sí, quién sabe.
Nos leemos
Nakokun
![]()
[Anterior]
[Regresar]